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Marruecos Unión Europea Marruecos acusa a España de llevar a cabo una "instrumentalización" del Parlamento Europeo

El Gobierno marroquí afirma que España intenta "europeizar" la crisis que, para Marruecos, no deja de ser de "carácter puramente bilateral".

Imagen de archivo del ministro marroquí de Exteriores, Naser Burita. - EFE
Imagen de archivo del ministro marroquí de Exteriores, Naser Burita. Mohamed Siali / EFE

El Gobierno marroquí criticó este viernes que "la instrumentalización" del Parlamento Europeo en la crisis diplomática con España es "contraproducente" después de la aprobación este jueves de una resolución que rechazó el uso de los menores por parte de las autoridades marroquíes en la crisis migratoria de Ceuta.

El Parlamento Europeo rechazó en una resolución (con 397 votos a favor, 85 en contra y 196 abstenciones) la actitud de Marruecos por permitir la llegada a la ciudad norteafricana española de Ceuta el pasado mayo de cerca de 10.000 migrantes, incluidos menores y niños, para "presionar políticamente" a España, pero a la vez confió en que esa crisis no deteriore las relaciones entre Bruselas y Rabat.

El Ministerio de Exteriores marroquí denunció que la resolución "entra en una lógica de escalada política con poca visión del futuro", y añadió que "no contribuye a la solución".

"Esta maniobra, que tiene como fin eludir el debate sobre las razones profundas de la crisis, no engaña a nadie", deploró la nota que volvió a aseverar que se trata de tentativas de España de "europeizar" la crisis que para Marruecos no dejan de ser "tentativas inútiles y no alteran el carácter puramente bilateral (entre España y Marruecos)" de la crisis.

El Gobierno marroquí indica que su cooperación en la materia es "ejemplar"

En la nota, el Gobierno marroquí lamentó que la resolución no vaya en consonancia con la cooperación "ejemplar" marroquí en materia migratoria, y recordó que el país abortó desde 2017 más de 14.000 intentos de migración irregular, desmanteló 5.000 redes de tráfico de personas y rescató a más de 80.500 migrantes a la deriva en el mar, además de evitar numerosos intentos de asalto a las vallas de Ceuta y Melilla.

"Marruecos, por lo demás, no necesita ningún aval en su gestión de la migración. La postura de profesor y alumno ya no funciona", denunció la nota que criticó la actitud "paternalista" europea, y subrayó que la resolución de la Eurocámara es "contraria al espíritu de asociación" y "debilita el espíritu de asociación".

Además, Marruecos recuerda que el problema "sigue siendo con España, mientras no se resuelvan las razones que lo provocaron", en referencia a la reclamación de Rabat de que España cambie su postura sobre el Sáhara Occidental.

Ceuta y Melilla, posibles miembros del Espacio Schengen

El secretario de Estado para la Unión Europea, Juan González-Barba, ha apuntado que la opción de que Melilla y Ceuta tengan una "plena integración" en el régimen de Schengen, como está estudiando el Gobierno de España, requerirá de "un amplio consenso" en las dos ciudades y de las fuerzas políticas del país.

González-Barba, que se ha desplazado este viernes a Melilla junto al secretario de Estado de Política Territorial y Función Pública, Víctor Francos, ha explicado que este consenso es necesario por el "cambio importante" que supondría para las dos ciudades en las relaciones con su entorno.

Por el momento no hay ninguna iniciativa al respecto por parte del Gobierno, sino únicamente la "disposición a considerarlo seriamente en una propuesta suficientemente motivada y con un amplio consenso de ambas ciudades", lo que requerirá, además, "negociar y asegurar los suficientes consensos dentro de todas las fuerzas políticas". Además, se baraja la opción de exigir un visado a los marroquíes que quieran entrar en ambas ciudades autónomas.

Según Francos, si se considera en una propuesta seria, se necesitaría un "amplio consenso de ambas ciudades"

Asimismo, ha mencionado la cuestión sobre la participación de Melilla y Ceuta en la Unión Aduanera y el Régimen Económico y Fiscal que tendrían, lo cual "tiene una vía separada" y "ha de analizarse en conjunción con las posibilidades que ofrece el Plan de Reconstrucción y Resiliencia para establecer un nuevo modelo económico".

Para ello es necesario, según el secretario de Estado, que se establezca una "zona de prosperidad compartida" de Ceuta y Melilla con las provincias marroquíes limítrofes, Tetuán y Nador, respectivamente, al igual que se está intentando hacer en Gibraltar y el Campo de Gibraltar de la mano de la Unión Europea y el Reino Unido.

Esto exige, en palabras del secretario de Estado, un nuevo enfoque con generosidad, amplitud de mitas y teniendo presente el interés de sus habitantes.
González-Barba considera que los hechos que se produjeron en Ceuta en "esas jornadas tan difíciles" del 17 y 18 de mayo requerían "una respuesta enérgica" por parte de España y de Europa.

En su visita de este jueves a Ceuta, y en la de este viernes a Melilla, ha dicho que ha podido ver "el anhelo de estas dos ciudades y el total apoyo del Gobierno español de que su españolidad, como en el resto del país, vaya acompañada de una acendrada europeidad", lo que exige una mayor participación en los programas de la Unión Europea.

Optimismo en el Ministerio de Exteriores

El Ministerio de Asuntos Exteriores está razonablemente satisfecho de los avances que está logrando gracias a a "diplomacia discreta" para reconducir la relación con Marruecos hacia la normalidad.

Así lo han subrayado fuentes del Ministerio a las que no les consta que la ministra, Arancha González Laya, haya mantenido ningún contacto con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, en las últimas semanas, en las que sí habría habido contactos habituales discretos a otros niveles, aunque no han querido dar detalles.

Exteriores estaría así intentando reconducir la relación tras la crisis provocada por la presencia del líder del Frente Polisario en un hospital de Logroño y la avalancha de migrantes irregulares sobre Ceuta de los días 17 y 18 de mayo.

Desde entonces, Marruecos llamó a consulta a su embajadora en Madrid, Karima Benaych, y subrayó que la crisis no se había producido por la presencia de Gali en España sino a la "indefinición" española sobre el Sáhara Occidental.

Hochleitner indica que la posición española sobre el Sáhara "es constante, no ha cambiado y no va a cambiar"

En respuesta, España ha mantenido en su puesto al embajador en Rabat, Ricardo Díaz Hochleitner, y ha subrayado que la posición española sobre el Sáhara "es constante, no ha cambiado y no va a cambiar", como aseguró el pasado miércoles González Laya en el Congreso de los Diputados.

España también ha recordado que la relación con Marruecos se basa en muchas áreas de cooperación, que es beneficiosa para ambos, y que precisamente España es el gran valedor de Marruecos ante la UE. Exteriores tampoco concede demasiada importancia al hecho de que se esté estudiando la posibilidad de acabar con el régimen especial de Ceuta y Melilla y su plena integración en el espacio Schengen y la unión aduanera.

Según las fuentes, se trata solo de una de las opciones que se están estudiando para mejorar la situación de las ciudades autónomas y su recuperación económica tras la pandemia, por lo que es prematuro valorar dicha posibilidad, que supondría exigir visado a todos los marroquíes que diariamente cruzan la frontera desde las zonas colindantes a Ceuta y Melilla.

No obstante, las fuentes han subrayado que, para Exteriores, sigue siendo muy importante la cooperación con Marruecos en la gestión de las fronteras y eso por ello por lo que se están barajando diversas opciones.

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