Público
Público

EH Bildu y PNV abren un duelo inédito hacia las elecciones vascas con el PSE como fuerza clave para inclinar la balanza

Las elecciones del próximo 21 de abril se presentan como una ocasión histórica para la izquierda soberanista, que podría superar en votos y escaños al partido de Ortuzar. El espacio de Sumar y Podemos afronta las debilidades de ir por separado.

Pello Otxasndiano
El candidato de EH Bildu a Lehendakari, Pello Otxandiano, durante un acto celebrado el 25 de febrero en Getaria, Gipuzkoa. Unanue / EUROPA PRESS

El verano anticipado que vive Euskadi pasa casi desapercibido en las sedes de los principales partidos vascos. Allí nadie piensa estos días en la playa o en el monte: en todo caso, es momento de calcular si lloverá o habrá sol a la hora de montar escenografías para los primeros mítines de una precampaña que de "pre", como pasa normalmente, tiene poco.  

A algo más de un mes del 21 de abril (día elegido por el lehendakari Iñigo Urkullu para la celebración de las elecciones autonómicas) y a menos de dos semanas del 5 de abril (fecha oficial de inicio de la campaña electoral), en los cuarteles generales de las formaciones políticas es tiempo de calibrar estrategias y ultimar detalles de cara a una primavera que nadie sabe cómo acabará.

El reto se vive con especial intensidad en Sabin Etxea, sede del PNV, y en el número 2 de la calle Pilotegi de Donostia, el edificio donde se encuentran las oficinas centrales de EH Bildu. No en vano, los antecedentes de las últimas elecciones municipales y generales, así como las encuestas, indican una tendencia: los segundos pueden ganar a los primeros.

"Estamos ante un pulso como nunca ha habido entre ambas fuerzas", resume el sociólogo y profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) Imanol Zubero. Lo que ocurre es que EH Bildu llega a estas elecciones con expectativas de dar un sorpasso histórico y superar al PNV. Pero ganar no siempre significa gobernar.

"Tengo la convicción de que no está en juego la lehendakaritza, que va a seguir ocupada por el PNV en coalición con el PSE", sostiene Zubero. En efecto, el escenario político vasco tiene hoy a nacionalistas y socialistas como aliados en las principales instituciones vascas, y también en Madrid.

"Si el PNV se sintiese excluido podría tumbar al Gobierno en Madrid"

Asier Blas, profesor de Ciencia Política de la UPV/EHU, destaca que la balanza socialista tiene hoy una inclinación clara y previsible. "Cualquier tipo de transacción entre EH Bildu y PSE excluiría al PNV, y si el PNV se sintiese excluido podría tumbar al Gobierno en Madrid e irse con el PP", explicó a Público.

Blas apunta que EH Bildu no puede jugar esas mismas cartas "porque no tiene coalicionabilidad con el PP, y en cambio el PNV sí". "El PNV sería el novio deseado por ambas partes, la izquierda y la derecha española, pero EH Bildu solo tiene un interlocutor, que es la izquierda", afirmó.

Entre el cambio y la muleta

Sin embargo, Estitxu Garai, profesora de la UPV/EHU, pone otro factor sobre la mesa que aporta cierta incertidumbre ante lo que podría ocurrir tras las elecciones del 21 de abril. "A corto plazo no parece probable [un apoyo del PSE a EH Bildu], pero vivimos tiempos políticos muy cambiantes con necesidades cruzadas en las diferentes instituciones", remarcó.

"Lo que ocurre en Madrid afecta a los posibles pactos para formar el gobierno en los tres territorios, también lo que ocurre en Navarra, en Iruñea, incluso en Catalunya. Por otro lado, la política vasca está en un nuevo tiempo y el PSE probamente dará pasos a medio plazo para dejar de ser muleta del PNV, porque eso le daría mucha más centralidad y relevancia política", sostiene Garai. 

"El PNV agitará el miedo y llamará a concentrar el voto útil"

Lo cierto es que en Sabin Etxea quieren conjurarse contra esas incertidumbres, y eso pasa indefectiblemente por tratar de contrarrestar el crecimiento de EH Bildu. "El PNV agitará el miedo y llamará a concentrar el voto útil frente al radicalismo o el pasado de la izquierda abertzale", señala Blas.

En esa línea, el profesor de Ciencia Política de la UPV/EHU pronostica que el candidato peneuvista, Imanol Pradales, buscará "atraer el voto anti-izquierda abertzale que puede pensar más útil apoyar al PNV en lugar de votar a su partido, como podría ocurrir entre votantes del PP".

Al mismo tiempo, el partido de Andoni Ortuzar intenta tirar de su papel de "buen gestor" para tratar de retener apoyos y, a la vez, advertir sobre los riesgos que implicaría dejar la Administración en otras manos. "El PNV sacará pecho de ser el que mejor gestiona la autonomía frente a los que aparentemente quieren transformarlo todo", subraya Zubero. 

Incertidumbres 

En ese panorama, Sumar y Elkarrekin Podemos buscan su lugar frente a un escenario que Asier Blas no duda en definir como "bipartidista", con PNV y EH Bildu como las dos grandes marcas.

La izquierda no soberanista no llega a esta cita en las mejores condiciones: la imposibilidad de lograr una candidatura conjunta amenaza con pasar factura a ese espacio que hace algunos años irrumpió con fuerza en la política vasca y que ahora afronta un futuro incierto.

Para Garai, la falta de acuerdo entre Sumar y Elkarrekin Podemos "es una irresponsabilidad que va a alterar de manera significativa la composición" del Parlamento Vasco durante la próxima legislatura.

"Si la coalición PNV-PSE no consigue mayoría absoluta como vaticinan algunas encuestas, cada escaño va contar de manera crucial. EH Bildu aglutinará una parte del voto desilusionado con Sumar y Podemos, pero hay otra parte de ese espacio de izquierdas no soberanista que se perderá, que no llegará a sumar en escaños", subrayó.

"Será una derrota"

Zubero coincide en señalar que esa falta de acuerdo tendrá consecuencias "demoledoras" para ese espacio político. "Era muy difícil pensar que Sumar, que está liderada por los mismos dirigentes que salieron de Podemos al perder el pulso por la dirección del partido,  pactase ahora con aquellos que les ganaron en aquel pulso y de alguna manera hicieron que fueran abandonando el espacio de Podemos para constituir Sumar como un espacio diferenciado", indicó.

"Ahora podrían situarse muy lejos de los seis escaños que tiene Podemos en esta legislatura. Será una derrota de esa izquierda; evidentemente, Bildu saldrá reforzado por esta no comparecencia de un espacio fuerte", añadió.

¿Te ha resultado interesante esta noticia?

Más noticias