Público
Público

Negociaciones para la investidura Ciudadanos, el plan B de Sánchez para no depender del voto de los independentistas

El PSOE “va a trabajar” en buscar el apoyo del partido naranja en la investidura recordando su promesa de que facilitaría que arrancase la legislatura y para no depender de ERC. El diputado ganado por el PP posibilita la investidura a Sánchez con el apoyo de Ciudadanos y la abstención del partido de Casado, aunque esta posibilidad no la contempla el PSOE

Publicidad
Media: 3.06
Votos: 31

El expresidente de Ciudadanos, Albert Rivera, difuminado al fondo, y la actual portavoz de la formación en el Congreso, Inés Arrimadas, en primer plano. EFE

El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, ya dijo el día después de las elecciones que “van a trabajar” para conseguir el apoyo de Ciudadanos de cara a la investidura de Pedro Sánchez. Y, aunque todavía no constan oficialmente contactos entre socialistas y el partido naranja, la búsqueda del apoyo de la formación de lideraba Albert Rivera se ha convertido en el plan B frente a ERC que tiene Sánchez para salir elegido presidente del Gobierno.

Si se confirman los apoyos que va recabando el PSOE hasta ahora, Sánchez podía acudir a las consultadas con el jefe del Estado llevando 167 votos a favor. Los 120 del PSOE, los 35 de Unidas Podemos, los tres de Más País, los seis del PNV más el diputado de ERC, el de ¡Teruel Existe! y el del BNG. Si también sumaran los dos escaños de los partidos canarios los votos favorables para Sánchez podrían sumar hasta 169. Con estos apoyos el voto favorable de Ciudadanos -no le valdría la abstención- le daría mayoría absoluta y podría ser investido hasta en la primera votación en el Congreso.

Ciudadanos ya ha dicho que no va a dar su apoyo a un Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos, aunque el partido está viviendo una etapa de total desconcierto tras la marcha de Rivera, y se han escuchado propuestas de todo tipo, como dar el apoyo a Sánchez y entregar los gobiernos de Andalucía y Castilla y León al PSOE a cambio de que no pactase con la formación morada, como dijo recientemente el vicepresidente de la junta castellano-leonesa, Francisco Igea.

El PSOE, no obstante, lo quiere intentar recordando a la formación naranja que una de las principales promesas de su campaña era que esta vez sí facilitaría la gobernabilidad y que arrancase la legislatura. Además, siempre podría justificar su apoyo para que el nuevo Gobierno no dependiera ni naciera del voto de los independentistas.

El PSOE, además, podría ofrecerle garantías de que todo el diálogo con Catalunya se ajustará al marco constitucional y estatutario, como está diciendo, y que no sobrepasará en ningún caso estas línea rojas. Además, también plantearía negociar algunos pactos de Estado.

En el PSOE, la opción de Ciudadanos es la única que ve posible, aunque muy difícil, para no depender de los independentistas y no ver fracasada nuevamente la investidura en el caso de que ERC se mantenga en el “no” a Sánchez.

La opción de derechas

Otra posibilidad que se ha abierto con el diputado que ha ganado el PP en perjuicio del PNV es buscar el apoyo de Ciudadanos y la abstención del partido de Pablo Casado. Los socialistas sumarían 130 votos a favor (los 120 del PSOE y los 10 de Ciudadanos), habría 91 abstenciones (89 del PP y 2 de Unión del Pueblo Navarro) y 129 votos en contra, en el supuesto de que todo el resto de partidos se inclinara por el “no”. Con este resultado, Sánchez resultaría elegido presidente.

Esta posibilidad, alentada por algunos poderes económicos y mediáticos, no es contemplada por el PSOE porque, además, supondría romper el pacto con Unidas Podemos. Además, parece altamente improbable que el PP haga el más mínimo gesto para que Sánchez se mantenga en La Moncloa.

En todo caso, si Sánchez quiere lograr su objetivo de tener Gobierno antes de fin de año debe moverse con rapidez porque, salvo que Ciudadanos se instale en el “no” definitivo a dar este apoyo, las negociaciones no prometen ser fáciles entre ambos partidos y, posiblemente, requerirían de las participación personal del propio líder socialista.

Más noticias en Política y Sociedad