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Entrevista "La recuperación de la memoria está aún en una fase inicial"

José Antonio Lorente dirige el banco de ADN de Andalucía, uno de los cuatro que existen en el país, con el que la Junta de Andalucía pretende concentrar toda la información disponible sobre víctimas de la guerra y la represión franquista

El catedrático de Medicina Legal y Forense de la Universidad de Granada, José Antonio Lorente, en una imagen de archivo.

raúl bocanegra

José Antonio Lorente (Serón, Almería, 1961) es catedrático de Medicina Legal y Forense en la Universidad de Granada. En esa ciudad, dirige Genyo, un centro de investigación puntera sobre genómica e investigación oncológica. Lorente lleva años utilizando sus profundos conocimientos sobre ADN para, en la medida de lo posible, a través de la identificación de cadáveres, lograr verdad, reparación y concordia. Su profesionalidad es reconocida por numerosas víctimas de la guerra civil y de la represión franquista y por las asociaciones memorialistas. 

"No siempre es posible [la identificación] por ADN, porque en restos óseos que han estado más de 80 años sepultados en la tierra sin protección, el tema es muy difícil. En muchos casos no será posible, pero al menos se intenta y el material se queda almacenado de modo que en el futuro se aplicarán las técnicas que se vayan desarrollando, que serán más rápidas y baratas dentro de 10 años, igual que lo son ahora comparadas con las de 10 años atrás", dice Lorente en una entrevista con Público, que se desarrolla por email.

"No es fácil de describir la sensación cuando se logra una identificación: silencio, lágrimas"

Añade el catedrático Lorente: "El concepto fiabilidad se suele usar mal. Fiable es lo que siempre hace lo que debe hacer o lo que siempre ofrece el mismo resultado. Fiable es un coche que arranca siempre por la mañana. El ADN es 100% fiable porque siempre que se analice una muestra con metodología similar nos da el mismo resultado. Diferente es la probabilidad de identificación, y esta puede variar de porcentajes clásicos mayores del 99.99% a otros menores, con lo cual los datos de ADN se unen siempre a otros antropológicos, patológicos, históricos, etc. para estar seguros de las identificaciones. Si no, no deberían por darse los cuerpos como identificados".

¿Puede Lorente describir qué sensación tiene un familiar cuando le dice que ha podido identificar al pariente que buscaba? ¿Y la suya? "No he estado presente en muchos casos, pero es una sensación envuelta en una gran carga emocional, humana ... no es fácil de describir: silencio, lágrimas. Y lo es para los familiares y para los que han trabajado en el caso".

Banco de ADN

Lorente dirige también el banco andaluz de ADN, regulado en la Ley andaluza de Memoria, que en su artículo 13.3 dice lo siguiente: "La Administración de la Junta de Andalucía realizará pruebas genéticas que permitan la identificación de los restos óseos exhumados. A tal fin, establecerá y gestionará un sistema de banco de datos de ADN en colaboración con las universidades públicas de Andalucía, en el que se registrarán tanto los datos de los restos óseos exhumados como el ADN de personas voluntarias que, tras su acreditación, deseen formar parte de este banco de datos por su condición de familiares víctimas".

El banco de ADN recibió la semana un espaldarazo del Gobierno andaluz en términos económicos -más de un millón de euros- y en términos de funcionamiento. La presidenta de la Junta, Susana Díaz, presidió la firma de un convenio entre la Administración andaluza y la Universidad de Granada para la identificación genética de víctimas de la Guerra Civil y la represión, entre los que se incluyen por primera vez los bebés desaparecidos y dados en adopción sin autorización. Con este acuerdo, según el Gobierno andaluz, se avanza "en las intervenciones en fosas para la recuperación de las víctimas y la dignificación de su enterramiento -en torno a 50 en esta legislatura, con 480 cuerpos recuperados-, y en los procesos conducentes a su identificación".

El banco de ADN recibió un espaldarazo del Gobierno de Díaz la semana pasada

Así, el convenio persigue que las familias de desaparecidos durante la contienda y la Dictadura puedan "recuperar a sus seres queridos y darles un entierro digno". "Gracias a este acuerdo se podrá llevar a cabo la entrega y recepción, tanto de las muestras de restos óseos humanos procedentes de las exhumaciones realizadas en Andalucía, como de las de los familiares de las víctimas, y su posterior depósito, cotejo y entrega de resultados", indicó el Gobierno andaluz en un comunicado de prensa.

Lorente explica: "Es el banco o base de datos de ADN centralizado para toda nuestra región. Tiene doble importancia. El banco está regulado por ley y cumplirá con todas las normativas, posibilitando la coordinación con otros bancos similares de España; de hecho ya y a fecha de hoy se ha venido trabajando en ello bajo la coordinación de la Dirección General de Memoria Democrática del Ministerio de Justicia. Y segundo, porque este banco concentrará toda la información ya disponible de Andalucía y toda la que se vaya generando".

Sólo cuatro comunidades autónomas en España disponen de un Banco de ADN de víctimas de la guerra civil y la dictadura franquista: Andalucía, Cataluña, País Vasco y Navarra. 

¿En qué momento cree que se encuentra la recuperación de la memoria democrática? "Aún en una fase inicial, porque quedan muchas más cosas por hacer de las que ya se han hecho. Lo importante es que se coordinen actuaciones, estrategias y protocolos, y este puede, debe ser, de hecho, el momento de hacerlo".

Siguen algunas reflexiones de Lorente sobre los temas que le planteó Público.

La política más adecuada

"La política más adecuada es la que esté más alejada de la lucha política y se centre en la dignidad y en la reparación de derechos. Llegar a un consenso sobre esta materia entre todos que aleje estas actuaciones de los vaivenes de la política y de elecciones sería algo muy bueno y necesario".

¿Debe el Estado financiar las exhumaciones? "Si el Estado las propone y les da rango de Ley, es obvio que debe hacerlo en la medida de lo posible. Asunto diferente es que trate de conseguir apoyos ajenos a los presupuestos generales para poder hacerlo".

Las lecciones de los otros

¿Hay algún país del que aprender en términos de recuperación de memoria e identificación de cadáveres? "La verdad es que, según el dicho popular, en todos lados cuecen habas. Sí serviría de ejemplo en cierto sentido el saber que, tras la guerra de la ex-Yugoslavia, se organizó un sistema coordinado para tratar de identificar a las víctimas. Pero a pesar de que esto se hizo a partir de 1994, ya en época muy reciente, costó mucho trabajo. Los odios y otro tipo de heridas permanecían abiertas".

"El ADN puede ser muy bueno para identificar un cuerpo, pero no nos dice nada sobre las causas de la muerte o la edad"

Usted trabaja a menudo en coordinación con otros profesionales, arqueólogos, historiadores ¿qué se aportan mutuamente? "Pues nos aportamos todo y de todo. Cada especialidad tiene su cometido, cada especialidad aporta un tipo de información que otra no puede aportar. Y ninguna es mejor que la otra, son complementarias. El ADN puede ser muy bueno para identificar un cuerpo, pero no nos dice nada sobre las causas de la muerte, por ejemplo, o sobre la edad de la persona en el momento de la muerte. Todo es un trabajo en equipo, todos los especialistas son necesarios, si bien es cierto es que tras tanto tiempo el ADN juega un papel crucial en los intentos de identificación".

Verdad, reparación y justicia

¿Cree que las familias de represaliados han hallado verdad, justicia y reparación? "Yo no puedo creer o dejar de creer en lo que es un hecho evidente, y lo cierto es que todavía hay miles de familias reclamando lo que usted pregunta, por lo tanto no puedo dudar en las sensaciones y necesidades de ciertas familias".

"Mientras haya personas buscando y posibilidad de apoyar, se debe hacer"

También es cierto que hay otras familias que sí se han dado por compensadas en los diferentes aspectos, que en su momento, hace más o menos tiempo, dieron por cerrada o por pasado este capítulo tan triste de sus vidas. En todo caso creo sinceramente que mientras haya personas buscando algo tan básico y mientras existan posibilidades materiales y científicas de apoyarles, se debe hacer, pero como decía antes, en un contexto profesional y humano, sin que esto sea motivo de disputas".

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