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Rajoy fía el precio de la energía a la "lluvia" y asegura que no bajará la parte fija de la factura

El presidente del Gobierno y del PP asegura desconocer la estrategia de su partido en el juicio de Gürtel: "Me ha sorprendido usted", le responde a Alsina cuando el periodista le informó de que su abogado había solicitado la nulidad del proceso.

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El periodista de Onda Cero, Carlos Alsina, entrevista al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Foto: ONDACERO

MADRID.- Apostando todo a las condiciones metereológicas. Así gestiona el presidente del Ejecutivo el precio de la electricidad que está alcanzando sus máximos, precisamente, en los días más fríos del año. "No todo en esta vida depende del Gobierno", se excusó Mariano Rajoy.

Pero lo cierto es que no está dispuesto a hacer nada por rebajar la factura de la luz. Ni siquiera algo que sí está en sus manos, como bajar el precio de la parte fija de la misma. Así lo aseguró en una entrevista con Carlos Alsina en Onda Cero, en la que presumió de haber congelado ya "los peajes que dependen del Gobierno" y negó que España tuviese la tarifas más cara de Europa. 

"Hoy los precios mayoristas en Italia (110 euros), Suiza (110), Francia (109) y Bélgica (109) están por encima de los de España (107)" afirmó Rajoy. "Pero esa no es la media anual de Eurostat", le presionó su interlocutor.  "Yo le doy los precios de hoy, 26 de enero de 2017, que son precios oficiales", zanjó el presidente, que echó toda la culpa a la subida del precio del petróleo. 

"Tenemos problemas que ahora se resolverán porque va a llover"

"Este año con la subida del petróleo un 100% respecto al año anterior y la situación compleja con las centrales nucleares de Francia tenemos problemas", reconoció. "Ahora se resolverán con agua y con la energía eólica porque va a llover", apostilló después. 

"Es evidente que si sube el petróleo sube la electricidad pero los peajes, la tarifa fija, ya está congelada", siguió excusándose. Por último, restó importancia al problema al asegurar que una subida de 100 euros al año, según sus cálculos, supone 'sólo' 8 euros al mes. Y fin de la conversación.

Una conversación en la que Rajoy volvió a quedar en entredicho al reconocer que, siendo presidente del PP no sabía cual era la estrategia de su partido en el juicio de la Gürtel en el que está declarando el extesorero Luis Bárcenas

"Me ha sorprendido usted", le dijo a Alsina cuando éste le pregunto por la petición de nulidad del juicio que pidió el abogado del Partido Popular. Rajoy dio por hecho que su representante legal no actúa por libre, pero, una vez más, eludió responder sobre esa cuestión. "No estoy siguiendo ese tema. Es bueno que dejemos a los tribunales actuar, pero yo estoy en esos otros temas [económicos] que de verdad importan a la gente", zanjó el presidente.

Rajoy presumió de trabajar para frenar el paro juvenil y de haber aumentado el poder adquisitivo de los pensionistas

En ese sentido, Rajoy volvió a prometer, tras conocer los datos de la última EPA, la creación de entre 400.000 y 500.000 puestos de trabajo con el fin de conseguir su objetivo de alcanzar los 20 millones de trabajadores en 2020 y presumió de haber logrado "tres años buenos después de cinco negativos en cuanto a recuperación económica se refiere. 

Incluso aseguró que se estaban recuperando las desastrosas cifras de paro juvenil y que los pensionistas habían aumentado su poder adquisitivo. No obstante, también advirtió del peligro de inflación que se prevé por la amenaza, una vez más, del aumento del precio de petróleo aunque aventuró, sin especificar datos, que éste se estancaría tras pasar los primeros meses del año.

(Sobre el referéndum en Catalunya): "Un señor de Zamora tiene derecho a opinar sobre lo que ocurre en Santiago"

Aun así, volvió a apelar a la "estabilidad" necesaria para "seguir generando confianza en el exterior" con el fin de lanzar un mensaje velado a la oposición. Especialmente, a PSOE y PNV con quien pretende pactar los Presupuestos Generales del Estado que, a día de hoy, siguen prorrogados. En ese sentido, dijo que lo más importante es que ya consiguieron aprobar, junto a sus socios de Ciudadanos y los socialistas, es el techo de gasto y que pretende seguir acordando grandes pactos como el relativo a las pensiones, entre otros.  "[Si lo consiguen] habremos dado pasos en la buena dirección hacia una legislatura fructífera", opinó.

Pero en lo que no piensa acordar nada pese a estar dispuesto a hablar "de todo" es en lo relativo al desafío independentista de Catalunya. No debatirá con el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ni sobre un régimen fiscal diferenciado para dicha comunidad, ni sobre un nuevo Estatuto, ni -por supuesto- la celebración de un referéndum. "Porque ni quiero ni puedo. La soberanía nacional corresponde a todos los españoles, no al Gobierno. Un señor de Zamora tiene derecho a opinar sobre lo que ocurre en Santiago porque pertenece a su país", zanjó Rajoy. 

El muro de Trump y la valla de Melilla

"La política de inmigración europea es la correcta: hay que actuar en origen"

En otro orden de cosas, Rajoy habló de política exterior, aventuró que el peligro de los crecientes extremismos en Europa no llegará a afectar a los próximos gobiernos de Francia y Alemania y no quiso criticar la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca porque, dijo, como presidente ha de mantener relaciones cordiales con todos sus homólogos.

También redobló sus esfuerzos para intentar desligar el anunciado muro entre EEUU y México de las existentes vallas de Ceuta y Melilla. En lugar de compararlas, salió por la tangente y, aunque dijo no creer en ese tipo de fronteras, sí apostó por una política de inmigración "legal" y basada en la cooperación exterior. "Hay que hacer algo parecido al Plan Marshall europeo. La prioridad es actuar en origen", zanjó, tras valorar la actual política de inmigración europea: "Es la correcta", sentenció, olvidando la grave crisis de refugiados que siguen hacinados esperando un destino mejor.

¿Cospedal, secretaria general? Puede que sí, o puede que no

En la entrevista no faltaron las referencias al próximo Congreso Nacional del PP que se celebrará el 10, 11 y 12 de febrero. Pero Rajoy siguió sin desvelar incógnita alguna sobre el futuro de la ministra de Defensa al frente de la Secretaría General, aunque sí la apoyó por su gestión al frente del último escándalo relacionado con el Yak-42

"Estoy dispuesto a recibir a las víctimas del Yak-42"

Respecto a Federico Trillo y su vuelta al Consejo de Estado, el presidente volvió a desligarse del tema. "Sí, puede trabajar en otra cosa, pero es un funcionario público, ese es su trabajo y lo que no puede hacer es no trabajar", respondió. De otro lado, aseguró estar dispuesto a recibir a los familiares de los militares fallecidos en aquel accidente de 2003 si éstos se lo piden y manifestó su total apoyo a María Dolores de Cospedal: "Suscribo su intervención en el Congreso", ratificó. 

No obstante, no respondió sobre si la mantendrá como su número dos en el Partido Popular. Alsina le recordó que él es partidario de "no cambiar lo que funciona", por lo que cabría esperar la continuidad de Cospedal en la Secretaría General. "Es una afirmación razonable pero no es la única forma de aplicar la lógica", respondió Rajoy a la gallega.

El mismo método utilizó para no responder sobre si creará o no la figura del coordinador general, una especie de cargo intermedio entre Cospedal y los vicesecretarios. Fernando Martínez Maíllo sería el 'ascendido', según las quinielas de los mentideros. Pero Rajoy tampoco desveló sus secretos. "No sería la primera vez que habría un coordinador general en el PP. Puede haber una segunda... o no", concluyó.

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