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Automoción Una cuesta de enero sobre ruedas: suben la gasolina, el gasoil y los peajes

Una medida en diferido de los últimos Presupuestos de Rajoy encarecerá más de dos euros el llenado del depósito en medio país a partir del 1 de enero tras un encarecimiento de entre tres y cinco y medio en lo que va de año.

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El precio del litro de gasolina se sitúa en mínimos desde mediados de 2009. EFE

La cuesta de enero tiene este año un ligero olor a petróleo. O a varios de sus derivados, más bien, ya que el 2019 comienza con subidas del precio de la gasolina y el gasóleo en medio país, a las que se sumará un encarecimiento de los peajes en las autopistas que no han sido rescatadas.

El 1 de enero entra en vigor la “armonización” del Impuesto de Hidrocarburos, que en la práctica supondrá un encarecimiento de 2,4 euros por cada repostaje de 50 litros en Cantabria, Castilla y León, La Rioja, Navarra y País Vasco; de 1,55 en Madrid, de 1,2 en Aragón y de 96 céntimos en Extremadura, las únicas comunidades que hasta ahora no habían aplicado, o no en su totalidad , el tramo autonómico del gravamen, que les permitía gravar con hasta 4,8 céntimos cada litro de gasolina, gasoil, fuelóleo, queroseno, bioetanol y biodiesel que se despacha en su territorio.

La subida, que no tiene nada que ver con el céntimo sanitario, es una de las consecuencias en diferido de los últimos Presupuestos Generales del Estado del Gobierno de Mariano Rajoy, que con el apoyo de Ciudadanos y PNV sacó adelante el rescate de ese tributo para el Estado y su subida al tipo máximo, tal y como explica la Agencia Tributaria.

El aumento de precios llega después de que en el último año, de noviembre de 2017  a noviembre de 2018, el precio de la gasolina haya subido casi tres euros por depósito (de 123,58 a 129,47 céntimos el litro) y el del gasóleo se haya incrementado en más de cinco y medio (de 113,28 a 124,42).

Suben los peajes de las autopistas no rescatadas

Circular será más caro, y a eso se le añade otra subida, en este caso de una media del 1,67% aunque con alzas de hasta el 3,45% en la AP-9 gallega, en los peajes de las autopistas que no han sido rescatadas por su situación de quiebra.

En cambio, el precio de transitar por estas últimas, las cuatro radiales de Madrid, las de la capital a Barajas y a Toledo, la Ocaña-La Roda, la Cartagena-Vera y la Circunvalación de Alicante, bajará un 30% para tratar de ganar usuarios, según anunció el ministro de Fomento, José Luis Ábalos. A ellas se les suma la AP-1, que levantó sus barreras el pasado 30 de noviembre tras vencer la concesión y pasar a manos del Estado.

También bajará a partir del 1 de enero, entre un 3,7% y un 4,7% tras dos subidas que lo encarecieron un 12% el último año, el precio del gas natural para los consumidores domésticos como consecuencia de la revisión del método de cálculo de las TUR (Tarifa de Último Recurso) que el Ministerio para la Transición Ecológica aprobó el pasado 20 de diciembre

Más caros los trenes regionales, pero no el AVE

Por su parte, Renfe ha decidido aumentar un 3,5% el precio de los billetes de media distancia, conocidos como regionales. También subirá un 7% en precio de los billetes de Avant, los regionales que circulan por las vías del AVE, según informó la operadora. Aún así, mantendrá congelados los "bonos multiviaje" que comercializa para este tipo de trenes con el fin de "favorecer a los viajeros recurrentes".

En cuanto a los trenes de AVE y Larga Distancia, el precio del billete no subirá con el cambio del año, según indicaron en fuentes de Renfe, si bien la operadora podría variarlo posteriormente a lo largo del ejercicio, como ha sucedido en otras ocasiones. Por otra parte, el precio de los billetes de Cercanías se mantendrá congelado por cuarto año consecutivo. Estas decisiones no afectan a las Rodalies y los regionales de Catalunya, donde los precios los billetes los determina la Generalitat por estar transferido el servicio.

Una fórmula agotada para revalorizar las pensiones

El 2019 traerá la segunda gran revalorización consecutiva de las pensiones en los últimos años, tras el aumento del 1,6% aplicado a partir de agosto y la revisión en función del IPC interanual de noviembre (1,7%) para el próximo ejercicio, dos de las medidas sociales cuya inclusión forzó el PNV en los últimos Presupuestos Generales de Rajoy y que el Consejo de Ministros de Sánchez tramitó este viernes.

La suma de esas dos subidas triplica las que los jubilados tuvieron en los cuatro años anteriores, en los que, como consecuencia del Factor de Revalorización del 0,25% incluido en la reforma de 2013, fueron perdiendo poder adquisitivo a un ritmo de entre 260 y 400 euros al año. No obstante, en 2019 sumarán la pérdida de otra décima de poder de compra, ya que el IPC interanual de noviembre, que se utiliza como referencia, fue del 1,7%, lo que se suma a las siete de desfase de 2018, que se cerró con un 2,3%.

En cualquier caso, la medida queda agotada ahora, lo que obliga a Gobierno, aliados y oposición a buscar, en un año con al menos una triple convocatoria electoral (municipales, autonómicas y europeas), la fórmula de revalorización que se aplicará a partir de 2020.

Los avances y los frentes abiertos de los autónomos

El inicio el año, con el que entrará en vigor la subida del SMI (Salario Mínimo Interprofesional) a 900 euros brutos en catorce pagas y con el que la edad de jubilación se habrá retrasado hasta los 65 años y ocho meses para quienes hayan cotizado menos de 36 años y nueve meses, traerá también una subida de 5,36 euros en la cuota mínima de cotización de los autónomos, una revisión que, por vez primera, está desvinculada del sueldo mínimo.

La revisión, que elevará la cuota mínima de 278,88 euros mensuales a 284,24 al situar la base en 1.050, forma parte del acuerdo alcanzado el pasado 26 de diciembre entre el Ministerio de Trabajo y las principales organizaciones de trabajadores por cuenta propia (Upta, Ata y Uatae), que incluye universalizar la cobertura por accidente de trabajo y enfermedad profesional, bonificar el 100% de la cuota en caso de baja a partir del segundo mes y duplicar la cobertura del cese de actividad o ‘paro de los autónomos’.

Pese al acuerdo, quedan sobre la mesa para el nuevo año dos reivindicaciones del colectivo. Una es la adecuación de las cotizaciones, y de las posteriores prestaciones, a los ingresos de los trabajadores por cuenta propia. La otra, revertir las tres trampas de la ley de autónomos de esta legislatura: la obligación, en la práctica, de seguir adelantando el IVA no cobrado; la imposibilidad de deducirse la manutención en el IRPF, como las empresas en el Impuesto de Sociedades, y el recorte del 30% al 9% de las deducciones por los gastos en suministros del hogar cuando se utiliza como lugar de trabajo.