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Países de la UE autorizaron más de 2.000 ventas de armas a Arabia Saudí en plena guerra en Yemen

Según datos oficiales recabados por la plataforma European Network Against Arms Trade (EAAT), el régimen absolutista árabe se nutrió de material militar europeo tras emprender los ataques en suelo yemení. Organismos de derechos humanos reclaman el cese de este tipo de negocios y advierten sobre vulneraciones a la normativa internacional.

Ataque en Yemen
Imagen de archivo de un ataque de la coalición liderada por Arabia Saudí en Yemen. REUTERS

La guerra en Yemen ha sido sinónimo de millonarios negocios en Europa. Tras el inicio de los ataques en ese país por parte de la coalición liderada por Arabia Saudí, varios países de la Unión Europea –entre los que se encuentra España– facturaron miles de millones de euros en concepto de venta de material armamentístico al régimen de Salmán bin Abdulaziz. Los gobiernos respectivos lo permitieron a pesar del riesgo de que esos productos se emplearan en la guerra contra Yemen.

Según datos oficiales recabados por la plataforma European Network Against Arms Trade (EAAT), entre 2015 –los ataques empezaron en marzo de ese año– y 2019 se concedieron 2.681 licencias de exportación de armamento europeo con destino a Arabia Saudí por un valor de 75 mil millones de euros . De esta forma, el régimen árabe se convirtió en el principal cliente de la industria militar europea. Entre los materiales adquiridos figuran aeronaves, municiones, dispositivos explosivos, armas ligeras y artillería. 

Fue precisamente en 2015 cuando se registró el principal aumento en las exportaciones: ese año hubo 850 autorizaciones de venta de material militar al régimen saudí. En 2014 se habían registrado 740 licencias por parte de países miembros de la UE. 

En el ranking de países vendedores de armamento a Arabia Saudí entre 2015 y 2019, España figura en el segundo puesto con exportaciones por un valor de 1.200 millones de euros. Solo es superada por Francia, que en ese periodo autorizó ventas por 6.100 millones de euros. En tercer lugar se ubica Bulgaria, con exportaciones que alcanzaron los 948 millones de euros, seguida de Italia, con ventas por 693 millones de euros.

"Mientras que algunos Estados como Alemania, la propia Bélgica o Dinamarca han limitado las ventas a la coalición saudí y emiratí, en aplicación del derecho internacional que prohíbe la venta para atrocidades como atacar civiles de forma indiscriminada, bombardear escuelas, hospitales o funerales, otros, incluida España, han primado un supuesto beneficio económico de sus empresas sobre los derechos humanos", señaló a Público Alberto Estévez, portavoz de Amnistía Internacional sobre comercio de armas.

El experto destacó que esas autorizaciones de ventas fueron concedidas "pese al riesgo de ser cómplices en la comisión de crímenes de guerra, porque desde mayo de 2015 ya había información detallada de bombardeos de la coalición que violaban las leyes de la guerra". Por tales motivos, Estévez remarcó que "es urgente suspender la venta de armas a las partes, como ha pedido reiteradamente el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, por el riesgo de que se usen para cometer crímenes de guerra".

Resolución sin efecto

Un informe publicado en mayo pasado por el Centro Delàs de Estudios por la Paz incide precisamente en ese aspecto. "Tras la escalada de violencia en marzo de 2015 en Yemen, Naciones Unidas aprobó en abril de ese mismo año una resolución, la 2216, que estableció un embargo sobre diversos grupos armados en el país, de manera especial contra los al-houthistas", destaca en referencia al grupo rebelde que combate en Yemen con apoyo iraní.

En tal sentido, el documento subraya que aquella resolución favoreció que se denuncien "los indicios sobre la provisión de armas, sobre todo por parte de Irán, al grupo armado insurgente yemení".

"Sin embargo –continúa–, no ha sido un obstáculo para que se mantengan los flujos de armas hacia el bando liderado por Arabia Saudita a pesar de la evolución del conflicto armado en Yemen y de los numerosos indicios de abusos y vulneraciones a derechos humanos y al derecho internacional humanitario". "De hecho, en los últimos años Riad ha multiplicado sus importaciones de arsenales de manera significativa y se ha convertido en el principal comprador de armas a nivel mundial", remarca.

Por su parte, Estévez lamenta que "los Estados de la UE no han actuado de forma coordinada, porque la venta de armas es un tema que compete a cada Estado, y han ignorado al Parlamento Europeo, que ha pedido la suspensión de estas ventas en hasta cinco ocasiones", A su juicio, esta "falta de voluntad política" se resume en un refrán: "Poderoso caballero es don Dinero".

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