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El PSOE avanza en la investidura, pero se le resiste la llave de ERC para el desbloqueo

Los socialistas han mantenido contactos con cinco formaciones políticas de cara a la investidura, y cuatro de ellas han mostrado predisposición para facilitar la formación de Gobierno. ERC, clave para el desbloqueo, sigue en el 'no' a Sánchez. 

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La portavoz socialista, Adriana Lastra, en el hemiciclo del Congreso / EFE

Pedro Sánchez es el único candidato que ha fracasado dos veces en una investidura; lo hizo en 2016 y lo volvió a hacer el pasado mes de julio, un camino que finalmente condujo a las elecciones. Pero el preludio de la investidura que el PSOE quiere celebrar antes de que finalice el año no se parece en nada a ninguna de las dos situaciones anteriores. Han pasado cinco días desde la celebración de los comicios, tres desde que los socialistas y Unidas Podemos anunciaran su preacuerdo para un gobierno de coalición, y los de Sánchez ya han tomado el pulso a cinco formaciones políticas, y han comprobado la predisposición de cuatro de ellas.

La legislatura fallida se saldó con un cúmulo de reproches por parte de todos los partidos de la oposición al Gobierno en funciones por la manera en que llevó a cabo las negociaciones. Las formaciones denunciaron entonces que el PSOE se había puesto a negociar tarde, mal y "sin ganas", como apuntaron algunas fuentes parlamentarias. El escenario de noviembre-diciembre parece ser completamente distinto.

Desde el martes, la portavoz parlamentaria del PSOE, Adriana Lastra, ha mantenido reuniones y contactos con cinco grupos políticos. El miércoles se reunió con los portavoces de PNV y Más País (también el de Compromís), el jueves tuvo encuentros con ERC y Teruel Existe, y este mismo día también contactó con la coalición de partidos canarios con representación en el Congreso (Coalición Canaria y Nueva Canarias).

Cinco contactos en los que Lastra casi obtiene un "pleno", ya que, aunque ninguno de los partidos ha dado un 'sí' definitivo a la investidura de Sánchez, cuatro de los grupos han mostrado su predisposición para llegar a un acuerdo de investidura y, sobre todo, han avanzado que su intención no es la de bloquear la gobernabilidad.

Algunos de estos partidos ya habían demostrado estas intenciones en la pasada legislatura, pese a que sus portavoces criticaron entonces la manera en la que los socialistas habían llevado las negociaciones. Este es el caso del PNV, que en las dos votaciones fallidas de julio se abstuvo, y cuyo portavoz en la Cámara Baja, Aitor Esteban, había asegurado que el Grupo Vasco hubiera votado a favor del candidato si hubiera existido una negociación en condiciones.

También Compromís había mostrado esta predisposición en julio, votando abstención y advirtiendo de que hubieran pasado al 'sí' en el momento en el que el PSOE se hubiera sentado a negociar sobre la financiación valenciana, en base a un documento que el grupo le había entregado a los socialistas en una reunión anterior.

Cambios en ERC y Coalición Canaria

Pero también se han producido cambios, concretamente en dos fuerzas políticas: Coalición Canaria y ERC. El partido canario votó en contra de Sánchez en julio, y su portavoz parlamentaria, Ana Oramas, anunció que no votaría a favor de un gobierno que contara con el apoyo de Unidas Podemos.

Este jueves, tras un contacto con Lastra, Coalición Canaria (que esta vez entra al Parlamento de la mano de Nueva Canarias, ya que ambas fuerzas se presentaron en coalición en las islas) ha cambiado de posición y ha apuntado a que su intención es la de desbloquear la formación de gobierno, siempre y cuando se produzca una negociación en base a la denominada agenda canaria (sobre todo si se cumple su exigencia de una reforma en la Ley de Estabilidad Presupuestaria para que las Comunidades Autónomas puedan invertir su superávit).

El otro cambio de posición, el de ERC, no solo no favorece los intereses del PSOE, sino que complica sobremanera la investidura. El grupo catalán se abstuvo en las votaciones de la investidura de Sánchez en julio, una abstención que en diciembre sería crucial para facilitar la formación de Gobierno. Sin embargo, sus dirigentes se instalaron en el 'no' tras conocer el preacuerdo con Unidas Podemos, aunque se mostraron abiertos a negociar.

El primer contacto entre ambas formaciones se ha producido este jueves en el Congreso y, aunque los dos partidos destacaron la buena sintonía entre Lastra y Gabriel Rufián, el portavoz de ERC en el Congreso le trasladó a la socialista que seguían en el 'no', pero abrió la puerta a futuros contactos y planteó una serie de exigencias.

ERC pide una mesa de diálogo para resolver el conflicto catalán y que se desbloqueen las medidas de corte social que se encuentran bloqueadas tanto en el Congreso de los Diputados como en el Parlament de Catalunya

La principal reivindicación del grupo independentista es la constitución de una mesa de diálogo para resolver el conflicto catalán. Durante la campaña, los dirigentes de ERC ya avanzaron que uno de sus principales objetivos sería el de "sentar a Sánchez a negociar". La otra reivindicación que le habría planteado Rufián a Lastra es la del compromiso para desbloquear las medidas sociales paralizadas en el Congreso y en el Parlament. El martes, la portavoz de la formación, Marta Vilalta, también había advertido de que a su formación no le gustaba que Unidas Podemos y el PSOE recogieran en su preacuerdo el conflicto en Catalunya como un problema "de convivencia".

De momento, parece que el "precio" de la abstención de ERC es el diálogo y el compromiso con un programa político social en Catalunya y en el Congreso. La celebración de un referéndum o la amnistía para los presos del procés parecen no entran, por ahora, en las negociaciones de investidura, pero podrían ser dos de los ejes de la mesa de diálogo que exige la formación. De la posición de ERC también dependerá en gran medida la de Bildu, en contacto permanente con los dirigentes catalanes.

Desde el PSOE llevan las negociaciones con discreción, y Lastra no ha ofrecido ninguna declaración tras mantener las reuniones y los contactos con estos grupos. A pesar de esta primera negativa de ERC, los socialistas volverán a intentar que la formación independentista facilite la investidura más adelante. Está previsto que en los próximos días y semanas los socialistas sigan con su ronda de negociaciones, esta vez con formaciones como el PRC (único partido que apoyó a Sánchez en julio) o el BNG.

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