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La OTAN definirá nuevas amenazas y peligros en la Cumbre de Madrid para justificar futuras guerras

Un informe del Centro Delàs de Estudios por la Paz destaca que la Alianza Atlántica dará pasos para "responder o anticiparse a amenazas o acciones de actores estatales o no estatales en cualquier región del mundo".

Soldados de la OTAN
Soldados de la OTAN en una imagen de archivo.. EFE

Siempre habrá un buen motivo para lanzar misiles; también sobrarán razones para comprarlos. Los socios de la OTAN que se reunirán los días 29 y 30 de este mes en Madrid ampliarán el catálogo de amenazas que se ciernen sobre Occidente y que, por tanto, servirán para justificar nuevas guerras e intervenciones militares. Si hay motivos, hay respuesta.

Un detallado informe elaborado por el Centro Delàs de Estudios por la Paz a las puertas de la cumbre atlántica apunta hacia esos nuevos pasos que previsiblemente se darán en la capital española. Según destaca el estudio, en dicho encuentra se aprobará un nuevo "Concepto Estratégico" que, previsiblemente, "pondrá el acento en reforzar la disuasión y la defensa, lo que equivale a incrementar todas las capacidades militares sean nucleares, convencionales o cibernéticas".

El plan atlantista "incluirá una referencia expresa a la relación con China, a la que considera reto 'sistémico'. Además, planteará que no solo se responderá a ataques armados, sino que la OTAN podría intervenir militarmente frente a cualquier amenaza a su seguridad".

La investigadora Tica Font explica que el "Concepto Estratégico" de la Alianza Atlántica "marca unas directrices políticas generales, a partir de un análisis de la situación geopolítica del momento que debe servir para guiar las inversiones en desarrollar y adquirir capacidades militares y llevar a cabo transformaciones en los próximos diez años en la propia organización, así como en los países miembros". 

De esta manera, la reflexión que lleven a cabo los miembros de la OTAN para definir el nuevo Concepto Estratégico "deberá partir de un análisis, en términos geopolíticos y militares, de lo acontecido en los últimos años", lo que según Font incluirá necesariamente "la guerra de Siria, la salida de Afganistán, la invasión/anexión de Crimea por parte de Rusia, la guerra de Ucrania, las divergencias políticas habidas entre Estados Unidos y Europa sobre el papel de la OTAN, el Brexit y la aparición de nuevas tecnologías disruptivas, en especial la Inteligencia Artificial".

Amenazas

El documento vigente se aprobó en la cumbre de la OTAN celebrada en Lisboa en 2010 y lleva como título "Compromiso activo, defensa moderna". Entre las amenazas identificadas entonces figuraban "la adquisición de modernas capacidades militares por otros países, incluyendo la proliferación de misiles balísticos", la proliferación de armas nucleares y otras armas de destrucción masiva, el terrorismo, la inestabilidad o los conflictos más allá de las fronteras de la Alianza.

Según destaca el investigador Eduardo Melero Alonso en uno de los informes que forman parte del estudio del Centro Delàs, "a pesar de que las nuevas amenazas tienen un diferente grado de relevancia para la seguridad de los países que integran la OTAN, el Concepto Estratégico deja abierta así la posibilidad de hacer frente a cualquier nueva amenaza a través de intervenciones militares", de tal forma que queda claro que "cualquier amenaza puede dar lugar a una respuesta de carácter militar".

Por su parte, Font señala en su análisis que el nuevo Concepto Estratégico que asumirán los miembros de la Alianza en Madrid "pondrá el acento en reforzar la disuasión y la defensa, lo que equivale a incrementar todas las capacidades militares, sean nucleares, convencionales o cibernéticas". 

De hecho, esta investigadora del Centro Delàs estima que la OTAN "contemplará la amenaza nuclear, una amenaza que deber ser creíble y, por tanto, que sea factible su empleo". Además, previsiblemente se incorporará "el dominio del espacio exterior y, por tanto, el desarrollo de armas" situadas en ese ámbito, lo que requerirá el "desarrollo de nuevas capacidades que no existían en 2010". 

En otro apartado del informe, Melero subraya que el "Concepto Estratégico", a la vez que mantiene "un concepto amplio de seguridad", pretende también "legitimar operaciones militares que vulnerarían la Carta de las Naciones Unidas". 

A ello se suma "La ausencia de un verdadero debate democrático sobre el Concepto Estratégico de la OTAN", lo cual "pone de manifiesto la baja calidad de nuestra democracia en relación con la política de defensa".

Debate ausente

El asunto no termina ahí. Según aprecia este investigador,  "en este caso, además, el debate parlamentario era obligatorio, ya que el Concepto Estratégico, aunque sea un documento político, modifica en la práctica el contenido del Tratado del Atlántico Norte".

Melero subraya que "según el artículo 94 de la Constitución española, la celebración o la modificación de un tratado o convenio internacional de carácter militar exige la autorización previa de las Cortes Generales. "Por tanto, debería haberse abierto formalmente un procedimiento de revisión del Tratado del Atlántico Norte", agrega.

Así las cosas, la integración en la OTAN, una organización que "pretende intervenir militarmente en cualquier lugar del mundo, para defenderse frente a cualquier amenaza, no solo exige vulnerar el derecho internacional cuando sea necesario". "También requiere saltarse las reglas básicas de nuestra democracia parlamentaria", añade el investigador del Centro Delàs. 

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