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Discurso del rey 2019 De "deslealtad inadmisible" a "integrar nuestras diferencias": la evolución de la postura del rey sobre Catalunya desde el 1-O

Tras un primer posicionamiento del jefe de Estado muy duro con la situación catalana, en el que en ningún momento buscó el diálogo entre las partes, su discurso ha evolucionado hasta la petición de "voluntad de entendimiento".

El rey Felipe VI pronuncia el tradicional mensaje en la Nochebuena de 2019. /EFE

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Entre las referencias más esperadas del discurso del rey se encuentran aquellas que atañen a la situación en Catalunya. Los pronunciamientos de Felipe VI sobre la crisis catalana han evolucionado desde el discurso que pronunció tras la Declaración Unilaterlal de Independencia (DUI), hasta el de esta Nochebuena, pasando por el de Navidad de 2018, con la moción de censura a Mariano Rajoy aún muy presente.

Cuando Felipe VI tuvo el tono más duro sobre la crisis de Catalunya fue en el discurso que el monarca emitió el 3 de octubre de 2017, en un contexto histórico de crispación tras la llamada a las urnas para que los catalanes decidieran sobre la relación con España. Con Rajoy en la Presidencia, en su intervención acusó a los independentistas de "deslealtad inadmisible" y obvió las cargas policiales que tuvieron lugar el 1-O. En la misma línea, el rey espetó que se habían "vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente" y que se había roto "la armonía".

Con gesto serio, el jefe de Estado criticó "a determinadas autoridades de Catalunya" y no hizo en ningún momento referencia al diálogo entre las partes. Tachó la situación de "extrema gravedad" y advirtió que los "legítimos poderes del Estado" debían asegurar "el orden constitucional" y la "permanencia de España".

La posición del monarca sobre este asunto se ha modificado con el paso del tiempo. En el discurso que pronunció la pasada Nochebuena, Felipe VI rebajó el tono en lo que se refiere la cuestión catalana y ha ido añadiendo referencias a la convivencia y al diálogo, siempre dentro del orden constitucional.

En un discurso destinado principalmente a los jóvenes, el rey hizo hincapié en "la cohesión de España" y llegó a repetir la palabra "convivencia" hasta siete veces, sobre la que dijo que "siempre es frágil, no lo olvidemos", y que "es el mayor patrimonio que tenemos los españoles". Insistió: "Exige el respeto a la Constitución". Además, cuando enumeró los problemas que preocupan a los españoles, citó en primer lugar la "cohesión social y territorial".

Catalunya, una de las grandes preocupaciones

Este martes, el rey ha recordado que Catalunya sigue siendo una de las "grandes serias preocupaciones que tenemos en España", tal y como ya dijo en 2017, aunque en este caso, no se refirió a la cuestión citándola directamente, como sí que ha hecho en esta última ocasión. En un contexto en el que el PSOE negocia con ERC el apoyo de su investidura, ha remarcado la "voluntad de entendimiento y de integrar nuestras diferencias dentro del respeto a nuestra Constitución, que reconoce la diversidad territorial que nos define y preserva la unidad que nos da fuerza". Así, volvió a recordar la importancia del cumplimiento de la Carta Magna.

Del mismo modo, el monarca ha incidido en el "deseo de concordia" que, a su juicio, gracias a la "responsabilidad, a los afectos, la generosidad, al diálogo y al respeto entre personas de ideologías muy diferentes, derribó muros de intolerancia, de rencor y de incomprensión que habrían marcado muchos episodios de nuestra historia".

Sin embargo, en sus dos últimos discursos, el rey no ha señalado que exista una sociedad "fracturada y enfrentada", y a pesar de que sí ha evidenciado su preocupación el asunto, tampoco ha reincidido en las expresiones alarmistas que usó tras el 1-O, que tildó la situación de "extrema gravedad". Ni se han vuelto a ver los reproches a los políticos independentistas.

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