Público
Público

Botín defiende la marcha atrás en el fichaje del italiano Orcel y evita comentar sobre una posible demanda

La presidenta del Banco Santander confirma que están negociando con el ejecutivo italiano y asegura que José Antonio Álvarez se mantendrá como consejero delegado "por tiempo indefinido"

La presidenta de Banco Santander, Ana Patricia Botin durante la presentación de los resultados anuales de la entidad. REUTERS/Sergio Perez

AGENCIAS

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, ha defendido la decisión del consejo de administración de dar marcha atrás en el nombramiento del italiano Andrea Orcel como próximo consejero delegado, subrayando que se llevó a cabo tras un proceso diligente y con la vista puesta en los valores y las responsabilidades de la entidad.

"El consejo tomó una decisión basada en un proceso interno muy riguroso de gobierno corporativo, teníamos razones para hacer la oferta, para anunciarlo antes por cuestiones regulatorias y, cuando se decidió, para no seguir adelante",  ha indicado Botín durante la presentación de los resultados anuales de 2018 de la entidad.

Botín ha reconocido que la decisión, que se tomó al más alto nivel de gobierno corporativo, fue "difícil, pero la correcta". De hecho, ha explicado que existían unos requerimientos regulatorios que llevaron a tomar una decisión precipitada, sin todavía tener todos los lazos atados de la cuantía final a la que se debía de hacer frente al fichar a Orcel, banquero que procedía de UBS. "Teníamos razones para hacer la oferta. Finalmente, cuando supimos la cifra, consideramos que no era asumible, sobre todo ante las responsabilidades que tenemos con nuestros accionistas, empleados y la sociedad en general", ha precisado.

Preguntada en varias ocasiones por cómo es posible que la entidad anunciara el fichaje antes de tener atados todos los cabos en cuanto a la parte que le correspondería pagar, Botín ha explicado que hubo "requerimientos" para hacer el anuncio en el momento en que se hizo, pero ha insistido en que el proceso siguió todos los pasos de costumbre "al más alto nivel".

Y a la pregunta de qué ocurrirá si Orcel decide finalmente demandar al Santander por no contratarle, la presidenta de grupo se ha negado a hablar de "casos hipotéticos", pero ha dejado claro que siguen "hablando con él". Hay "partes de la negociación que son confidenciales", ha asegurado.

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín y el consejero delegado, José Antonio Álvarez, durante la presentación de los resultados del grupo en 2018, en la Ciudad financiera, en Boadilla. EFE/Zipi

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín y el consejero delegado, José Antonio Álvarez, durante la presentación de los resultados del grupo en 2018, en la Ciudad financiera, en Boadilla. EFE/Zipi

La presidenta del Banco Santander ha asegurado, además, José Antonio Álvarez continuará "de forma indefinida" en su puesto de consejero delegado, tras la fallida contratación  de Orcel para sustituirle. "Habéis visto los resultados de estos últimos años, tenemos un gran futuro por delante que vemos con optimismo. Está haciendo su trabajo genial", ha precisado.

Álvarez iba a asumir la presidencia ejecutiva de Santander España y la vicepresidencia del grupo Santander cuando se materializara la llegada de su sustituto italiano, pero ahora mantendrá en su actual cargo, además de asumir el de vicepresidente del consejo (tras el frustrado fichaje, quedó sin efecto su designación como presidente de Santander España).

La presidenta de Banco Santander, Ana Patricia Botin durante la presentación de los resultados anuales de la entidad. REUTERS/Sergio Perez

La presidenta de Banco Santander, Ana Patricia Botin durante la presentación de los resultados anuales de la entidad. REUTERS/Sergio Perez

A la pregunta hecha a Álvarez de si prefiere ser presidente de Santander España o consejero delegado de todo el Grupo, Botín ha respondido por él y ha dicho que "José Antonio es un buen soldado, es como yo, hacemos lo que nos toca". "A todos nos ha tocado alguna vez pasar por situaciones así", ha añadido Botín, ante el gesto sonriente de su número dos.

En cuanto a la salida del vicepresidente del banco y máximo responsable de la entidad en España, Rodrigo Echenique, que iba a jubilarse tras la llegada de Orcel y el paso de Álvarez al frente de la filial española, ha confirmado que continuará en su puesto al menos hasta finales de marzo, pues no han podido convencerlo para que se quede. "Si me ayudáis a convencerle estaría muy agradecida", ha dicho.

En cuanto al reemplazo de Rodrigo Echenique al frente de Santander España, ha asegurado que aún no saben si será un fichaje externo o alguien de dentro del banco. "Hay mucho talento en el banco", ha dicho.

Botín califica al BBVA como "un gran banco y un gran competidor" en medio del caso del espionaje de Villarejo

De otro lado Ana Botín, ha calificado al BBVA como "un gran banco y un gran competidor" y se ha remitido a las palabras dedicadas a Francisco González en su cuenta de Twitter hace unas semanas en las que le deseaba "suerte" y reconocía su gran legado, cuando ha sido preguntada sobre la presunta relación de la entidad con el excomisario Villarejo para espiar a políticos, empresarios e incluso periodistas.

Se acusa al BBVA de Francisco González de utilizar a la firma del excomisario encarcelado Villarejo de llevar a cabo un espionaje masivo a periodistas, políticos y empresarios en plena operación de asalto al banco de los principales promotores de la maniobra, el entonces presidente de Sacyr, Luis del Rivero, el industrial Juan Abelló y el jefe de la Oficina Económica de José Luis Rodríguez Zapatero, Miguel Sebastián.

Ante estas acusaciones, Botín ha explicado que ya hay abierto un proceso judicial, por lo que ha pedido esperar "a ver qué sale de eso". Además, ha subrayado que el banco que preside no está afectado por esta investigación.

¿Te ha resultado interesante esta noticia?

Más noticias de Economía