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El camino que les falta a los permisos parentales iguales e intransferibles para que se hagan realidad

La aprobación en el Congreso de la toma en consideración de la Ley de Podemos sólo es el primer paso: ahora queda una larga tramitación parlamentaria para que lleguen a implantarse y que comenzará en el próximo septiembre.

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Un padre lleva de la mano a su hija en una calle de Madrid / EFE

Este martes se ha aprobado la toma en consideración de la Proposición de Ley de Podemos sobre los permisos de paternidad y maternidad iguales, intransferibles y 100% remunerados. Una reforma que fue vetada por el Gobierno de Rajoy en dos ocasiones, alegando que suponía un gasto excesivo que estaría en torno a los 3.500 millones de euros. Ahora ha salido adelante con el desbloqueo de leyes del Ejecutivo socialista y con el apoyo unánime de la Cámara Baja.

La iniciativa fue registrada por el grupo parlamentario de Unidos Podemos, pero responde a la propuesta impulsada por la Plataforma por Permisos Iguales e Intransferibles de Nacimiento y Adopción (PPiiNA).

Sin embargo, el apoyo del Congreso para su toma en consideración, sólo es un primer paso para una reforma sobre los permisos. Ahora le espera una larga tramitación parlamentaria que comenzará en el próximo septiembre y que puede llegar a extenderse durante toda la legislatura. Repasamos en este artículos los puntos de la reforma, las posturas de los partidos ante los permisos parentales y las claves del proceso en el Congreso. 

¿Cuál es nuestro modelo actual?

Ahora mismo, hay dos tipos de permisos: los de maternidad, que son de 16 semana, y los de paternidad, que son de cuatro semanas, que pasarán a cinco una vez que se aprueben los Presupuestos Generales de 2018. De las 16 semanas a las que pueden optar las madres, seis de ellas son obligatorias mientras que las diez restantes son voluntarias y transferibles. Además, estas deben cogerse siempre inmediatamente después del parto o de la adopción y mientras se está de baja se cobra el 100% de la base reguladora. 

Entre las madres y los padres hay una diferencia de diez semanas que perjudica laboralmente a las mujeres, siendo ellas las que se ven empujadas al cuidado, apartando a los hombres de ellos.

¿Cómo es el modelo de la reforma de Unidos Podemos?

En el modelo que ahora ha pasado a trámite, los permisos serían de 16 semanas para cada progenitor, independientemente de si es un hombre o una mujer e independientemente del tipo de familia. Además, serían intransferibles: no se pueden ceder de uno a otro, ya que se formulan como derechos y permisos individuales (como las vacaciones) y también serían 100% remunerados.

Los permisos se dividirían en dos tipos: un permiso parental inicial de dos semanas y un permiso parental para la crianza de 14 semanas. En las dos primeras, el permiso es obligatorio y debe tomarse justo después del nacimiento o la adopción, mientras que en el permiso para la crianza habría cuatro semanas obligatorias que pueden cogerse en cualquier momento del primer año, y las otras diez semanas serían voluntarias. Esta fórmula permitiría que los padres pudieran alternarse entre ellos, de forma que se podría cubrir la crianza del hijo durante más tiempo que con las posibilidades del modelo actual. 

Como explicaba hace unos días la secretaria de Feminismos y LGTBI de Podemos, Sofía Castañón, proponen que la Ley se implante en un periodo de 6 años con un coste de 200 millones al año. "Esta cantidad no es, ni siquiera, el 0,5 de lo que supuso el rescate a la banca. No es, ni siquiera, el 10% de lo que fue el rescate a las autopistas", sostiene Castañón. 

La tramitación parlamentaria

Aunque la reforma ya se ha aprobado, como el resto de Leyes tiene que pasar por un proceso en el que los partidos pueden presentar enmiendas a la totalidad. Una vez que llegue a la Mesa del Congreso, se ordene su publicación y se envíe a la comisión correspondiente, los Grupos Parlamentarios tienen de 15 días para presentar enmiendas al texto, salvo que la Mesa, a petición de algún Grupo, acuerde un aplazamiento. Dado el calendario parlamentario, este paso no se dará hasta el próximo septiembre cuando se reinicie la actividad en el Congreso después del período vacacional. 

Fuentes parlamentarias explican que "lo normal" es que una Propuesta de Ley se apruebe en cinco meses

Las enmiendas de los partidos pueden ser parciales y que se refieran a la supresión, modificación o adición de algún aspecto al texto, o de totalidad si enmiendan el espíritu, los principios o la oportunidad del proyecto de ley. Proceso que tendría que pasar por otro debate para la defensa del proyecto y que podría conllevar su sustitución por otro texto alternativo con acuerdos diferentes al aprobado. En este caso, podrían cambiar las bases que desde Podemos consideran esenciales: que los permisos sean igualitarios, intransferibles, remunerados 100%  que la simultaneidad no sea obligatoria.  

Por último, tendría que pasar por la ponencia de la ley, marcada por la Comisión de Igualdad, para que redacten entre todos los grupos parlamentarios un informe de la ley con el texto remitido y las enmiendas presentadas, para lo que habría un plazo de 15 días. El proceso no tendría por qué extenderse, pero la Mesa puede ampliar el plazo sin límites. Si esto no ocurriera y siguiera su transcurso normal, pasaría a la deliberación en comisión y en pleno, última fase hasta pasar al Senado. Otra vez teniéndose que ver con las enmiendas que puedan disponer los grupos, esta vez, de la Cámara Alta, donde tiene mayoría el PP. 

Fuentes parlamentarias explican a Público que el término medio de una Propuestas de Ley es de cinco meses. "Esto sería lo normal, atendiendo a los trámites parlamentarios y a las vías técnicas", sin embargo, reconocen que en los últimos años "lo normal no ha sido lo habitual", teniendo iniciativas paradas durante meses e incluso a lo largo de la legislatura. 

Posibles enmiendas a la Propuesta de Ley

Fuentes parlamentarias explican a Público que se prevén varias enmiendas a la Propuesta de Ley de Unidos Podemos, y no descartan que se pueda presentar una enmienda a la totalidad. No sería lo más lógico, alegan otras fuentes, porque todo los partidos han votado a favor. Sin embargo, desde los partidos inciden en que lo que se ha votado es la toma en consideración: la ley del partido morado no es la única propuesta en la Cámara Baja para regular los permisos y una enmienda a la totalidad da paso a un texto alternativo.

PSOE y CS también presentaron sus propias leyes, y mantienen las diferencias con la Propuesta planteada de Podemos

El PP no ha presentado ninguna propuesta y hasta el momento para regular los permisos había negociado con Ciudadanos aumentar las semanas de paternidad. 

El PSOE sí propuso una ley para regular los permisos: coincide con la de Podemos en que los permisos deben ser iguales e intransferibles. Las semanas de paternidad aumentarían también de cinco a 16, y cada progenitor tendría diez semanas obligatorias y las seis restantes serían voluntarias. La principal diferencia está en que proponen que los permisos deban cogerse justo después del parto o la adopción, lo que supone de facto que sean simultáneas, de forma que no podrían alternarse los progenitores. Además, aunque todavía no han anunciado ninguna enmienda sí que han remarcado que apoyan que los permisos sean iguales e intransferibles pero apuntando que sea con "la remuneración adecuada".

Aunque aún hay más diferencias con la propuesta de Ciudadanos: 10 semanas para los padres (un aumento de seis semanas respecto al modelo actual) y 20 semanas para las madres (cuatro semanas más que hasta ahora, que son 16). Aunque, el objetivo es que se equiparen a 10 semanas para cada uno, y las restantes se compartan entre los progenitores, pudiendo distribuirse de forma flexible en el primer año, tanto a tiempo completo o a tiempo parcial. Para fomentar que las familias tomen los permisos "con corresponsabilidad", impulsan un "bonus" que implica dos semanas adicionales de permiso para cada progenitor. El objetivo es dejar que las familias "tengan libertad" para organizarse, pero que se incentive que sean permisos igualitarios.

Con estas diferencias y la tramitación parlamentaria, todavía le queda un largo camino por recorrer a esta Propuesta de Ley para que los permisos iguales e intransferibles se hagan realidad. A partir de septiembre, comienza a contar el reloj y podrá verse el ritmo que tomará o, más bien, que los grupos parlamentarios decidirán.

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