Cambiar el asfalto del patio por zonas verdes: el plan para convertir los colegios en refugios climáticos
Un estudio revela la importancia de financiar con dinero público la adaptación de estos centros a la crisis ambiental, con olas de calor que cada vez llegan más temprano y son más intensas.

Madrid--Actualizado a
El colegio es el lugar donde más tiempo pasan los niños después de sus hogares. Con la crisis climática, se adelanta el período de olas de calor y estas son más intensas y duraderas. Todo ello requiere adaptar los centros educativos a la nueva realidad ambiental para proteger tanto a las infancias como al personal docente y el resto de trabajadores. Un nuevo estudio internacional con participación catalana revela los beneficios de transformar el asfalto de los patios por zonas verdes, así como la importancia de la financiación pública para llevar a cabo esta clase de proyectos.
Científicos del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) han colaborado con Clara Jeanroy, investigadora de la Universidad de Ámsterdam, y Arjen Buijs, profesor de la Universidad de Wageningen, en un estudio que compara las iniciativas de Barcelona y las de Utrecht (Países Bajos) para reverdecer los patios de los colegios. Estos proyectos tienen dos objetivos: crear refugios climáticos y mejorar el bienestar del alumnado. "Explorar la planificación inclusiva de los espacios de recreo infantiles nos lleva a pensar en un urbanismo que tenga en cuenta a los niños, que va más allá de solo poner parques. También se trata de que las escuelas y los patios sean parte de la transformación ambiental y social de las ciudades y que las infancias sean parte de su planificación", concluye el artículo.
"Los patios son unos de los pocos lugares exclusivamente pensados para la infancia, pero se han quedado obsoletos para las condiciones climáticas actuales y para los nuevos retos educativos", declara Corina Basnou, bióloga del CREAF y coautora del estudio. En conversación con Público subraya la importancia de adaptar las infraestructuras de los centros. "Si tú plantas más árboles en un patio que antes era gris, automáticamente tendrás más espacios de sombra, más humedad y aire más limpio", argumenta. Del mismo modo, también puede haber arbustos o jardines de mariposa, "que aunque no aporten sombra, sí proporcionan el resto de beneficios", señala.
La experta también considera "fundamental" llevar a cabo estos proyectos en el contexto de la presente emergencia medioambiental. Con la temporada de olas de calor adelantándose cada año, "muchas escuelas –al igual que otros espacios urbanos– piden instalar aire acondicionado para adaptar el edificio a este incremento de temperaturas". Sin embargo, "plantar árboles con ciertas características, como copas amplias, puede mejorar la eficiencia energética del centro, así como el bienestar y la salud de la comunidad educativa".
'Outdoor learning' y bosques escuela
Más allá de las cuestiones relacionadas a la crisis climática, Bosnau recuerda que los beneficios de esta clase de iniciativas "son multidimensionales". La científica incide en que no se trata solo de una cuestión de "biodiversidad", sino también de mejorar la salud, el desarrollo social y cognitivo y el mismo aprendizaje de los niños. "Cuando uno mejora las funciones de los espacios verdes y de los servicios ecosistémicos, hemos visto que un profesor puede integrar este espacio en el aula o al revés: portar el aula fuera y ayudar al proceso este de aprendizaje en lo que se llama outdoor learning".
"El ser humano es una especie que apenas lleva 200 años viviendo en ciudades –al menos como las conocemos hoy en día–", indica a este diario Sergio de Carabias, biólogo y profesor especializado en educación ambiental que investiga la relación de la adolescencia con la naturaleza. Este cambio, reciente en términos evolutivos, "nos ha generado una serie de impactos negativos que están a la orden del día; desde ansiedad hasta desórdenes alimenticios". Según el experto, "la raíz del problema se encuentra en la desvinculación con la naturaleza". Por esta razón, "los patios verdes cobran especial importancia".
Un estudio publicado en 2017 en la Royal Geographical Society menciona que "el espacio al aire libre ofrece nuevas oportunidades para que los niños y los profesores interactúen y aprendan". En este sentido, menciona los llamados "bosques escuela" como una práctica cada vez más popular, si bien no forma parte del currículo educativo. Estos bosques escuela funcionan como "un nexo de intereses para reconectar a los niños con la naturaleza, aumentar la oferta de educación al aire libre y desarrollar el aprendizaje basado en el juego y las pedagogías centradas en la infancia".
Otro estudio publicado en 2023 en la revista Educational Research señala que tanto los espacios interiores como los exteriores aportan beneficios al alumnado más joven. En el caso del outdoor learning, recuerda que la evidencia científica vincula este método con la reducción de estrés y mejora del ánimo. Asimismo, señala que "la vegetación y los elementos naturales en las aulas, en los patios de los centros de educación infantil y en las zonas cercanas pueden facilitar el aprendizaje y mejorar el rendimiento de los alumnos". Sergio de Carabias también enfatiza que la vinculación con los espacios verdes propician un beneficio "emocional, cognitivo y físico para toda la población", el cual tiene un peso particular "para los más pequeños, ya que se encuentran en su desarrollo madurativo".
La relación de las infancias con la naturaleza tiene también implicaciones más allá del proceso de aprendizaje, sino con todo su desarrollo holístico. Tal y como señala Bosnau, "si aportas más natura, les das muchas más oportunidades de juego. Si tienen un columpio, se van a columpiar. Pero si les das agua, piedras, arena y plantas, van a reinventar el juego". La investigadora añade que estos entornos contribuyen a que aumente el trabajo en equipo entre compañeras y compañeros: "Van a encontrar estos juegos colectivos más potentes y van a colaborar más".
Financiación pública y mayor participación
Para poder realizar las adaptaciones en los centros que aportan estos beneficios, el estudio en el que participa Bosnau también pone de relieve la necesidad de la financiación pública. En el caso de Utrecht, los proyectos se llevaron a cabo por medio de pequeños subsidios, el trabajo de las ONG o los recursos de las propias comunidades escolares. En el caso de Barcelona, fue el Ayuntamiento el encargado de realizar estas tareas y de asumir sus gastos. Esta diferencia hace que la ciudad condal tenga "una distribución más equitativa en todos los barrios. Cualquier escuela podría optar por esta renaturalización de los patios", explica la científica del CREAF.
En concreto, el reverdecimiento de los colegios se enmarca en los programas Refugis Climàtics y Transformem els patis. Fuentes consistoriales informan a este medio que el segundo lleva en marcha desde 2020. La Agència de Salut Pública de Barcelona realizó un informe de evaluación el pasado mes de marzo para analizar las consecuencias de estos proyectos en los colegios de los diferentes distritos de la capital catalana. Según la evaluación realizada, el estudiantado manifiesta que se siente mejor, más cómodo y más contento después de las transformaciones, sobre todo en el caso de las niñas.
Bosnau también encuentra un lado positivo en el modelo de Utrecht y que podría incorporar Barcelona, así como el resto de ayuntamientos del Estado. Se trata de "integrar a la comunidad en el mantenimiento del espacio verde", tal y como hacían las ONG en los proyectos neerlandeses. Ejemplos de esta participación más activa son la celebración de actividades a modo de ritual para traspasar semillas entre generaciones o potenciar que el huerto lo gestione el propio estudiantado. "La financiación pública es muy importante, pero también que el proceso no sea siempre de arriba a abajo", concluye la investigadora.
Referencias:
Bosnau, C. et al. "Inclusive urban planning for and with children: planning green playgrounds in Barcelona and Utrecht". European Planning Studies. 2025.
Kiviranta, L. et al. "Outdoor learning in early childhood education: exploring benefits and challenges". Educational Research. 2023.
Harris, F. "Outdoor learning spaces: The case of forest school". Royal Geographical Society. 2017.


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