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EXCLUSIVA | Las grabaciones del comisario ​Villarejo y Castaño negociaron vender armas para Arabia Saudí y Siria al margen de Defensa 

Las grabaciones del caso Tándem a las que ha tenido acceso 'Público' demuestran que el comisario multimillonario y su cómplice e imputado en un nuevo sumario, García Castaño, trabajaban con el traficante de armas Al Kassar (condenado a 30 años en EEUU) para hacer negocios con Riad y Damasco gracias a sus influencias en el Ministerio del Interior español.

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Los comisarios José Manuel Villarejo (abajo) y José Luis Olivera (detrás) desembarcan en Melilla, en 2015. EL PAÍS

La red de empresas y de clientes multimillonarios del comisario jubilado José Manuel Villarejo –actualmente en prisión acusado de dirigir una organización criminal dedicada al cohecho, el blanqueo y la extorsión– parece no tener límites. Las grabaciones que él mismo hizo de sus conversaciones en 2005 con su cómplice Enrique García Castaño –también comisario e imputado– detallan las gestiones de ambos durante más de una década para mediar en negocios de ventas de armas a Arabia Saudí y Siria, aprovechándose de sus contactos en Interior y totalmente al margen del Ministerio de Defensa español.

De todos estos audios –a los que Público ha tenido acceso–, destaca el que registra el diálogo que los dos comisarios mantienen en un trayecto en coche el 13 de febrero de 2005, menos de un año después del 11-M, en el que discuten sus gestiones para ganarse la confianza del Gobierno de Damasco y conectarlo con el célebre traficante de armas de origen sirio Monzer al Kassar, con el que (dicen) Villarejo mantenía una estrecha amistad y quien sería finalmente arrestado en Barajas en junio de 2007 y después extraditado a EEUU, donde cumple 30 años de pena de prisión.

Al Kassar, quien residió en España a partir de 1984 y llegó a ser conocido como el "Príncipe de Marbella", entabló amistad con Villarejo durante aquella etapa marbellí de la "beautiful people", que incluía en su jet-set a otro traficante de armas, Adnan Khashoggi (pariente del periodista asesinado hace pocos días en el consulado saudí en Estambul, Yamal Khashoggi).

Enrique García Castaño, 'El Gordo' o 'Big'.

Uno de los mejores amigos, y protector, del comisario de las cloacas de Interior es el empresario multimillonario Adrián de la Joya, casado en 1994 con Cristina Fernández Longoria, cuñada de Abdul Rahman El Assir, quien a su vez estaba emparentado con Khashoggi. Villarejo viajaba a las monarquías del Golfo con De la Joya, en su avión privado partiendo de su lujosa residencia en Gstaad (Suiza).

La citada conversación entre Villarejo y García Castaño en el vehículo del segundo –conocido en la Policía como "El Gordo" por su tamaño, lo que explica la broma inicial sobre "el Big"– comienza con el relato de sus contactos con un alto cargo del Gobierno sirio que está de visita en España, tal como se puede escuchar en el audio obtenido por este diario:

"El secretario de Estado [de Seguridad] le dijo que se iba a crear una comisión para estar pendiente…"

Villarejo: …porque he estado hablando con él esta mañana e iba a ver al de la Embajada, porque hoy domingo es día de curro allí… con Tomás este, que es el que yo conocía. Que era del consulado (…) Me dice: “Tu amigo, el grande, el Big, ¿manda mucho allí?” Pero había venido un poco decepcionado de falta de materia.
Big (García Castaño): Él me dijo, dadme papeles… ¿Qué es lo que queréis? Y se le dio todo… quería un intercambio de cursos… El secretario de Estado [de Seguridad del Ministerio del Interior] le dio una vida que te cagas…
V: El Camacho, este… [Antonio Camacho Vizcaíno, fiscal, quien sería ministro del Interior en 2011 tras la dimisión de Rubalcaba para presentarse a la Presidencia, y se retiró de la política en 2014]
B: Sí, Camacho. O sea que no ha cogido bien el hilito… el rollo… ¿Habéis hablado con él?
V: No, hombre. Él, la impresión que le dio es que para hacer cosas hay que crear una comisión continua. Que no…
B: No, no, eso es lo que se va a hacer…
V: ¡Ah, bueno! Pero te quiero decir…
B: El secretario de Estado le dijo que se iba a crear una comisión para estar pendiente…
V: Eso es, lo de la comisión…
B: …para el tema bilateral. Y le dijo: "y otra comisión para el tema económico y comercial". Porque se lo pidió el otro. "Y yo voy a ir a Siria, si me invitáis", le dijo… "Bueno, venga, ya, pues inmediatamente me voy a presentar en Siria y vamos a hacer una comisión para estar ya directamente hablando". Ahora, eso el secretario de Estado. Ahora, el subnormal éste…

Tranquilizado Villarejo de que el asunto está más encarrilado, la conversación continúa detallando los "regalos de la hostia" que se le han entregado al alto cargo del Ejecutivo sirio y el susto que se ha dado al anunciarse que había habido un atentado en Damasco.

Y prosigue:

"Vi en la Embajada Siria a dos del CNI y se lo dije al coronel [sirio]: ‘Cuidado que ahí hay dos que…"

B: Después fuimos a la Embajada Siria, en una cena, y había ¡veinte tíos! ¡Veinte personas vinieron! Y yo: Joder, ¿pero esto qué es?...
V: Espías y tal…
B: Lo que sea, pero yo sí vi a dos del CNI…
V: ¡Ah, ¿sí?!
B: Sí, y se lo dije al coronel [sirio]. Le digo: ‘Cuidado que ahí hay dos que…’ ‘¿Ah, sí? ¿Quiénes son?’, decía el tío. ‘Bueno, ya hablaremos que ahora no se puede hablar y tal’. Uno me vio y pegó un respingo… un sirio me vio y pegó un respingo… agachaba la cabeza para que no le viera, el hijoputa.
V: Ja, ja, el hijoputa.
B: Se juntaron en un corro y, claro, nosotros nos quedamos en una esquina porque empezaron allí: ‘¡Wah, wah, wah, wah, wah…! Estaban hablando de la situación de Siria y los otros preguntaban: ‘¿Cómo pasa con ese Gobierno? ¿Qué hay de esto, qué hay de lo otro?’... Y el otro allí como un padrino. Ligando. De ahí nos fuimos a las dos y media de la mañana. Al día siguiente, pasó lo del avión y lo llevamos a dar una vuelta al Corte Inglés; del Museo del Prado dijeron que no porque no iba a dar tiempo, y lo llevaron allá a Portobello: ¡Gambas, cigalas, bebió pacharán, bebió licor de todo el hijoputa!... Decía que cómo se hacía eso de los melocotones, el hijoputa, o sea que…
V: Ya, ya…
B: Y luego se fue al aeropuerto y este gilipollas al aeropuerto no fue a despedirlo…
V: No fue…
B: ‘Estoy muy ocupado, me cago en la leche y tal’. No sé… Y yo me callaba y me digo: ‘este tío es más tonto’…
V: Este no entiende nada… No entiende de lo que hay que…
B: Al aeropuerto tuvimos que ir a despedirle el embajador y yo.

En cualquier caso, los dos socios están disgustados porque no se han cerrado los negocios que buscan en Siria desde más de un año antes, cuando estaba el PP en el poder, y Villarejo explica lo que le ha contado su contacto sirio tras la visita. La inmediata respuesta de Castaño revela que también están proporcionando información a los sirios:

"Pues se le dio [al sirio] un dossier de datos con nombres y apellidos, fotografías, que ellos no tenían, ¿eh?"

V: Él, él, lo que transmitió a éste… es que.. en el año y medio o así desde la primera vez que fue el tonto… [se refiere a Jesús de la Morena, que fue comisario general de Información hasta el 11-M] En el año y medio después que yo estuve hablando con él y tal y cual… Que buena predisposición pero que luego no hay continuidad. Que no hay continuidad, es decir, que de lo que se trataría es de establecer algún canal de comunicación continuo. De que no hubiera que esperar cada seis meses y remontar la relación… Un poco como para decir ‘vamos a ver si ahora cambia’. Como que no había visto demasiado cambio de la última vez y de la anterior…
B: No, pues se le dio un dossier de datos con nombres y apellidos, fotografías, que ellos no tenían, ¿eh?
V: Esta noche, cuando cene… Porque ya te digo que estaba muy cansado y estuvieron ayer un rato… estuvieron tomando el té y tal. Y es que su amigo, Abderramán, el que es amigo mío, es un tío clave para traerlo aquí a España y engañarlo y… vamos, y convencerlo, y tal, porque es el que lleva todo el tema de los campos de refugiados del Líbano y todo eso. O sea, lo mollar, mollar, mollar.
B: Pues si viene aquí… pero de golfería…
V: No, ¡por eso! No, no, no, ¡pero si es un golfo!
B: Ya, ya. Le metí en una suite en el Palace al general y ya sabes cómo era. Me decía: ‘Quiero aquella’. Yo miraba y… ¡de puta madre! Y al decir tú ‘¿qué tal el hotel?’ – ‘Bien… very good, very good’, decía él, que no sabe hablar el hijoputa inglés…
V: ¡No sabe! A ver, ya te dije yo que no sabía. Que sabía un poquito inglés, un poquito francés y…

A continuación pasan a quejarse de que los sirios hayan escogido como intérprete a un palestino. "Uuhh, eso no… eso no está bien. Un palestino…", dice Villarejo. "Sí, sí, una cagada, pero una cagada", responde García Castaño. "Es tonto… no sabe, no sabe. No me gustó. Un listillo. Metió un par o tres de renuncios que no me gustaron"…

Pero enseguida pasan a otro tema porque tienen entre manos un negocio todavía más prometedor que el de Siria: la todopoderosa Arabia Saudí:

"Lo de Arabia Saudí se lo comenté yo al secretario de Estado y me dijo que lo teníamos que hablar a solas"

V: Oye, y ¿le comentasteis al secretario de Estado lo de Arabia Saudí y tal?
B: Al secretario de Estado se lo comenté yo en un aparte con [Juan] Hidalgo [alto funcionario del ministerio]. Y me dijo: “Me tiene usted que explicar eso aparte, a solas”. “Me tiene usted que explicar eso a solas”… Porque el otro, el tarado, llegó tarde a la reunión… fue el secretario de Estado. ¡Llegó diez minutos tarde! Perdón que el tráfico no sé qué, no sé cuanto…
V: Bueno, bueno, bueno, bueno…
B: Allí no hablaba nada el secretario de Estado… todos así… él callado como un puto. Sí, sí, de todo muy interesado en la visita ‘¿Qué tal, que tal? ¿Todo bien, todo bien? ¿Está este contento?’ Todo muy interesado… para tirarse un pego, claro. Digo: ‘Se han ido encantados, se han ido de puta madre, no sé qué, no sé cuántos’… Por lo demás, se sentó a su lado, le dio el cuartelillo que quiso, le dijo que en nombre de su Gobierno, del Gobierno español, que las relaciones comunitarias con Siria que lo que quisiera… comercial, tema económico-comercial, tema terrorista… y los [ininteligible] Que sí, que el también que lo que hiciera falta que patatím… Entonces, yo aproveché y como estaba Hidalgo le dije: ‘Oyes, lo mismo que estamos haciendo con estos se puede hacer con Arabia Saudita. Tenemos las mismas… es muy interesante… Y me dice: ‘Esto tiene usted que venir a hablar conmigo a solas’. Lo voy a hablar con Hidalgo a solas y con él y le digo: ‘Así, así, así, así…
V: No, y explícale el tema. Le dices… Tírate un poco un pegote en el sentido de que, coño, esto tal y cual, pues llevamos doce años con las relaciones con esta gente…
B: Eso, tenemos amistad a través de amigos…

V: …Hay un colega tal y cual que de vez en cuando va no sé cuánto… que está, que depende de mí… que no sé cuántos… Hace dos años y pico decidimos…

Después de una breve interrupción en la conversación a causa de un súbito ruido en el motor del coche –que Castaño atribuye al "manguito del turbo"– Villarejo subraya que hay que hacer valer ante el secretario de Estado que él trabaja con los saudíes desde el año 92, que frecuenta los viajes a Arabia Saudí –con Adrián de la Joya– y que conoce perfectamente el intrincado equilibrio de poderes en la vastísima familia de príncipes de la dinastía Saud que rige la monarquía más rica del planeta:

"Hay un colega nuestro que está liberado [Villarejo] que tiene amistad con Monzer al Kassar"

V: Vamos a ir por partes. Punto uno: lo del tema de lo del secretario de Estado. ¡Macho! ¡Píllate a muerte! Pero insisto: en el tema de Siria ¡véndele la burra!
B: No, no, ¡si se la voy a vender! Ya le dije: ‘pero si esto viene así, así y así… El primer viaje se organizó…
V: ¡Si lo organizaste tú, coño!
B: No, si no creo que… Monzer al Kassar, el rollo que es amigo de este hombre. Monzer al Kassar es un tío muy importante… Hay un colega nuestro que está liberado [se refiere a lo que va a contar sobre el propio Villarejo] que tiene amistad con Monzer al Kassar. Lo del primer viaje con Jesús de la Morena, ahora un año perdido, ahora vuelve tú con esta gente… Mucho interés, mucho interés, pero hay que mantener la continuidad… Esto mismo lo hemos hecho con Siria. Y hemos cogido con Arabia Saudita. Con Arabia Saudita tenemos la posibilidad bien de ir o bien de que ellos vengan aquí, y mantener los contactos y línea directa…

Villarejo a Castaño: "En Arabia Saudí, los del Abdallah, que son los malos de la película, es la línea… que nosotros tenemos"

V: ¡Y con la línea de los que no son proamericanos!...
B: ¡Exacto! Y con los que mandan allí… Estuvo el embajador de Arabia Saudita hace dos días con el rey. Suele verse mucho con el rey.
V: Sí, claro, pero el embajador es línea rey [ahora se refiere al saudí]. O sea, el embajador oficial es línea rey. No es línea de los Abdallah…
B: El Abdulaziz no sé cuántos.
V: Sí es un príncipe, un tío muy importante…
B: Sí, sí, manda más que …
V: No es la otra línea. Es que es muy importante… Es decir, los que mandan de verdad son los del Abdallah…
B: [interrumpiendo] Sí, sí, los del Abdallah…
V: Los del Abdallah, que son los malos de la película, es la línea… que nosotros tenemos.
B: Eso se lo voy a plantear así, cara a cara…

De hecho, las relaciones de Villarejo y el traficante de armas Al Kassar ya se conocían al menos desde 1995, cuando el entonces inspector envió una carta de protesta a la Dirección General de la Policía (fechada el 16 de enero de 1995) –que Público reveló en exclusiva hace más de dos años– en la que incluso reconoce que se hablaba de que había sido degradado por "trabajar en temas privados y especialmente con AL KASSAR":

Es decir, Villarejo manejaba los hilos de las cloacas de Interior para enriquecerse con el traficante de armas Al Kassar mientras éste estaba siendo buscado por las policías de varios países de Europa, América y Oriente Medio, incluida la investigación que en España dirigía el juez Baltasar Garzón.

Más aún, tras la detención en Barajas del traficante de armas, Villarejo salió en su defensa, enfrentándose a sus compañeros en la Policía, e incluso acudió dos años después a EEUU para declarar a su favor en el juicio como testigo de la defensa.

Pero ésa es otra historia.

...CONTINUARÁ

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