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Colectivos de militares y policías auguran a Robles y Marlaska un "otoño caliente" tras su elección

La continuidad de ambos al frente de los ministerios de Defensa e Interior respectivamente es recibida entre críticas por parte de distintas asociaciones. La Asociación Unificada de Guardias Civiles prepara una manifestación para el próximo 18 de septiembre, mientras que el Sindicato Unificado de Policías (SUP) denuncia que el ministro sigue sin recibirles. 

Marlaska
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una comparecencia en el Congreso el pasado 25 de junio. E. Parra / EUROPA PRESS

La decisión del presidente Pedro Sánchez de mantener a Fernando Grande-Marlaska y Margarita Robles en el Gobierno ha dejado en evidencia las críticas que ambos ministros despiertan entre sindicatos de policías y asociaciones de guardias civiles y militares. La tensión continúa en el ambiente, mientras que en el horizonte aparecen protestas y movilizaciones.

Este atípico fin de semana de julio, marcado por el terremoto informativo que provocó la remodelación de gobierno, también tuvo réplicas en las oficinas de los colectivos que defienden los intereses laborales de los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Desde allí le recordaron al ministro que le espera un final de verano y comienzo de otoño algo agitado.

"Marlaska no goza de la máxima confianza de los guardias civiles", señala a Público Pedro Carmona, responsable de Comunicación de la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC). "Nuestras demandas no son escuchadas; desde que está de ministro ni siquiera nos ha recibido", se queja Carlos Morales, portavoz nacional del Sindicato Unificado de Policía (SUP). 

En la AUGC tienen el 18 de septiembre marcado en el calendario. Ese día, los guardias civiles que responden a esa asociación harán una manifestación que acabará frente al ministerio del Interior, donde exigirán al ministro que "cumpla con las reivindicaciones de los agentes". Será la primera movilización a la que tendrá que hacer frente Marlaska tras conocerse que seguirá en el cargo.

"Los guardias civiles debemos responder masivamente a este llamamiento para homologar nuestras condiciones de servicio", dice el mencionado colectivo en una nota difundida en los últimos días. También exigen "medidas de conciliación laboral y familiar al conjunto de los servicios de emergencia que operan en España".

Carmona sostiene que "aún quedan cuestiones como el cumplimiento integro del acuerdo de equiparación salarial, que los agentes disfruten de una jornada laboral para que puedan conciliar su vida profesional y familiar y un mejor reparto de la productividad donde los servicios nocturnos o festivos sean remunerados como se merece". "El ministro está a tiempo de querer escuchar a los guardias civiles y reunirse con sus representantes y así evitar el continuo atropello en sus derechos", subrayó.

El mantenimiento de Marlaska al frente de Interior también provoca críticas en filas de la Policía Nacional. "Se trata de un ministro que no escucha a los sindicatos", dice el portavoz del SUP. En esa línea, reclama que "se retomen los contactos oportunos" con las organizaciones que representan a los policías "Estamos esperando reunirnos por primera vez con Marlaska", lamentó. 

Al igual que ocurre en la Guardia Civil, el SUP también exige que se avance en el cumplimiento del acuerdo de equiparación salarial, uno de los asuntos más delicados que el ministro del Interior ha tenido que abordar desde que llegó al cargo. 

"Solo dan migajas"

La continuidad de Margarita Robles al frente de Defensa ha sido otra de las noticias que ha dejado la remodelación de Gobierno. Para Jorge Bravo, portavoz de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), su gestión ha estado marcada por los contrastes. "En un principio supo hacer cambios importantes, como avanzar y progresar en el reconocimiento de derechos en el área de la conciliación, pero luego todo se estancó", sostiene.

La reivindicación de unas "retribuciones justas" para los miembros de las Fuerzas Armadas es precisamente uno de los frentes abiertos entre Robles y las asociaciones. "Solo dan migajas para aparentar que nos atienden, pero en realidad hay una nula política de defensa del personal", afirma.

Ante esa situación, Bravo augura un "post-verano calentito". "Tenemos un Consejo de Personal donde oyen pero no escuchan, y eso no puede ser suficiente: además de dialogar, el fruto tiene que ser avanzar", sostiene el portavoz de AUME. 

Los colectivos que defienden los derechos laborales del personal de las Fuerzas Armadas creen que hay un punto clave: tanto en la Guardia Civil como en la Policía Nacional "tienen reconocidos unos derechos de asociacionismo" que no existen en el ámbito militar. "Eso les ha permitido contar con una posición mejor a la hora de plantear movilizaciones. A nosotros no se nos permite trabajar en los cuarteles o tener elecciones a los cargos de representantes en el Consejo Profesional", añade Bravo. "Se nos tiene estigmatizados, y eso no nos permite crecer", lamentó.

  

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