Público
Público

Internet La red se moviliza contra la propuesta europea de copyright que pretende convertir a las empresas en policías de contenidos

Un comité de la Eurocámara ha aprobado una propuesta de directiva que pretende convertir a los gigantes de internet en responsables de eliminar contenidos que pueden violar derechos de autor, algo que suena peligrosamente a censura.

Publicidad
Media: 5
Votos: 2

Imagen: Master Tux | Pixabay (CC0)

Europa quiere convertir a las plataformas como Google, Facebook o Twitter en los guardianes del ‘copyright’, obligarlas a que detecten y eliminen contenidos sospechosos de violar derechos de autor, o imponer un canon al simple hecho de enlazar a otros contenidos. El Parlamento Europeo decide sobre estos asuntos que pueden cambiar internet tal y como lo conocemos. Grupos de defensa de derechos civiles y personalidades clave en el origen y desarrollo de la red se han levantado en contra de esta normativa ultraprotectora, y alertan de que puede instaurarse como norma la censura previa.

Lo que se ha tratado de vender como un intento por que los gigantes de internet compartan sus ingresos con los ‘creadores’ y por que asuman alguna responsabilidad por la difusión de contenido protegidos por derechos de autor es, según la literalidad de la propuesta, una forma de amenaza a la libertad de la red, estiman los más críticos con este texto de directiva sobre derechos de autor en el mercado único digital, propuesto hace ya dos años. 

La Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento Europeo (conocida como JURI) ha aprobado el proyecto de ley. A continuación el texto será sometido a votación en una sesión plenaria, donde probablemente también será aprobado. El último paso sería negociar con los países de la UE para encontrar una posición común. El proceso implicará meses, y los grupos de presión no descansarán.

Pero, ¿por qué es tan polémica esta propuesta? El principal foco de las protestas es la controvertida redacción del artículo 13, que obligaría a populares servicios como Facebook, Twitter, GitHub o eBay a la instalación de filtros para evitar que los usuarios suban materiales con derechos de autor —algo que ya hace YouTube con ID Content, por ejemplo, o Instagram, mediante sus propios algoritmos—, o bien que éstos soliciten licencias para mostrar contenido.

Otro de los focos de protesta es el texto del artículo 11, que de aprobarse establecería una suerte de canon por enlace a contenidos protegidos, algo que podría en peligro también una de las esencias que han hecho la red el revolucionario invento que hoy es, que es la hipertextualidad. Además, podría pulverizar la posibilidad de competir con los gigantes de la red ya asentados, entre otros muchos problemas..

Las implicaciones de estas propuestas van mucho más allá de la protección de los derechos de autor en la red, dado que el texto aborda cuestiones como el establecimiento de un sistema de vigilancia, procesamiento automático de datos, gobierno por algoritmos, retención de los datos personales, etc. Así lo explicaba en un extenso y completo post Jose McNamee, director ejecutivo de EDRi (European Digital Rights), en este mismo diario.

Algunas de las voces más críticas dicen que esto podría significar el final de los memes de Internet, por la reutilización de material creado por otros, aunque otros sostienen que esta actividad quedaría cubierta por excepciones aplicables a las parodias, o bien por el principio de “fair use” (o uso justo) de los materiales sujetos a derechos de autor.

Otras reacciones se han sucedido en los últimos días. La europarlamentaria verde Julia Reda afirma que la propuesta de la Comisión solo beneficiaría a las grandes compañías de medios. "Las intenciones pueden ser buenas, pero los métodos para abordar el problema son catastróficos y perjudicarán a las personas que quieren proteger", asegura, según Reuters.

Asimismo, el fundador de Wikipedia, Jimmy Wales, afirma que los filtros obligatorios para evitar violaciones de ‘copyright’ (el texto dice literalmente “medidas tecnológicas” para detectar violaciones de derechos de autor) podrían resultar más perjudiciales que beneficiosos, ya que se podrían usar como “base para una supervisión más invasiva de todo el contenido de Internet, mientras que los nuevos tipos de derechos exclusivos limitarían las formas en que las personas comparten información en la web”.

La semana pasada, Wales, junto con el inventor de World Wide Web Tim Berners-Lee, el experto en neutralidad de red Tim Wu y el pionero de Internet Vint Cerf escribieron al presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, para expresar sus preocupaciones sobre la propuesta (PDF).

Por su parte, el abogado especializado en nuevas tecnologías Carlos Sánchez Almeida deja en su cuenta de Twitter una reflexión: "Que se obligue a implantar algoritmos para detectar piratería y no para detectar pornografía infantil muestra la catadura moral de la política en Europa".