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Este es el origen del 8M

El Día de la Mujer se celebraba históricamente como el Día de la Mujer Trabajadora el 8 de marzo desde hace más de 100 años. Su origen tiene varias explicaciones históricas y todas ellas dejan claro el carácter reivindicativo del movimiento. 

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Miles de mujeres en la plaza de Cibeles durante una manifestación por el 8M, Día Internacional de la Mujer, a 8 de marzo de marzo de 2023, en Madrid— Alejandro Martínez Vélez / Europa Press

El Día Internacional de la Mujer se celebra el 8 de marzo. Durante este día, en todos los países se organizan marchas y manifestaciones para denunciar que todavía queda mucho camino por recorrer. Pero, ¿por qué se celebra en esta fecha?

Existen varios acontecimientos históricos que podrían explicar la elección del 8 de marzo y, aunque no está claro cuál fue el determinante, se puede apreciar en todos los hitos el componente social y de lucha de clases que caracterizan al movimiento feminista.

Dos momentos clave en EEUU

Para la primera versión de la historia, tenemos que remontarnos a 1857, en plena Revolución Industrial. Las trabajadoras de una fábrica textil de Nueva York salieron a la calle a protestar por las duras condiciones de trabajo. Denunciaban que las mujeres eran sometidas a una precariedad mucho mayor: sus salarios eran menos de la mitad que los de los hombres y sus condiciones, muchas veces, eran peores. Aunque la Policía interviniese de forma violenta para parar la concentración, ésta sentó un primer precedente.

Los registros dicen que el primer Día de la Mujer se celebró en Estados Unidos el 28 de febrero de 1909 en conmemoración a esta lucha. Se calcula que unas 15.000 personas acudieron a una marcha que recorrió la ciudad de Nueva York.

Unos años más tarde, en 1911, un grupo de mujeres de otra fábrica de Nueva York se declaró en huelga, siguiendo el ejemplo de las anteriores. Sin embargo, su destino fue más trágico: el dueño de la fábrica prendió fuego al edificio y murieron 129 mujeres. Se dice que de ahí viene el color violeta del movimiento feminista, ya que las telas que fabricaban eran de ese color.

Cabe destacar que, también en los siglos XIX y XX, se formó en América un movimiento paralelo: el afrofeminismo, que agrupaba a aquellas mujeres negras que formaron una lucha aparte. Consideraban que la lucha de las mujeres blancas por obtener el sufragio universal se olvidaba de ellas, que no podían votar ni por ser mujeres ni por ser afroamericanas.

La lucha en Europa

En 1907, se celebró la primera Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Europa con el principal objetivo de luchar por el sufragio femenino. Se celebró en Stuttgart, Alemania, y estuvo liderada por Clara Zetkin. Fue ella quien, en la siguiente conferencia celebrada en 1910 en Copenhague, Dinamarca, propuso fijar un día simbólico para reivindicar los derechos de todas las mujeres. No se fijó una fecha concreta, pero sí que se celebraría durante el mes de marzo.

En el mes de marzo de 1911 se celebró por primera vez el Día de la Mujer en varios países europeos, como Alemania, Austria, Dinamarca o Suiza. Esta vez, sus reclamaciones fueron más allá del derecho de voto: exigían de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

La celebración se fue ampliando progresivamente a lo largo del siglo XX, una época muy convulsa que ayudó a afianzar el papel de la mujer.
Se fue extendiendo a más países europeos y miles de organizaciones de mujeres se unieron a las reivindicaciones.

El Día Internacional de la Mujer del 8 de marzo fue reconocido de manera oficial por las Naciones Unidas en 1975. La ONU afirma que eligió el 8 de marzo por una histórica manifestación feminista durante la Revolución Rusa de 1917, que acabó dando el derecho a voto a las mujeres del país. Tuvo lugar un 23 de febrero, pero en ese momento, en Rusia tenían el calendario juliano. En el calendario gregoriano, actualmente utilizado en casi todo el mundo, esa fecha corresponde al 8 de marzo.

Con esta recopilación, se puede comprobar comprobar que el origen del 8M no se suele explicar a partir de un hecho aislado. Así, su propio origen permite entender que la lucha de las mujeres ha sido una constante, ya que siempre han tenido que luchar por obtener derechos que, de base, no tenían.

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