Público
Público

Coronavirus ¿Cuándo alcanzará Italia el pico de contagios?

Los italianos desean saber cuándo empezará a mejorar la situación relativa al Covid-19. Pero buena parte del posible cambio de tendencia en la curva de contagios dependerá del comportamiento de los transalpinos a la hora de respetar con responsabilidad la cuarentena impuesta por el Gobierno de Conte.

Bloqueo policial por en  Cologno (Milan), uno de los mayores focos de coronavirus en Italia. EFE/SERGIO PONTORIERI
Bloqueo policial por en Cologno (Milan), uno de los mayores focos de coronavirus en Italia. EFE/SERGIO PONTORIERI

El pico de contagios por coronavirus podría llegar a Italia entre 10 días y 15 días. Así lo confirman los medios de comunicación italianos, apoyándose en las interpretaciones de los expertos del país. "El pico de contagios debería llegar el 31 de marzo y con un total de 60.000 casos positivos", asegura el conocido diario italiano Corriere della Sera. El investigador consultado, Davide Tosi, experto en big data de dos universidades transalpinas, aclara al Corriere que los dos gráficos, el chino y el italiano, tienen curvas prácticamente iguales. Y explica: "Si la evolución de Wuhan y la de Italia continuaran a ser compatibles, como hasta ahora, podríamos predecir el pico máximo de contagios el próximo 31 de marzo", así pues, dentro de dos martes.

"A lo mejor el pico de contagios no llegará la semana que viene, sino la siguiente", comentó estos días Angelo Borrelli, el jefe de la Protección Civil Italiana. Bien es cierto que los italianos, como el resto de poblaciones del mundo, desean saber cuándo empezará a mejorar la situación. Pero buena parte del posible cambio de tendencia en la curva de contagios dependerá del comportamiento de los transalpinos a la hora de respetar con responsabilidad la cuarentena impuesta por el Gobierno de Conte. Un confinamiento que, finalmente, se ha ido endureciendo a lo largo de los últimos días, con más medidas, para evitar que los italianos salgan de casa sin razones de peso justificables.

Borrelli añade: "El optimismo y la esperanza tienen que llegar a partir de la prudencia. Tenemos que salir lo menos posible". Cuanto más se salten los italianos la cuarentena, más habrá que aplazar, con dos semanas de margen, la llegada del posible pico del contagio y los primeros datos positivos: "Si las medidas han sido respetadas, los primeros efectos se podrán comprobar dentro de un par de semanas", explicó estos días un informático y físico italiano del Network Science Institute de Boston (Estados Unidos) a la prensa del país.

Roberto Burioni, unos de los virólogos más citados de Italia, es muy escéptico, por lo general, a la hora de pronosticar acerca de las posibles fechas para el pico del contagio. Pero sí da pistas de por qué, de alguna u otra manera, habrá que tener paciencia para las primeras buenas noticias. "En teoría, si las medidas de contención han funcionado, sus efectos tendrán lugar dentro de 15 días", explicó esta semana a algunos medios italianos: "Imaginemos, pues, que el verdadero pico de contagios haya sido ayer. Nos daremos cuenta de los primeros resultados sólo dentro de dos semanas porque la incubación dura entre 2 y 11 días, con una media de entre 5 y 6 días".

Sea dentro de diez o quince días, ¿qué pasará después del pico de contagio? Desde luego no se podrá volver a la normalidad como si nada, de un día para otro. Ya lo anunció el premier italiano, Giuseppe Conte, en una conversación que mantuvo esta semana con el Corriere della Sera, en la que adelantó que, en cualquier caso, el retorno a la cotidianidad tendrá que ser de forma paulatina. El investigador Davide Tosi, aclara: "El número de contagiados no bajará repentinamente, eso sin duda alguna. Más bien tendremos que dar por descontado unos continuos aumentos de casos positivos, eso sí, cada vez más reducidos; hasta que finalmente la curva empiece a bajar". En este contexto: "¿Son más significativos los datos acerca de los fallecidos o aquellos relativos a los contagiados?", se preguntaba ayer el Corriere, a lo que el investigador apuntó: "Las víctimas mortales evidencian la presión de los hospitales, mientras que la cifra de contagiados marca la tendencia de la expansión del virus".

Atendiendo a un estudio elaborado por un investigador del ISTAT, el Instituto Nacional de Estadística Transalpino, y publicado esta semana en la prensa italiana; los contagiados actuales, incluyendo también los asintomáticos, oscilarían entre las 75.000 y las 105.000 personas. El análisis no se ha hecho solamente mediante las cifras oficiales de personas enfermas, curadas y fallecidas por Covid-19; sino haciendo también un estudio de la expansión del coronavirus entre los asintomáticos, ya que muchos de ellos ni siquiera saben que lo son. Entre otras cosas porque, en Italia, no se están haciendo pruebas generalizadas de positividad al Covid-19, como sí en otros países.

Un mes exacto después del primer foco de infección por coronavirus en Europa, Italia se pregunta cuándo será el pico del contagio. Entre otras cosas porque las cifras siguen siendo impactantes: la Protección Civil Italiana informó de que ayer tuvo lugar el mayor incremento de muertos en el país por o con Covid-19, casi 800, por un total de casi 5.000 fallecidos. Italia, desde hace unos días, es ya el país con más víctimas del mundo, superando las de China. Números altos también entre los nuevos contagiados, a ritmo de casi 5.000 al día, que hoy superan los 40.000 enfermos actuales. Más de la mitad de ellos se hallan en la región de Lombardía. Un número alto y a la vez esperanzador es el de los curados, que supera ya las 6.000 personas. Por otro lado, hay una gran preocupación por el colectivo sanitario, ya que siguen contagiándose médicos y enfermeros: hay más de 3.000 casos positivos registrados que suponen, de media, el 8% del total de contagiados en Italia.

La agencia de noticias italiana ANSA, por otra parte, informa de que están a punto de llegar a Italia 3 millones de mascarillas. Citando fuentes del Ministerio de Exteriores transalpino, se asegura que ayer por la tarde llegaron los primeros 1.200.000 ejemplares desde Egipto y otros 40.000 desde la India. Ya están de camino también unos 1.500.000 de mascarillas desde China, país que también enviará a Italia unos 100 respiradores artificiales. Rusia también donará al país transalpino un total de un millón de mascarillas. Para la recepción y distribución de las mismas, será el Ejército del Aire italiano el encargado de hacer llegar dicho material a los hospitales con más dificultad, como los lombardos de Bérgamo o Brescia.