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AUDIO EXCLUSIVO El jefe de la Policía Local de Palma sancionó a agentes por denunciar a los colegas que colaboraban con la mafia

Público ha obtenido una grabación en la que el comisario Joan Mut, recién promovido como adjunto a la Prefectura de la capital balear, admite a un subordinado que lo ha expedientado sin más motivo que sus denuncias sobre irregularidades de cariz mafioso. "Me sabe mal", le dice. "Pero las presiones... Te vienen rebotados comisarios, te vienen mayores"... Mut era el jefe de la Policía Local.

Joan Miquel Mut, en 2015, cuando fue imputado e interrogado por la jueza del Instrucción 12 de Palma, por haber expedientado a un agente con el fin de tapar irregularidades en el cuerpo.
Joan Miquel Mut, en 2015, cuando fue imputado e interrogado por la jueza del Instrucción 12 de Palma, por haber expedientado a un agente con el fin de tapar irregularidades en el cuerpo. | EFE

En la época en que Joan Mut era por segunda vez comisario-jefe de la Policía Local de Palma de Mallorca (tras ser designado a dedo en 2014) era muy duro ser agente de ese cuerpo si se cumplía el deber de denunciar a los compañeros que colaboraban con las mafias de los capos de la noche mallorquina: Tolo Cursach y Miguel Pascual Bibiloni.

Tanto es así que el auto de procesamiento abreviado y apertura de juicio oral dictado por el juez Enrique Morell , titular accidental del Juzgado de Instrucción 12 de Palma de Mallorca, contra 36 miembros de la Policía Local –incluido, por supuesto, Joan Mut– subraya el coste que supuso para los denunciantes llamar la atención a sus superiores sobre las actividades mafiosas que cometían muchos de los integrantes de la Patrulla Verde, encargada de vigilar el cumplimiento de las normativas medioambientales y acústicas de los locales nocturnos.

Trato policial de favor al Bierkönig de Pascual Bibiloni

Como ejemplo paradigmático de ello, en dicho auto –emitido el pasado 11 de diciembre y al que Público ha tenido acceso– se detalla ampliamente uno de los casos más escandalosos: el de la sanción disciplinaria impuesta al policía Antonio Ramis Jover por haber denunciado (entre otras irregularidades) el trato de favor que se estaba dando a uno de los locales más notorios del Grupo PABISA (de PAscual BIbiloni S.A.), el Bierkönig sito en la Playa de s'Arenal.

A partir de la página 16 del citado auto de apertura de juicio oral –por el que se sentará en el banquillo Joan Mut, recién designado adjunto a la Prefectura del cuerpo–, el magistrado expone lo siguiente:

Este trato desigual ha sido constatado y denunciado por algunos de los integrantes de la propia Patrulla Verde como el Sr Taberner, el Sr Carvajal, el Sr Jove, el Sr Franco, el Sr Verd, etc.

El juez subraya "el grado de corrupción y servilismo que impregna a toda una institución policial"

Por otro lado, la actuación de los mandos policiales ha quedado seriamente en entredicho, en varios episodios esperpénticos que se explican a efectos puramente ejemplificativos y a la sazón ilustrativos, del grado de corrupción y servilismo que impregna a toda una institución policial, en la que además los policías honrados que cuestionaban internamente o denunciaban públicamente estas prácticas, han sido perseguidos, vilipendiados, humillados, amenazados, coaccionados, intimidados, tratados de forma desigual, etc. En cambio, la actuación delictiva de otros agentes se consentía abierta y descaradamente.

Existen en las actuaciones corroboraciones de innumerables actos de coacción y amenazas (casi cincuenta), que no hacen más que reforzar lo que desde el principio se ha ido constatando en esta investigación, es decir, que en la Policía Local de Palma de Mallorca, había un buen número de presuntos delincuentes que tienen por bandera la coacción, la amenaza, la extorsión y la intimidación.

Página 17 del auto de procedimiento abreviado en el que el juez Morell envía al banquillo al comisario Mut y a otros 35 miembros de la Policía Local de Palma.

De las diligencias practicadas se desprende que los funcionarios investigados en esta causa que han incurrido en alguna o algunas de tales conductas, son:

JUAN MIGUEL MUT GARCIA, Comisario de la Policía Local de Palma, aparece en las actuaciones como uno de los pilares de la trama de corrupción y habría estado recibiendo, junto con otros miembros de la Policía Local, "sobres" de dinero o prebendas de diversa índole por partes de empresarios beneficiados por su irregular actuación. Existen, igualmente, indicios de la imposición, por el mismo, con la aquiescencia del Regidor Sr. Guillermo Navarro Garau, de una sanción disciplinaria al Policía Ramis Jover pese a conocer que no existía infracción disciplinaria alguna (supuesto delito de prevaricación).

GUILLEM NAVARRO GARAU, Regidor de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Palma, presuntamente participó con Juan Miguel Mut, en la imposición de una sanción disciplinaria al Policía Ramis Jover pese a conocer que no existía tal.

La sanción contra el agente denunciante le causó "quebranto profesional, así como de conciliación familiar y económico"

Como ya revelamos en una exclusiva anterior, también el escrito de acusación de la Fiscalía cita específicamente el caso de Ramis Jover, y concluye que, a raíz de sus denuncias de irregularidades, "Mut incoó a Ramis un expediente disciplinario por falta grave" que "dio lugar a la medida cautelar de cambio provisional de destino (...) en el que se acuerda el traslado forzoso de Ramis a la comisaría de seguridad ciudadana, lo que supuso un quebranto profesional, así como de conciliación familiar y económico para el agente".

La Fiscalía también constata que el entonces comisario-jefe Mut habló con el agente y "como justificación del expediente y de las medidas que en el mismo se adoptaban, manifestó a Ramis, de manera verbal que "…le sabía molt de greu, pero que al final las presiones…".

En vista de esa decisiva acusación fiscal de que el jefe de la Policía Local cometió prevaricación para satisfacer a la mafia, Público ha rastreado y ha obtenido la grabación de esa conversación entre Mut y Ramis. A continuación reproducimos íntegros esos pasajes del audio original, en catalán mallorquín, y la transcripción al castellano de lo que dicen:

Joan Mut: "Me sabe mal, pero al final, las presiones..."

Joan Mut: Yo, lo primero antes que empieces tú, quiero que sepas que la situación me sabe muy mal, que me cabrea mucho…
Antoni Ramis: Buenooo… es la situación... ¿eh?
JM: Lo digo, perdona, lo digo porque cuando esto corrió yo estuve hablando… yaaaa hace… desde julio, hice una reunión porque yo, ya cuando intenté arreglar la situación…
AR: Sí, ya ha llovido.
JM: Yo, cuando intenté poner paz, intenté arreglarlooo… intenté… lo que pasa es que al final las presiones y no sé qué, y no sé por qué… al final pasó… lo que ha pasado. Guillermo [Guillermo Mascaró, en aquel momento coordinador técnico de Seguridad Ciudadana, cargo de libre designación] escribió… En definitiva, es lo que hay…
AR: Bueno, yo le quería decir que soy consecuente con mis actos, y está claro que si hay una medida disciplinaria se tiene que aceptar y arrieros somos. O sea, si yo realicé el parte asumo todas las consecuencias, o sea yo ahora no puedo decir no…
JM: El parte, perdona, para que quede claro. El parte… perdona, el parte, yo el parte lo vi, creo…
AR: Sí, yo tengo otra sensación de la que se le da, digamos… (ininteligible)
JM: Yo lo digo, para que quede claro, sí, y cuando vi el parte…porque aquí, yo del GAP, y de lo que me han dicho, y se hace un desbarajuste [en el original, desgavell, descontrol o alboroto] porque, claro…
AR: Lo sé… Hombre, yo no soy una voz autorizada de nadie, pero yo creo que se ha exagerado un poco, eh…

Joan Mut: "Aparte de la exageración, enseguida te vienen rebotados comisarios, te vienen mayores..."

JM: Sí, pero aparte de la exageración, pero cuando hay una cosa enseguida te vienen rebotados, te vienen comisarios, te vienen mayores…y te vienen rebotados, y no sé qué… tal y cual… No. Vayamos a ponernos tranquilos, vamos a poner paz.
AR: También le sobrevino a usted, porque entró en Prefectura y se encontró todo el panorama.
JM: Sí, y poner paz y no sé qué… Y, al final, ni paz ni una puta mierda; al final todo cada vez peor… Perdona, y lo del parte yo lo vi, y al verlo… el parte no dice nada… el parte presenta una crítica que bueno… puedes discutir las críticas, las formas si son más o menos afortunadas, tal y cual… pero yo aquí no veo nada.
AR: Bueno, de hecho, creo que Ud. me contestó que entendía que no era la forma que los partes se tenían que firmar… sólo policías…
JM: Sí, sí, sí, eso… era un matiz.
AR: Sí, un matiz… pero que, bueno, que no había tomado ninguna medida, y yo le agradecí… Estuve a punto de contestarle, para agradecerle su contestación… Pero, bueno, ya no quería hacer más partes, para no hinchar más la pelota…

Es decir, el entonces jefe de la Policía Local reconoce que le ha sabido muy mal sancionar injustamente al agente por denunciar actuaciones delictivas de sus compañeros, pero que lo ha hecho a causa de las presiones de los altos mandos de ese cuerpo: los comisarios y los mayores. Por tanto, son los jefes policiales quienes participan de la trama mafiosa.

"Tengo tres hijos pequeños y de pronto me envían a calabozos"

AR: El tema que me lleva aquí, es el tema bueno, que le quería decir que en el régimen disciplinario a lo mejor no es con usted, no quiero entrar con este tema. Yo tengo mi punto de vista, pienso que no… que no soy responsable de esta falta que se me quiere imponer... ¿Eh?
JM: Esto lo veremos con el procedimiento…
AR: El tema que me lleva aquí, es el tema que supone la medida provisional. Ayer se me notificó la incoación del expediente la medida provisional, y claro yo… Está claro que tengo que picar piedra, y se me quita el trabajo… pero, claro, que de un día para otro que se me envíe al CODE [servicio de calabozos] a mí me supone… Tiene que pensar que yo tengo tres hijos pequeños y yo tenía mi modus vivendi; y yo tenía todo adecuado, sobre todo a los niños. He visto que me envían al CODE, y hablando con el mayor Brull, él no me ha dicho nada, no quiero que se enfade con él…
JM: No, yo no me enfado, a estas alturas yo no me enfado con nadie, porque al final… y si me enfado me aguanto.
AR: Yo le he realizado toda la exposición, y él me ha dicho: ‘Bueno, a lo mejor, si estás en la comisaría de la Policía Judicial, a lo mejor encontraríamos algo que se adaptaría más’. Y yo venía aquí a hablar con usted, a ver si se puede tener en cuenta… Yo asumo la separación del GAP, pero me gustaría a lo mejor si se pudiese adaptar a mi condición de vida actual…

Mut le dice al agente que ha sancionado injustamente: "Aquí las condiciones laborales... tú sabes cómo funcionan las medidas cautelares"

JM: Yo… esto, vamos a ver. Aquí las condiciones laborales... tú sabes cómo funcionan las medidas cautelares. Yo a partir de aquí si se tiene que modificar la medida cautelar yo no tengo ningún problema. O sea, a mí me han aconsejado que, aparte de salir del GAP, estuvierais separados. A partir de esta premisa, yo cualquier solución me parece correcta. Lo que pasa es que esto lo tendrás que… que… Primera, si lo puedes arreglar sin hacer nada hablando con los mandos si lo pueden arreglar. Si no lo puedes arreglar en esta línea, me haces un parte, solicitando lo que sea, motivado en lo que sea, para ver qué solución encontramos…
AR: No, pero yo, sin pretender liarla mucho… Pensar que en esta misma comisaría podría estar… Claro, se me envía en el CODE para hacer una turnicidad de mañana y tarde, y claro yo si hubiese la posibilidad de estar dentro de esta misma comisaría operativa, estando en la sala de noche, o algo, pues a lo mejor sería ideal para mí…
JM: Bueno…

Pero, ¿cómo eran las denuncias que había presentado Antoni Ramis y por qué habían merecido tan dura sanción disciplinaria cautelar a consecuencia de las "presiones" de "comisarios y mayores"? Público también ha conseguido varias de esas denuncias, que muestran claramente la rectitud de quien las firma con su número de agente, el 911.

Otros ocho policías locales firmaron la denuncia del Bierkönig

A continuación, reproducimos una de ellas, que también rubrican otros ocho policías locales de Palma en apoyo de lo expuesto, presentada al comisario-jefe Mut el 27 de junio de 2014. Precisamente el hecho de que firmasen otros agentes es aludido en la conversación anterior como un "matiz" supuestamente irregular. Pero lo interesante es lo que exponen:

Denuncia firmada por varios agentes del GAP por tener que garantizar la seguridad del Bierkönig.

Que es frecuente, casi a diario, que los agentes de esta Unidad sean requeridos por los encargados y responsables del local Bierkonik [por Bierkönig], sito en la C/ Pare Bartomeu Salvà para que actúen en el interior de ese local para corregir comportamientos y en ocasiones expulsar a clientes con el fin de garantizar el orden y el control, así como la seguridad en el interior de ese establecimiento.

Que los agentes pueden comprobar en cada una de esas actuaciones que la referida actividad CARECE de personal destinado como dotación de Vigilancia de la Seguridad (que no se identifica a ninguno) y que tampoco se identifican ni personal de admisión ni de control de ambiente alguno.

"¿Cómo puede ser que los funcionarios públicos deban controlar el orden, el control y la admisión de una actividad con aforo espectacular?"

Que los agentes que suscriben no entienden cómo una actividad como la referida, espectacular en cuanto al número de personas que puede albergar y aforo no disponga de personal destinado a tales tareas y que deban ser en la mayoría de ocasiones los funcionarios públicos los que deban controlar la admisión, el orden y en control de la seguridad en un establecimiento de titularidad privada.

Que por todo lo anteriormente expuesto, lo agentes SOLICITAN:
Que por parte de los Inspectores de Actividades de la UVMA PV se lleve a cabo a la mayor brevedad una inspección tendente a evaluar esta incidencia que a priori contraviene los establecido en el artículo 20 G de la Ley 7/2013 de 26 de noviembre y que pudiera ser objeto de infracciones a los artículos 102.c y/o 103.e de la citada norma.

Está más que claro que se había puesto a la Policía Local al servicio del Bierkönig, perteneciente al segundo gran capo (junto a Tolo Cursach) del emporio del ocio nocturno mallorquín, Miguel Pascual Bibiloni (quien fue detenido en febrero de 2015 por la trama de corrupción que ahora va a juicio), a cuyo grupo PABISA pertenecían gran parte de los locales de alterne y puticlubs de la Playa de Palma, como el American Table Dance.

Sin embargo, en vez de sancionar a ese grupo empresarial, lo que hace la Comisaría Operativa y de Seguridad es enviar a uno de los más notorios implicados en el caso del fraude de las oposiciones mediante filtración de exámenes, el oficial 999 (Tomás Más Castellá, quien se sentará por ello en el banquillo) para que produjese el siguiente informe exculpatorio del local, dirigido también al jefe Mut:

Informe policial exculpando al local Bierkonig del grupo PABISA por no contar con vigilancia de seguridad y utilizar para ello a la Policía Local de Palma.

El oficial que suscribe adscrito a la División de Seguridad Ciudadana, sección GAP, a Vd. Informa:

Que al iniciar la semana de servicio, el oficial a raíz del informe (NI 9465/14) [el reproducido más arriba] hecho por agentes de su unidad, y ordenado por el subinspector, se entrevistó con el director del local denominado Bierkonig, con el fin de detectar las deficiencias con el personal de seguridad.

 Que el director del Bierkonig le manifestó que desde la semana pasada tenía contratada una empresa de seguridad para que vigilasen los posibles altercados o robos en el interior del local desde las 18:00h a las 05:00h todos los días de la semana.

Es decir, en vez de tomar medidas sancionadoras contra el Bierkönig por el incumplimiento de las medidas de seguridad más básicas, y aprovecharse de los policías locales para que las pusieran en práctica noche tras noche, simplemente se da por bueno que su director afirme haber contratado por fin servicios de vigilancia. En cambio, se abre expediente sancionador al policía que encabezó las firmas de la denuncia interna que obligó a la Policía Local a poner fin a esa situación de impunidad y privilegio del local de PABISA.

Porque la raíz de todo el conflicto estaba en que la Patrulla Verde (unidad específica de la Policía Local de Palma de protección del medioambiente y, sobre todo, de control de la contaminación acústica) estaba actuando como cártel de PABISA, coaccionando y extorsionando a los competidores del imperio de Pascual Bibiloni para obligarlos a cerrar. Algo de lo que Público también tiene pruebas fehacientes.

Pero eso es otra historia.