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OSCAR 2020

Hollywood se rinde a los desheredados

Hollywood por fin se ha rendido al talento de las ‘minorías’. Mujeres, asiáticos, un aborigen neozelandés, españoles y algún negro entre los nominados a los Oscar lo confirman. La espléndida ‘Parásitos’ de Bong Joon-ho lidera la rebelión.

Joaquin Phoenix
Joaquin Phoenix en 'Joker'.- NIKO TAVERNISE (WARNER BROS ESPAÑA)

Los académicos de Hollywood se rebelan. Hace unos años, no muchos, hubiéramos sonreído ante la ingenuidad e inexperiencia de cualquiera que hubiera fantaseado con la presencia, entre las nominadas al Oscar a Mejor Película, de un título surcoreano que es, además, una furiosa sátira, muy negra, del capitalismo mundial y el clasismo. La realidad siempre supera a la ficción y hoy esa película, la espléndida Parásitos, de Bong Joon-ho, es una de las máximas candidatas al premio de Hollywood.

O los académicos de Hollywood han empezado a ver más allá de sus propias narices y en un destello de humilde lucidez se han dado cuenta de que no son ellos los que hacen siempre las mejores películas o se han vuelto rematadamente locos. Parásitos aspira este 2020 al premio al lado de títulos que resultarían igualmente marcianos para el Hollywood de hombres blancos de los últimos noventa años.

Un fotograma de la película 'Jojo Rabbit'

Insensata temeridad

Jojo Rabbit, una película de un aborigen neozelandés, Taika Waititi –cierto que es judío y eso en la industria del cine americano da muchos puntos– entre las nueve nominadas; y otra más, Mujercitas, dirigida y escrita por una mujer, con un equipo mayoritario de mujeres y creada para hablar, bien, de las mujeres; el propio Bong Joon-ho, un asiático, entre los aspirantes al Oscar a la Mejor Dirección; un retrato de la ira de los marginados en los suburbios franceses, Los Miserables, nominada en la categoría de Mejor Película Extranjera… Mujeres, asiáticos, negros, españoles (Dolor y gloria y Klaus) y un Antonio Banderas, ahora "actor de color", gracias a la ignorancia de los medios estadounidenses... dejan abierta una puerta a la esperanza.

La lista de nominados ya es suficiente para cantar victoria, aunque tal vez haya habido demasiada osadía a la hora de elegirlos. Ese primer impulso, al fin y al cabo, como el brillante Stefan Zweig escribió, es una fuerza que impele al individuo "antes de que tenga tiempo a darse cuenta de su insensata temeridad".

Ahora, con la calma que da el tiempo, parece que Hollywood se alegra y aplaude cada vez con más fuerza la aparición, hasta hace unas semanas inesperada, de Sam Mendes y su película 1917. Este drama bélico de la I Guerra Mundial podría ‘salvar’ a Hollywood de reconocer el talento de esas ‘minorías étnicas’ escogidas, por mucho que Bong Joon-ho haya hecho la mejor película del año.

Un momento de una de las actuaciones en 'Judy'.

Renée Zellwegwer y Joaquin Phoenix

Dos Globos de Oro, el BAFTA y el Premio del Sindicato de Productores la han colocado como la máxima favorita para el Oscar –también lo es su director de fotografía, el británico Roger Deakins–. La quiniela ‘clandestina’ de la Academia de Hollywood –una previsión de ganadores que se ‘coló’ en Twitter hace unos días– daba, sin embargo, la estatuilla a Bong Joon-ho.

Quentin Tarantino y su retrato de Hollywood en Érase una vez… en Hollywood aún tendría alguna posibilidad, pero la poderosa El irlandés de Martin Scorsese se ha quedado fuera de juego, junto con las otras nominadas: Mujercitas, Jojo Rabbit, Joker, Historia de un matrimonio y Le Mans 66'.

Sam Mendes es también el preferido para ganar el Oscar a la Mejor Dirección, aunque con Bong Joon-ho pisándole los talones. Así, Parásitos se alzaría con el Oscar a la Mejor Película Extranjera, dejando a Pedro Almodóvar a las puertas, y con el Oscar al Mejor Montaje, a no ser que éste se lo arrebate el equipo de Le Mans’ 66 o la genial Thelma Schoonmaker por el finísimo trabajo que ha hecho en El irlandés. Además, el premio al Mejor Guion Original se lo disputa con Tarantino. Mientras que en Guion Adaptado la cosa está que arde entre Greta Gerwig y Taika Waititi.

De cualquier forma, que a nadie engañe la diversidad que presentan este año las nominaciones a los Oscar, hay cosas que Hollywood no está dispuesto, al menos por el momento, a desterrar. Por eso, Renée Zellweger va a ganar el Oscar a la Mejor Actriz, porque los académicos han amado siempre a los intérpretes que se retuercen ante la cámara y sufren lacras emocionales. En cuanto al Oscar al Mejor Actor, no es muy discutible que la estatuilla vaya a caer en manos de Joaquin Phoenix que con su sobrecogedora interpretación en Joker ha creado un espejismo y ha conseguido que algunos vean en ésta una gran película.

Al Pacino y De Niro en 'El irlandés'.

Los españoles en los Oscar

Brad Pitt está a punto de alzarse con el primer Oscar por su carrera de actor, en la categoría de Mejor Actor de Reparto, por la película de Tarantino, siete años después de que recogiera como productor la estatuilla a la Mejor Película por ’12 años de esclavitud. Y será otra veterana, Laura Dern, quien, también por primera vez, probablemente celebrará un Oscar por ‘Historia de un matrimonio’.

Los españoles nominados a los Oscar –Dolor y gloria, Antonio Banderas y Klaus se presentan con muy distintas posibilidades. La película de animación dirigida por Sergio Pablos ha adelantado a sus rivales en los BAFTA y en los Oscar es, después de Toy Story 4, la segunda favorita. Injusta apreciación, por cierto, porque la española es la mejor candidata de todas.

Pase lo que pase, suerte para todos. Y que las palabras de Guillermo del Toro hace dos años cuando recogió el Oscar por La forma del agua –"Creo que lo que hace nuestro arte es borrar las líneas en la arena aun cuando el mundo nos dice que las hagamos más profundas"– sean cada vez más realidad.