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Iglesia católica Ratzinger se entromete en el debate del Papa Francisco sobre el celibato sacerdotal

Un libro escrito con el cardenal Robert Sarah, el líder de los conservadores y a todos los efectos opositor de Francisco, coloca a Benedicto XVI como un Papa Emérito enfrentado ideológicamente a su actual sucesor.

Benedicto XVI y Francisco I. / REUTERS

Parecía que nunca iban a chocar en el ejercicio de sus funciones. Y eso que hacía siglos que no coincidían dos papas a la vez. Ambos pontífices, sin embargo, han terminado por chocar en un tema posiblemente menos polémico para la Opinión Pública, como el del celibato de los sacerdotes dentro de la Iglesia Católica. Este argumento, sin embargo, está desgastando particularmente al ala conservadora de la misma. Y parece que no esté dispuesta a acatar, no sin opinar públicamente acerca de ello, la decisión que vaya a tomar al respecto el actual Santo Padre. Para la prensa italiana, la más cercana geográficamente a la crónica vaticana, el evento ha ocupado las primeras páginas de ayer lunes y se lee como una auténtica "bofetada" y "desafío" de un pontífice al otro, tal como titularon los diario italianos La Repubblica y Il Tempo.  

El Papa Emérito Joseph Ratzinger, alias Benedicto XVI, está entremetiéndose en el pontificado del Papa Francisco. Está haciendo valer, así pues, su condición de predecesor de Jorge Mario Bergoglio. Y lo está demostrando de dos formas. La primera, publicando un nuevo libro junto al cardenal Robert Sarah, líder de la facción conservadora de la Curia Romana. La segunda, pronunciándose a abiertamente, precisamente a través del propio libro, a favor del celibato dentro de la Iglesia Católica; actualmente un tema de debate entre los obispos de todo el mundo y donde todavía Bergoglio tiene que pronunciarse al respecto de forma definitiva a través de una exhortación apostólica.

Benedicto XVI está entremetiéndose en el pontificado del Papa Francisco

"Creo que el celibato (de los sacerdotes) tenga un gran significado", es "indispensable" y "no puedo callar", han sido las palabras de Benedicto XVI que han desatado la polémica en contra de Francisco recogida por los medios. Son una de las frases más destacadas de su nuevo libro centrado en el sacerdocio y en el celibato sacerdotal, Desde el profundo de nuestro corazón, escrito a cuatro manos con Robert Sarah, el mayor representante de los cardenales conservadores en la Iglesia hoy liderada por Bergoglio. La edición de estreno se publicará mañana miércoles en francés y el diario galo Le Figaro ha tenido un acceso exclusivo al documento y ha ofrecido algunos avances, que finalmente han levantado la actual polémica entre los dos pontífices.

La relación entre Jorge Mario Bergoglio y Joseph Ratzinger, al parecer, no es tan idílica tal como ha sido retratada en la película Los Dos Papas, recientemente estrenada en la plataforma de contenidos digitales Netflix. Así lo confirman algunos medios de comunicación transalpinos. Pero en realidad tampoco se sabe mucho más, más allá de que no es ni extraordinaria, ni nefasta. Lo actualmente conocido acerca de ambos pontífices, de hecho, se sabe gracias a las explicaciones ofrecidas por los expertos vaticanistas, que interpretan los contados acontecimientos en los que Francisco y Benedicto XVI tienen algún punto de contacto dentro del país más pequeño del mundo. Actualmente, de hecho, ambos papas viven en el interior del Vaticano: el primero en la residencia Santa Marta, el segundo en el monasterio Mater Ecclesiae.

Para hacer una lectura correcta de la intromisión de Benedicto XVI hay que centrarse en su esencia de teólogo. Y en cuanto tal, además de ser el predecesor de Francisco, está queriendo dar una señal de contrariedad por lo debatido en el último Sínodo –concilio mundial de obispos de la Iglesia Católica– sobre la Amazonia, donde está planteando la posibilidad de que los sacerdotes puedan estar casados. El tema de fondo es que en esa zona del mundo hay una clara carencia de curas y se está estudiando una forma para solucionarlo.  

La relación entre Jorge Mario Bergoglio y Joseph Ratzinger, al parecer, no es tan idílica

Joseph Ratzinger, en su rol como académico dentro de la Iglesia Católica –fue prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y hombre de confianza de Juan Pablo II, antes de ser él mismo pontífice en 2005– ha ofrecido una explicación acerca de la importancia del celibato sacerdotal: "Vivimos con tristeza y sufrimiento estos tiempos difíciles. Era nuestro deber volver a la verdad en relación al sacerdocio católico. Con él, de hecho, se pone en discusión toda la belleza de la Iglesia. La Iglesia no es sólo una institución humana. Es un misterio. Es la Esposa mística de Cristo", son las palabras publicadas por Joseph Ratzinger y recogidas por el diario italiano Corriere della Sera. Y añade: "Es urgente y necesario que todos los obispos, sacerdotes y laicos; no se hagan impresionar por los malos consejeros, las teatrales puestas en escena, las mentiras diabólicas y los errores de moda que apuntan a devaluar el celibato sacerdotal".  

El objetivo de haber publicado ahora el libro es porque el Papa Francisco todavía tiene que pronunciarse acerca del celibato sacerdotal a través de una exhortación apostólica, que podría hace pública en los próximos meses como documento de balance sobre el Sínodo sobre la Amazonia. Más allá de la polémica, bien es cierto que el celibato de los sacerdotes es un elemento representativo y esencial de la Iglesia Católica; y su reforma, aunque sea de forma excepcional para una zona concreta del mundo, no será algo sencillo. Es más, este tema está acentuando las diferencias entre los progresistas y los conservadores dentro de la Iglesia Católica, donde estos últimos ven en Francisco un elemento de demasiada discontinuidad. De hecho, no sorprende tanto que el cardenal Sarah se sirva del peso de Ratzinger, sino que Benedicto XVI, ya retirado de sus funciones oficiales, obstaculice la libertad de Francisco para tomar sus decisiones. Porque, al fin y al cabo hoy es él el Santo Padre.