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La marcha de Juan Carlos I El cierre de filas de Sánchez con la monarquía tensa de nuevo la relación con Podemos en el Gobierno

El presidente advierte de que los Presupuestos "tienen que estar cimentados en el acuerdo de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos", tras alertar los de Iglesias de que el PSOE estaba mirando "hacia la derecha", en relación a sus reuniones con Cs. La defensa de Sánchez de la monarquía contrasta con las críticas de los morados a la salida de España del rey emérito.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se retira la mascarilla antes de iniciar la habitual comparecencia antes de las vacacione, en el Palacio de la Moncloa. EFE/Chema Moya
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este martes en La Moncloa / EFE

Sánchez protagonizó este martes desde La Moncloa dos gestos que parecían dirigidos a Unidas Podemos en el contexto de los dos principales asuntos que han destacado en la agenda esta semana: la monarquía (tras la salida de Juan Carlos I de España) y los Presupuestos (tras la reunión que mantuvieron dirigentes de Ciudadanos y ministros socialistas, y después de que los de Arrimadas reclamaran unas cuentas "moderadas" para dar su apoyo).

Los salida del rey emérito Juan Carlos I de España se ha convertido en otra prueba de fuego para el Gobierno de coalición, capaz de crear tensión entre el PSOE y Unidas Podemos, que este martes protagonizaron un Consejo de Ministros de larga duración con el objetivo de presentar ante la opinión pública un balance de la legislatura transcurrida.

Durante este balance, el presidente del Gobierno se refirió a los Presupuestos Generales del Estado, un asunto en el que se mostró más cercano que nunca con los de Pablo Iglesias, y en el que quiso poner en valor el trabajo desarrollado hasta ahora por el Ejecutivo de coalición. No es la primera vez que Sánchez destaca la "salud" de las relaciones entre ambos partidos y su capacidad de coordinación, pero en esta ocasión se mostró más contundente y cercano.

Unidas Podemos había manifestado su malestar el lunes después de la reunión mantenida entre una delegación de Ciudadanos y varios ministros socialistas (la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, y la ministra de Política Territorial, Carolina Darias). Tras el encuentro, la ministra de Igualdad, Irene Montero, había desvelado que los de Inés Arrimadas vetaban la asistencia de ministros de Unidas Podemos a estas reuniones.

Aunque desde Cs lo negaron, tanto su portavoz adjunto en el Congreso, Edmundo Bal, como la vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, no ocultaron que preferían reunirse con los ministros del PSOE para alcanzar acuerdos "moderados" y alejados del "populismo".

"En Podemos se ponen nerviosos cuando Ciudadanos aparece en el tablero con soluciones moderadas", aseguró Bal, al mismo tiempo que advertía de que los Presupuestos del Ejecutivo "tienen que ser moderados, no populistas, y tienen que garantizar la igualdad de los españoles en todos los territorios" si quieren recabar el apoyo de sus 10 diputados.

Pero la respuesta a la crítica de Montero no vino solo de parte de los de Arrimadas; la propia Carmen Calvo manifestó que "donde hay un miembro del Gobierno, está representado todo el Gobierno", un argumento que se empleó también desde Cs para defender que no vetaban a ministros de la formación morada.

La ministra de Igualdad elevó el tono y aseguró que "quien mira hacia la derecha no es el Gobierno, sino una parte de él". "Cumplir el acuerdo de gobierno implica cuidar la mayoría parlamentaria que lo hizo posible", advirtió Montero desde su cuenta de Twitter. El presidente pareció este martes haber entendido el mensaje y su respuesta, lejos de la de Calvo, fue una declaración de intenciones de cara a un blindaje del peso de Unidas Podemos en los Presupuestos.

"El balance es propio de un Gobierno monocolor"

"Podemos está arrimando el hombro. Estoy francamente sastisfecho del trabajo del Gobierno de coalición; satisfecho y orgulloso del trabajo de cada uno de los ministros y ministras. El proyecto de Presupuestos tiene que estar cimentado en el acuerdo de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos", defendió Sánchez.

"El balance que hemos hecho no es que sea propio de un Gobierno de coalición, sino de uno monocolor. Nos hemos enfrentado a la pandemia, hemos aprobado el ingreso mínimo, llevado a cabo una movilización de recursos histórica... Hemos hecho un trabajo más que razonable. Estoy orgulloso, y lo digo de corazón. He visto a mis ministros trabajar día y noche para atajar la emergencia sanitaria más grave de los últimos años", añadió el líder del Ejecutivo, tratando de cerrar la polémica y mandando el mensaje de que no habrá negociación presupuestaria ni cuentas públicas sin los de Pablo Iglesias.

Sin embargo, antes de que al presidente le diera tiempo a derribar el muro de los Presupuestos, en el Gobierno de coalición ya había comenzado la construcción de otra gran infraestructura mucho más resistente a las demoliciones. Si Sánchez dedicó buena parte de su intervención a defender la buena salud de la coalición, la otra se centró en su totalidad en la defensa de la institución monárquica, tan solo unas horas después de que se desvelara que Juan Carlos I se había ido de España cercado por las investigaciones e informaciones sobre la existencia de presuntas irregularidades en sus finanzas.

La marcha del rey emérito fue calificada por dirigentes como Pablo Iglesias o Irene Montero de "huida"; el propio vicepresidente segundo afirmó que Juan Carlos I demostraba una "actitud indigna de un ex jefe del Estado" que "deja a la monarquía en una posición muy comprometida". "Un gobierno democrático no puede mirar hacia otro lado ni mucho menos justificar o saludar comportamientos que socavan la dignidad de una institución clave como es la Jefatura del Estado y que son un fraude a la Justicia", advirtió Iglesias.

Si al tuit de Montero Sánchez respondió con un refuerzo del peso de Unidas Podemos en los PGE, el mensaje de Iglesias tuvo como respuesta un cierre de filas con la institución monárquica, un elogio a la decisión de la Casa Real de enviar al rey emérito al extranjero y una defensa del papel histórico de la Corona. El líder del Ejecutivo, incluso, aseguró que "el Gobierno manifiesta su absoluto respeto a las decisiones de la Casa Real por cuanto hay detrás de la decisión: distanciarse de supuestas conductas cuestionables y reprobables por parte de un miembro de la Casa Real".

Los ministros de Unidas Podemos lamentaron que Pedro Sánchez no les hubiera informado de la decisión de Casa Real de enviar a Juan Carlos I al extranejero

"El Gobierno que yo presido considera plenamente vigente el pacto constitucional", añadió el presidente, a la vez que advertía de que "en este momento necesitamos estabilidad e instituciones robustas, comprometidas con la ejemplaridad, la transparencia y la regeneración; la línea marcada por la Casa Real en estas últimas horas es la adecuada". Además, para el líder del Ejecutivo "lo más importante es que (Juan Carlos I) ha dicho que se pone a disposición de la justicia como cualquier otro español".

Tras los peores meses de la emergencia sanitaria del coronavirus, Sánchez defendió la actuación del Gobierno de coalición. Sus mecanismos para resolver y coordinar diferencias internas parecían ser efectivos y el pacto entre el PSOE y Unidas Podemos estaba más fuerte que nunca, gracias en parte a la unidad forzosa que provocó la ofensiva de las derechas y la crispación política.

Sin embargo, sus engranajes corren el riesgo de detenerse ante la pieza defectuosa de la monarquía. Más allá de las distintas "sensibilidades" de cada partido en este asunto, los de Iglesias criticaron que Sánchez no les hubiera informado del último movimiento de Casa Real, desde su condición como ministros. "Los gobiernos de coalición tienen una hoja de ruta y la nuestra es el acuerdo. Tenemos diferencias porque somos dos partidos distintos", explicó Sánchez, la única referencia directa a la posición de los de Unidas Podemos en toda su intervención.

Pablo Iglesias: "La imagen que está dando nuestro país en el exterior no es buena para nuestra democracia ni para la Jefatura del Estado"

A última hora de la tarde, Iglesias concedió una entrevista en Telecinco, donde apuntó algunas diferencias respecto al discurso del presidente, pero sin llegar a entrar en una confrontación. "Respeto las palabras de Sánchez; nuestra posición es que no es aceptable que el anterior jefe del Estado no esté en su país para dar la cara ante su pueblo cuando siendo investigado por los tribunales suizos y la Fiscalía del Tribunal Supremo", aseguró.

A diferencia de Sánchez, que se había mostrado a favor de la decisión de Casa Real, el vicepresidente segundo valoró que "la imagen que está dando nuestro país en el exterior cuando el anterior jefe del Estado huye del país no es buena para nuestra democracia ni para la jefatura del estado". 

"Cuando en el marco de la coalición hay una diferencia, eso lo resolvemos Pedro Sánchez y yo. Sobre la monarquía pensamos diferente, pero estamos satisfechos con el trabajo en el Gobierno. El Gobierno de coalición tiene muchos años por delante y hay que naturalizar que en democracia se puede pensar distinto", concluyó Iglesias.

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