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Elecciones generales 2019 El PP carga contra Cs y Vox en el cierre de campaña consciente de la división del voto

Pablo Casado reivindica a la formación conservadora como la "columna vertebral de España" y los dirigentes del partido se lanzan a la ofensiva contra el "adolescente" Ciudadanos y el "utópico" Vox.

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El candidato a Presidente del Gobierno por el PP, Pablo Casado, a su llegada al acto de cierre de campaña / EFE

El cierre de campaña del PP ha puesto una marcha más a una campaña que en el seno de la derecha estaba siendo relativamente tranquila. Los de Pablo Casado han clausurado sus actos electorales cargando contra Ciudadanos y Vox y reivindicando a la formación conservadora como "la columna vertebral del país". Ante un Wizink Center de Madrid al que han acudido, según fuentes populares, unas 8.000 personas, el partido ha querido confrontar con Pedro Sánchez, los partidos independentistas y Unidas Podemos, pero también con las formaciones del espacio conservador.

Pablo Casado ha escenificado el tono constructivo, la reivindicación del PP y de su programa político, mientras que su secretario de Organización y uno de sus fichajes estelares, la número uno al Congreso por Barcelona, Teodoro García Egea y Cayetana Álvarez de Toledo, han sido los encargados de demoler un pacto de no agresión no escrito que, en algún momento de la campaña, había dado algún atisbo de derrumbarse.

Ha sido Álvarez de Toledo la que ha arrancado el último mitin de campaña, en el que la cúpula del PP y sus barones territoriales han arropado a Casado, pero al que no han acudido ni Mariano Rajoy ni José María Aznar. La candidata ha situado al PP entre la "inmadurez" de Ciudadanos y la "utopía" de la ultraderecha. "Ciudadanos experimenta los trastornos de la adolescencia. Hoy quiere ser Rosalía y al día siguiente, la virgen María. Debemos mirarlo con resignación y buen humor. Cuando lleguen a la vida adulta, les dedicaremos algo más de tiempo", ha afirmado sobre los de Rivera.

De los de Santiago Abascal ha apuntado que "se parecen a la izquierda": "Vox dice que es de derechas, virilmente de derechas, la derecha pata negra. Voy a decirles de qué pata cojean: de las dos. Porque, en realidad, Vox no es un partido de derechas. Se parece más a la izquierda. La izquierda tiene una demostrada capacidad para no poder gestionar la realidad. Vox también tiene una marcada afición a la utopía, siempre distopía porque actúa contra la realidad", ha asegurado, cargando contra algunas de sus medidas, como expulsar a todos los migrantes irregulares o suspender el Estado de las autonomías.

"El plástico va al contenedor amarillo y el político sin principios al contenedor naranja", remataba García Egea, un día después de que el expresidente del PP de la Comunidad de Madrid Ángel Garrido anunciara su fichaje por Ciudadanos.

Casado no se ha acordado en su discurso ni de Rivera ni de Abascal, aunque sí que lo ha hecho, como viene siendo habitual durante la campaña, de Pedro Sánchez, de Podemos, "de nacionalistas, de filoetarras y de batasunos". El presidente del PP ha sacado músculo de la implantación territorial y de la historia de su formación, a la que ha definido como la "columna vertebral" de España.

"Somos el centro ideológico y la columna vertebral de este país. El PP no solo es el nexo de territorios, el nexo de acentos, la unión entre generaciones. El PP tiene que ser la continuidad histórica", ha defendido. Casado ha recordado algunas de las medidas más importantes de su programa, como la ley de símbolos, la aplicación inmediata del artículo 155 de la Constitución en Catalunya o la prisión permanente revisable, y ha definido los comicios del próximo domingo como "las elecciones más trascendentales de toda la democracia, las elecciones más importantes de la historia de la democracia. Se juega la propia existencia de la nación y la unidad".

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