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Ayuso y Aguado  Los 'dos gobiernos' de PP y Cs que cohabitan en la Comunidad de Madrid

Los choques entre la presidenta Isabel Díaz Ayuso (PP) y su vicepresidente, Ignacio Aguado (Cs) han ido a más desde que comenzó la emergencia sanitaria en España, pero ya se venían arrastrando desde los inicios de la coalición.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (d) y su vicepresidente, Ignacio Aguado (i) durante la sesión de control al ejecutivo regional en la Asamblea de Madrid este jueves donde responderá sobre el plan del Gobierno para la desescalada
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso (d) y su vicepresidente, Ignacio Aguado (i) durante la sesión de control al ejecutivo regional en la Asamblea de Madrid este jueves donde responderá sobre el plan del Gobierno para la desescalada y los motivos técnicos para pedir el cambio a la fase 1, en Madrid (España), a 14 de mayo de 2020.

marta monforte

En el Partido Popular y Ciudadanos repiten insistentemente que forman un Gobierno "cohesionado" y "sólido" en la Comunidad de Madrid. "Se trata de un solo gobierno, no de dos gobiernos dentro de uno", ha reiterado este lunes el portavoz adjunto de Cs, Edmundo Bal, cabeza visible de la formación tras la baja por maternidad de Inés Arrimadas. Sin embargo, las palabras y movimientos de quienes lo conforman apuntan en el sentido contrario. 

Los choques entre la presidenta Isabel Díaz Ayuso (PP) y su vicepresidente, Ignacio Aguado (Cs) han ido a más desde que comenzó la emergencia sanitaria en España, pero ya se venían arrastrando desde los inicios de la coalición. La relación entre ambos no es precisamente buena, como relatan sus colaboradores más cercanos. Aguado convocó el pasado lunes a toda la oposición de la Asamblea de Madrid para proponerles "con humildad" poner en marcha mesas de trabajo "y ver "hasta dónde somos capaces de llegar".

A esta reunión se sumaron los portavoces del PSOE, Más Madrid, Unidas Podemos y Ciudadanos en la Asamblea, pero no su socio de Gobierno ni tampoco Vox. "Si el PP viene o no viene a la reunión es una decisión suya", dijo el dirigente de Ciudadanos, al igual que si Vox tampoco lo hace "está en su perfecto derecho". Y añadió: "No estamos en la época precovid en la que tenemos que estar midiendo con la regla y calculadora de votos si nos podemos reunir, hoy por hoy hablar con la oposición no es una estrategia, ni si quiera una opción, es una obligación", en una clara alusión a los populares.

Sus movimientos confrontan con los de Ayuso. La presidenta madrileña siempre se ha negado a cualquier pacto con la izquierda, en su plan de desgaste al Ejecutivo central. "Yo no pacto con el desastre", le dijo la dirigente del PP al portavoz del PSOE en la Asamblea, Ángel Gabilondo, en sede parlamentaria, después de que éste se ofreciera a pactar los presupuestos. El plan de la conservadora era sentarse en primer lugar con Vox, "que es el grupo que nos ha dado el gobierno de coalición que tenemos" y que se encuentra más ideológicamente cercano a ella por las propuestas que el gobierno regional quiere aprobar, esas fueron sus palabras en Telemadrid.

Fuentes del PP madrileño califican la reunión de grupos como un "movimiento estratégico" de Aguado para escenificar el "nuevo papel de Cs"

Ese mismo lunes Ayuso defendió que los gobiernos de coalición tienen que tomar "decisiones conjuntas" y por ello insistió en que el Consejo de Gobierno debía decidir conjuntamente la relación que se va a mantener con el legislativo. Fuentes del PP madrileño calificaron la reunión de grupos como un "movimiento estratégico" de Aguado para escenificar el "nuevo papel de Cs" tras la ruptura con la 'era Rivera'. "Actúa sin el visto bueno de Ayuso y sin respetar la jerarquía institucional, pero le da igual".

Aguado difiere: "Es lo que están pidiendo con todo el sentido los ciudadanos, que en lugar de tirarnos los muertos a la cabeza, hablemos y nos sentemos", explicó en un acto ante la prensa. "Es mi obligación intentar llegar a acuerdos", aunque dejó claro que el gobierno autonómico "no se va a romper" y que "cumplirá" los 155 puntos del acuerdo. Desde su entorno señalaban a este diario que Ayuso "cada día se acerca más a esa derechización en sus declaraciones" y que parece que se encuentra "más cómoda" con la portavoz de Vox, Rocío Monasterio, que con el propio Aguado.

Finalmente la tesis de Ayuso se impuso y Aguado accedió a reunirse con los ultraderechistas en primer lugar, pese a ser quintos en escaños y votos en la Asamblea. Sin embargo, según aseguran fuentes de toda solvencia, Cs se niega a pactar los presupuestos con Vox, lo que compromete la estabilidad del Gobierno, que actualmente ya tiene las cuentas prorrogadas.

Cs carga contra la gestión de Ayuso de las residencias 

Tras ser apartado de la gestión de las residencias de mayores el pasado día 26 de marzo en favor del consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero (PP), el consejero de políticas sociales, Alberto Reyero (Cs) criticó públicamente la inacción de su Ejecutivo: "No hay ninguna residencia medicalizada", dijo. Poco después, la presidenta madrileña aseguró que sí se estaban medicalizando dichos espacios. Esta cuestión fue el principal motivo de desencuentro entre ambas formaciones e incluso Aguado salió públicamente a defender a Reyero.

Las discrepancias entre Reyero y Ayuso han ido en aumento durante esta crisis sanitaria, con amenazas de ceses de por medio, pero tienen su raíz en los meses anteriores, después de que el consejero de Cs advirtiera de la "pésima" gestión de estos centros, según señalan a Público fuentes de su entorno. En una comisión celebrada este lunes en la Asamblea de Madrid, Reyero ha afirmado que los criterios reflejados en varias órdenes por las que se rechazaba el ingreso en hospitales a determinados usuarios de residencias de mayores se distribuyeron "en contra" del criterio de la Consejería de Políticas Sociales y ha asegurado que se opone de manera "radical" a los mismos.

Alberto Reyero: "La derivación [a hospitales] debe basarse en criterios médicos pero no por grado de dependencia. No es ético y posiblemente no sea legal"

"La derivación [a hospitales] debe basarse en criterios médicos pero no por grado de dependencia. No es ético y posiblemente no sea legal. Si no era posible la derivación, habría que medicalizar las residencias, dije. O el residente va al hospital o al revés", afirmó el consejero. El consejero de Sanidad acusó entonces al dirigente de Cs de filtrar los correos electrónicos a la prensa y de practicar un "faraseísmo político sorprendente".

La presidenta madrileña, visiblemente molesta con Reyero, ha defendido este lunes que si no le cesa es porque tiene "un compromiso con Ciudadanos", que es que la formación naranja nombra a sus consejeros. La dirigente del PP ha criticado que Reyero haya "sembrado dudas" sobre las derivaciones de mayores de residencias a hospitales: "No comparto y no veo bien el haber imputado actuaciones que no son ciertas", ha dicho la dirigente popular en una entrevista en Esradio. A su juicio, la estrategia que está siguiendo su socio de gobierno, Ciudadanos, es "muchas veces incomprensible".

Para Cs las últimas informaciones "dan toda la razón a Reyero que lleva dos meses diciendo que los hospitales rechazaban a los mayores de las residencias", y protestan porque, a su juicio, Ayuso ha utilizado este tema "para atacar a Ignacio diciendo por detrás que es un becario". "Ese es el mayor dolor que lleva encima, el tema de cómo se ha tratado a los mayores", apuntan fuentes de su entorno.

El polémico contrato con Room Mate

La suite (o suites) de lujo en la que estuvo hospedando Ayuso hasta la pasada semana también contribuyó a agravar la ya de por sí denostada relación entre la dirigente del PP y Aguado. Pese a que éste trató de esquivar la polémica y aseguró que se trataba de un "asunto privado" de la líder madrileña, Ayuso aseguró que abriría "una investigación interna" sobre el contrato adjudicado "erróneamente", según la Consejería de Políticas Sociales, dirigida por Reyero, por la Comunidad de Madrid a la cadena hotelera Room Mate.

Royal Suite Skyline. / Captura de la web skylineplazaespana.com

Fuentes de la formación 'naranja' en el gobierno madrileño creen que el PP trataba así de desviar la atención del apartahotel culpándoles a ellos. "Les interesa que cale la idea de que Ciudadanos se equivocó". E insistieron en que dicha adjudicación fue un "error humano" que pudo venir por la parte de los populares para "levantar una cortina de humo a lo importante", es decir, "desde cuándo estaba allí y cuánto pagaba", explican.

El PP, por su parte, creyó insuficiente el cese de Miguel Ángel Jiménez, secretario general técnico de la Consejería de Políticas Sociales. Alegaron que la destitución se debía formalizar en el Consejo de Gobierno y anunciaron que la investigación interna se iba a realizar de todos modos.

Este artículo fue publicado el pasado 1 de junio y ha sido actualizado una semana después tras los últimos desencuentros entre ambos partidos.

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