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Canarias, el paraíso de la OTAN: un militar cada 145 habitantes y una matrona cada 100.000

Un informe del Centro Delàs de Estudios por la Paz recoge los principales focos del militarismo en España. Solo el archipiélago canario cuenta con más de 744.700 hectáreas dedicadas a maniobras pensadas para tiempos de guerra.

Soldado
Imagen de archivo de un soldado de la Legión durante unas maniobras. María José López / EUROPA PRESS

Los tambores de guerra siempre suenan con algo más de fuerza en Canarias y Andalucía. Ambos territorios aparecen entre los lugares preferidos por los militares para ponerse a punto de cara a hipotéticos enfrentamientos bélicos como el que ahora sitúan a Rusia, Ucrania y la OTAN en el candelero guerrerista. En ese contexto, un reciente informe del Centro Delàs de Estudios por la Paz recoge la realidad que se vive en algunos de los sitios más militarizados del Estado. 

Solo en Canarias existen 744.700 hectáreas dedicadas a maniobras militares y más de 50 kilómetros cuadrados declarados como "zonas de interés de Defensa", lo que implica el predominio militares sobre estos lugares y "fija la prevalencia del interés para la guerra sobre cualquier otro, limitando incluso y prohibido la decisión de las administraciones públicas civiles frente al interés militar", sostiene la investigadora Koldobi Velasco en el apartado del informe que aborda  la situación en el archipiélago.

El interés militar en torno a las islas queda patente en un documento del Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE), dependiente del Ministerio de Defensa, que –según destaca Velasco– "sitúa a Canarias en el ranking de grandes bases militares archipelágicas del mundo, auspiciadas por la OTAN, juntoa Chipre, Guantánamo y Pearl Harbor".  

El documento del Centro Delàs recoge unas declaraciones del teniente general José Luis Vega Alba, jefe del Mando de Canarias entre 2006 y 2010. El territorio insular, sostuvo, "tiene una ubicación privilegiada entre tres continentes y en las proximidades de uno de los principales flujos de transporte marítimo y aéreo hacia Europa y orillas del Mediterráneo", entre otras razones porque "es parte del flanco sur occidental de la Alianza Atlántica".

En cuanto a presencia de tropas, se trata de la quinta Comunidad autónoma con más personal militar "después de Madrid, Andalucía, Aragón y Castilla y León". Velasco destaca que existe "un cuerpo militar y de fuerzas del orden por cada 116 habitantes, y un militar por cada 145 habitantes". "En contraposición, en Canarias hay empleada por el Estado una psicóloga por cada 17.000 personas; una trabajadora social por cada 24.000 o una matrona por cada 100.000 residentes en las islas", afirma la investigadora.

Subraya además que el archipiélago ha sido lugar de "entrenamiento habitual de tropas españolas y multinacionales antes de su envío a Afganistán, al continente africano y a otros destinos", mientras que "sus infraestructuras militares ya se han comprometido en intervenciones armadas en el continente y fuera de él".

"También se ha anunciado la continuidad de la participación del Mando Naval de Canarias en las operaciones Atalanta y SOPHIA con los buques de acción marítima 'Relámpago' y 'Rayo', respectivamente, así como en las operaciones permanentes de seguridad y vigilancia marítima. Canarias se convierte en objeto y en objetivo militar, siendo parte de la amenaza para otros lugares del planeta", subraya la investigadora.

El estudio publicado por el Centro Delàs aborda también la realidad militarista de Andalucía, la segunda comunidad autónoma con mayor número de efectivos de las Fuerzas Armadas y en la que existe además "una amplia presencia militar de fuerzas extranjeras de manera permanente", apunta.

De acuerdo a los datos que maneja este documento, en 2020 había 24.121 efectivos militares en territorio andaluz. A ellos se suman 2.800 soldados americanos en la base de EEUU de Rota y otros 2.200 en las dependencias militares de Morón. 

"Además, Reino Unido con la actividad de los 600 efectivos de sus Fuerzas Armadas terrestres, aéreas y marítimas en Gibraltar, tiene un impacto muy significativo en Andalucía, especialmente sobre la población de la bahía de Algeciras y su medio ambiente", destaca el investigador Diego Checa Hidalgo, quien ha trabajado en el capítulo centrado en esa comunidad. 

Cádiz y Sevilla son las provincias más militarizadas de la región andaluza

En tal sentido, destaca que allí no solamente está desplegado el Regimiento Real de Gibraltar, sino que también "existe una polémica estación de parada de submarinos que ha contado con la presencia de sumergibles nucleares para su reparación".

Apunta además que "Cádiz y Sevilla son las provincias más militarizadas de la región andaluza", con un despliegue de distintos acuartelamientos que incluyen a los militares americanos. "En esos lugares, la militarización del territorio se manifiesta claramente puesto que la población se ve excluida del acceso y uso de amplios espacios costeros sobre los que se han construido las instalaciones militares o se realizan regularmente maniobras y entrenamientos", señala Chueca. 

Escolares en el cuartel

Asimismo, el Centro Delàs describe la situación de Valencia, una comunidad que aparece en el mapa de la OTAN: en la localidad valenciana de Bétera se encuentra el Cuartel General de Despliegue Rápido de la OTAN, donde ahora se preparan ante una posible escalada bélica que involucraría a Rusia y Ucrania. 

El investigador Davi Montesinos apunta en el informe que "se hacen visitas escolares en la base de la OTAN en Bétera donde se dice, sin escrúpulos, entre otras cosas, que la OTAN es una institución política que promueve valores democráticos y la resolución pacífica de los conflictos, a pesar de que es una entidad militar al servicio de los intereses de los EEUU y de los países que forman parte y son aliados".

En el caso de la Comunitat Valenciana, "la militarización también afecta en los espacios naturales". "A veces, se hacen pruebas de armamento y maniobras militares con un impacto destructivo y contaminando el medio ambiente", destaca Montesinos, quien apunta precisamente que "una de las luchas históricas, 17 años hasta ahora, para desmilitarizar los espacios naturales tiene lugar en la Sierra de Aitana".

No es un lugar cualquiera para el Ejército: en la cumbre de la sierra se encuentra el Escuadrón de Vigilancia Aérea número 5 y el Acuartelamiento Aéreo Aitana. "Utilizados por el Ministerio de Defensa como punto geoestratégico, los radares allí ubicados sirven para controlar la navegación marítima y aérea del Oriente Medio y de parte del Magreb, así como el estrecho de Gibraltar y el tráfico en las Islas", explica el investigador. 

Los intereses militares chocan con la otra cara de la Sierra de Aitana: se trata de un Lugar de Interés Comunitario (LIC) en el que "existen especies vegetales en peligro de extinción". De ahí precisamente que la campaña "Ni un palmo de sierra para la guerra" continúe reclamando "el desmantelamiento de la base de radares que el ejército de aviación español tiene en la cumbre, para conseguir una sierra desmilitarizada, protegida medioambientalmente y al servicio de la paz".

Ejercicios en parques naturales

Algo parecido ocurre en la localidad catalana de Sant Climent Sescebes, donde se encuentra el Acuartelamiento General Álvarez de Castro con el
Batallón Badajoz I/62 de infantería mecanizada, que dispone de 100 carros de combate Pizarro I y TOAS (Transporte Orugas Acorazadas) y de un campo de tiro de 1.380 hectáreas.

"Las maniobras que se realizan han sido denunciadas constantemente por la Plataforma Alto el Foc a l'Albera que las rechaza porque ponen en peligro la vida de la vecindad por los incidentes y accidentes ocasionados, así como por el atentado contra el equilibrio y respeto ecológico de la zona que suponen. Cabe mencionar que un tercio del campo está protegido al formar parte de la red europea de espacios naturales Natura 2000", señala María Gabriela Serra, responsable del capítulo dedicado a la militarización en suelo catalán. 

El informe también aborda la situación del Cuartel del Bruc, situado en la ciudad de Barcelona. Pese a sus dimensiones –53.000 metros cuadrados y una capacidad de acogida para unos 800 efectivos–, este recinto "no cuenta con espacios abiertos para realizar sus prácticas militares", por lo que los militares "utilizan el Parc Natural de la Serra de Collserola".

"Esta práctica viene siendo denunciada por organizaciones de la sociedad civil de la zona que exigen la prohibición de maniobras militares en el parque", subraya Serra. Los efectivos también utilizan el Parc Natural de la Muntanya de Montserrat "con las mismas muestras de rechazo por parte de la ciudadanía".

La investigadora del Centro Delàs recuerda que tanto el ayuntamiento como distintos sectores de la sociedad civil llevan reclamando desde 2008 la cesión del cuartel. "La respuesta del gobierno –incluido el actual– siempre ha sido una rotunda negativa", añade. 

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