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Vacuna contra la covid La credibilidad de las farmacéuticas, en entredicho por su carrera para vender la mejor vacuna

En la comunidad científica no hay ninguna duda sobre la seguridad de las vacunas contra la covid, pero el proceso de anuncios mediante notas de prensa, sin estudios científicos, y la competición por anunciar mayor efectividad puede crear desconfianza y desadherencia entre la población.

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Tres vacunas contra la covid tienen más de un 90% de eficacia. Europa Press/Ruptly/EBS..

Nunca antes el mundo entero ha estado tan pendiente de los procesos de desarrollo de unas vacunas. La comunidad científica no tiene duda alguna sobre la seguridad de las vacunas contra la covid cuando se aprueben, pero hay un alto riesgo de que los anuncios mediante notas de prensa y la competición por señalar una mejor eficacia creen desconfianza y desadherencia entre la población. Más aún cuando estamos ante un proceso desconocido para la mayoría de la gente y hay cierta estrategia de mercado detrás. 

Las compañías de Pfizer y Mordena han anunciado niveles de efectividad muy altos. Pfizer anunció que su vacuna tenía un 90% de eficacia. Este lunes Mordena afirmó que la suya tenía un 94,5%. Y este miércoles Pfizer ha sacado otra nota de prensa en la que asegura ahora que la suya tiene un 95%. Cualquiera de estos niveles es ya muy alto y la diferencia entre ellos es prácticamente inexistente.

Los anuncios han ido de la mano de grandes beneficios millonarios para las farmacéuticas. El consejero delegado de Pfizer, Albert Bourla, vendió el 62% de sus acciones de la compañía por valor de 5,6 millones de dólares el mismo día que la farmacéutica divulgó los resultados preliminares positivos de su vacuna anticovid y se disparó en bolsa, según documentos de la Comisión del Mercado de Valores de EEUU. Ese mismo día el Ibex tuvo la mayor subida en una década. Todo esto sin que la compañía haya detallado sus resultados y sin que se haya publicado un artículo científico. Y, por supuesto, sin que se conozca la efectividad real de la vacuna porque todos los avances son buenas noticias pero aún hay queda mucho camino que recorrer. 

Lo primero para entender este proceso es saber que la eficacia es el resultado de protección de una vacuna en condiciones ideales. "El 90% de eficacia significa que, de cada 100 personas vacunadas, 90 han respondido bien a la vacuna en ensayos clínicos", explica a Público el presidente de la Asociación Española de Vacunología, Amos García Rojas. Sin embargo, hay diferencias respecto a la efectividad, otra de las claves en este proceso, que sería el impacto de la vacuna en la realidad. "En principio, con una eficacia tan alta, lo lógico es que la efectividad sea alta pero no se puede saber cuánto puede variar. Puede ser diferente según el país. Estas vacunas requieren un sistema de congelación que es más complicado de mantener en países no desarrollados que, por ejemplo, en Europa", desarrolla. Un ejemplo diferente pero aún más claro para entender las diferencias: la vacuna de la fiebre amarilla es eficaz en todos los países, pero no es efectiva en España porque no hay fiebre amarilla.

¿Por qué ha aumentado la eficacia de Pfizer? Según una nota de prensa de la compañía, los nuevos datos tienen validez estadística porque en el ensayo clínico ya se han registrado 170 contagios. De ellos, 162 se han dado en el grupo de personas que recibieron un placebo por lo que hay un 95% de eficacia. En la nota de prensa difundida previamente los datos no tenían plena validez estadística al tener un número menor de infectados.

Esto es una buena noticia, pero hay otros aspectos que no son tan buenos. "Este tipo de resultados es malo anunciarlos por notas de prensa porque puede crear desconfianza entre la población cuando, además, más de un 90% de eficacia ya es suficiente. No tengo dudas de que los resultados son correctos, pero puede crear desadherencia al parecer que estamos en una carrera", valora García Rojas.

Parte del problema viene porque las compañías dan los anuncios sin seguir el procedimiento de presentación habitual. Como señala el presidente de la Asociación de Vacunología, los resultados de las vacunas suelen presentarse en revistas científicas de impacto, lo que supone un análisis riguroso previo y da una garantía científica a lo que se expone

Según el comunicado de Pfizer, la publicación en una revista científica se realizara "una vez que el análisis de los datos se haya completado". Pero ya en "cuestión de días" pedirán la aprobación de la vacuna al regulador sanitario estadounidense, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés). "Los resultados del estudio marcan un paso importante en este viaje histórico de ocho meses para lograr desarrollar una vacuna capaz de ayudar a poner fin a esta devastadora pandemia", declara en la nota Albert Bourla, director ejecutivo de Pfizer.

La aprobación se pedirá por emergencia. Como explica García Rojas, un "proceso que acelera los procesos administrativos" pero que no afecta a la calidad de la vacuna. "Para que el producto sea autorizado los estudios tienen que ser presentados a los órganos reguladores. Los órganos reguladores analizan los estudios. Sería muy raro que no se presente ningún trabajo en una revista científica que sea completamente público", explica.

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