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Tercera ola Madrid, la única comunidad que empezó la semana en riesgo extremo y que no tiene restricciones fuertes

El Gobierno de Ayuso ha sido el único que no ha ordenado medidas severas sobre la hostelería, el comercio o la movilidad durante la primera quincena de enero y ante la gravedad de la tercera ola. El lunes de esta semana, 27 provincias estaban en riesgo extremo y en todas ellas menos en Madrid se han tomado nuevas restricciones más duras.

Isabel Díaz Ayuso
Isabel Díaz Ayuso en una imagen de archivo../ EFE

El disparo de los contagios ha llevado a las comunidades autónomas a tomar medidas más restrictivas desde que empezó el mes de enero. Aún más esta semana, cuando se ha empezado a notar la saturación de los hospitales por la gravedad de la tercera ola. Hasta 27 provincias estaban ya en riesgo extremo el pasado lunes según el semáforo de alertas que acordaron las comunidades y el Ministerio de Sanidad en el Consejo Interterritorial de Salud.

La mayoría de las 27 provincias en riesgo extremo, al igual que muchas otras que no están en este nivel máximo, han visto cómo sus Gobiernos autonómicos han endurecido las restricciones. La única que sigue sin restricciones realmente acordes a una situación epidemiológica tan grave es la Comunidad de Madrid. En la siguiente tabla se refleja esto: una actualización de las últimas medidas acordadas en estas provincias muestra cómo Madrid es la única que sigue con medidas que serían acordes para las fases de riesgo bajo o medio. Formentera es la siguiente que tiene menos restricciones aunque este mismo viernes se ha aprobado su cierre perimetral.

La tabla incluye las medidas que se han tomado sobre las claves para controlar la pandemia: la movilidad y los contactos sociales. En ese sentido, se ve cómo hay comunidades que han aplicado restricciones que corresponden a su fase de riesgo como el cierre de toda la actividad no esencial o, al menos, han cerrado el interior de la hostelería. Pero hay otras que mantienen los bares abiertos y no tienen ni restricciones severas sobre el aforo. Las recomendaciones para cada fase de riesgos también se encuentran en el documento aprobado en el Consejo Interterritorial en el mes de octubre.

"Madrid se resiste mucho a medidas duras pero necesarias como el cierre de bares"

"Lo que más llama la atención es la diferencia territorial para el mismo nivel de riesgo. En octubre se acordó un documento con criterios comunes para que las reglas de juego sean conocidas. Esto es bueno para todo el mundo, incluso para los empresarios porque saben cuándo se pueden enfrentar al cierre de sus comercios. Sin embargo, muchos territorios no tienen en cuenta este documento. Madrid es el ejemplo más loco", comenta sobre esta tabla el epidemiólogo Pedro Gullón. "Madrid se resiste mucho más a medidas que son duras pero necesarias como el cierre de la hostelería. Son medidas que tienen que ir acompañadas de ayudas a los trabajadores pero necesarias porque es el sitio en el que hay más interacción social", valora Julia Díez, doctora en Epidemiología y Salud Pública e investigadora en la Universidad de Alcalá. El médico Javier Padilla también destaca la situación de Madrid tras visualizar la tabla: "Madrid juega a otra cosa totalmente diferente".

Gullón explica que las medidas de la Comunidad de Madrid deberían ser "casi la base" y las que se tendrían que aplicar con una incidencia realmente muy baja, no en la situación en la que está. Teniendo en cuenta, además, que el propio viceconsejero de Salud Pública, Antonio Zapatero, ha reconocido este mismo viernes la tendencia ascendente. "Son medidas muy muy muy suaves", insiste Gullón.

El Gobierno de Ayuso anuncia las nuevas medidas cada viernes y, pese a que durante toda la semana se ha visto cómo los Gobiernos autonómicos han tomado medidas severas, Madrid se ha limitado a adelantar el toque de queda a las 23.00 horas y el cierre de bares a las 22.00 horas y mantener las restricciones por zonas básicas de salud. Díez valora que Madrid insiste en mantener esta "medida propia" pero que no ha demostrado ser eficaz porque la tendencia es similar entre las zonas en las que hay confinamiento y en las que no.

Medidas similares entre el resto de provincias

Sin embargo, si se quita Madrid de la tabla, Padilla considera que es positivo que se vea una tendencia generalizada "bastante coherente". "Las comunidades que se lo han tomado en serio están tomando medidas de forma importante, intentando no cerrar los negocios del todo. No hay recetas mágicas y hay cierta heterogeneidad porque hay una clara tendencia sobre la hostelería sobre cerrar antes, limitar los horarios como Catalunya en todas sus provincias o cerrar interiores", valora.

Díez coincide en que se sigue un mismo "patrón" que limita la actividad no esencial pero evitando llegar al cierre total: "Algunas se hacen esperar más y otras son más exigentes. Ocurre lo mismo con los toques de queda ya que hay incluso comunidades que quieren adelantarlo más de lo que indicó el Ministerio de Sanidad como Castilla y León o Euskadi. Con las reuniones pasa lo mismo aunque no hay grandes diferencias entre el máximo de cuatro o seis personas si no son grupos burbujas".

¿Cuándo se llegará al pico de la tercera ola?

Muchas comunidades están intentando evitar el cierre total de toda la actividad no esencial pese a que fue una de las medidas que se tomó en varias comunidades de mayor riesgo durante la segunda ola. "Veremos si no tienen que acabar cerrando del todo", comenta Padilla. "No sabemos dónde está el pico", añade Gullón.

Durante las olas, la mayor incertidumbre es cuando se doblegará la curva. Es decir, cuándo se llegará al pico de la curva epidémica tras el aumento generalizado de casos. "Llega un momento en el que ese crecimiento termina parando ya sea por las restricciones o por una mezcla de autoconfinamiento porque varias semanas de riesgo tan alto hace que la gente se comporte de forma diferente", explica el experto en Salud Pública.

De hecho, recuerda lo que se llamó durante la segunda ola 'el milagro de Madrid'. El Gobierno de Ayuso no tomó restricciones severas pero la tendencia empezó a cambiar incluso antes de los confinamientos por zonas básicas de salud. "Se puede volver a llegar al pico, pero no se puede jugar a eso porque eso significa saturar hospitales y una mortalidad evitable", lamenta.


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