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Rabat dice que la red desmantelada preparaba asesinatos y se relacionaba con Al Qaeda

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El Gobierno marroquí aseguró hoy haber desmantelado una red terrorista que planeaba asesinar a ministros y militares, que tenía relación con Al Qaeda y con un partido islamista sin representación parlamentaria cuya disolución ha decretado.

Las autoridades afirman que la treintena de miembros detenidos de la red terrorista denominada "Belliraj" planeaban cometer atentados y que para ello contaban con aproximadamente medio centenar de armas, que fueron encontradas en Casablanca (centro) y Nador (norte).

El ministro del Interior, Chakib Benmusa, convocó a la prensa para explicar la operación antiterrorista y en ese marco dijo que "Belliraj" mantuvo desde 2001 contactos con la organización terrorista Al Qaeda y que sus miembros se entrenaron en campamentos en Argelia del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) en 2005.

Este grupo ahora ha adoptado el nombre de Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI).

Sin dar más precisiones, el ministro aseguró que los detenidos preparaban atentados y querían asesinar a ministros y oficiales del Ejército, además de a "ciudadanos marroquíes de confesión judía".

Benmusa añadió que los miembros de la red islamista recibieron adiestramiento de esas organizaciones terroristas en materia de fabricación de explosivos "a partir de productos químicos disponibles en el mercado" y que "intentaron" organizar "entrenamientos" en centros de Hizbulá en el Líbano en 2002.

Entre los 32 detenidos por la Policía Judicial se encuentran el presunto líder del grupo, Abdelkader Belliraj, así como los líderes de "Haraka de La Umma" (Movimiento para la Comunidad), Mohamed Amin Ragala y Mohamed Meruani, y el del partido "Al Badil Al Hadari" (Alternativa de Civilización), Mustafa Moatasim.

Este partido, que se presentó a las elecciones parlamentarias del pasado 7 de septiembre pero que no consiguió representación, ha quedado disuelto por orden del primer ministro, Abás el Fassi, como consecuencia de la operación descubierta, en la que está implicado su líder.

"Al Badil Al Hadari" asegura en su página en Internet que "rechaza y condena" la violencia, y declara que sus principios son los de la "libertad, la igualdad, la justicia y la democracia", además de presentarse como "una alternativa real a la crisis que vive nuestro país".

En la redada anunciada por las autoridades marroquíes también resultó detenido el corresponsal de la cadena libanesa "Al Manar" (perteneciente a Hizbulá) en Marruecos, Hafid Sriti, así como al saharaui Ibad Alah Maa el Ainin, integrante del marroquí Partido Justicia y Desarrollo (PJD, islamista moderado, con representación parlamentaria).

Las autoridades marroquíes afirman que el grupo de "Belliraj" obtuvo gran parte de su financiación a partir del robo cometido en la empresa de seguridad "Brinks", en Luxemburgo, en el año 2000.

El dinero procedente de ese atraco -de unos 17,5 millones de euros- fue posteriormente blanqueado mediante la inversión en proyectos turísticos e inmobiliarios en Marruecos, que sirvieron presuntamente, según los datos oficiales, para financiar al grupo terrorista desmantelado.

Hoy, el Gobierno marroquí aseguró que Abdelkader Belliraj, conocido con los alias de "Ilyass" y "Abdelkrim", cometió seis asesinatos en Bélgica entre 1986 y 1989.

Benmusa dijo que esos asesinatos fueron cometidos por Belliraj antes de que se hubieran puesto las bases de la red terrorista que ahora el Gobierno marroquí asegura haber desmantelado.

Marruecos mantiene en alerta a sus servicios de seguridad por la amenaza de atentados por parte de grupos islamistas radicales, sobre todo desde que, entre marzo y abril de 2007, siete terroristas murieron en Casablanca al suicidarse o por disparos de la policía, uno de cuyos agentes también falleció.

El ministro Benmusa se refirió a esos sucesos y a los atentados cometidos en 1994 y en 2003 (éste en Casablanca y que costó la vida a 45 personas) como momentos en los que se tomó conciencia del peligro terrorista sobre Marruecos