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Ayuso sale debilitada de su pulso con el Gobierno tras el apoyo de las comunidades a los planes de Sanidad

En el Consejo Interterritorial de Salud la mayoría de las comunidades mostraron su apoyo al documento de Sanidad, incluidas las del PP, y algunas incluso exigieron medidas más duras. En el aire aún están las medidas que tomará Madrid cuando acabe el estado de alarma este sábado.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso y al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, en su llegada al acto militar. /Europa Press
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, saluda a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso y al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, en su llegada al acto militar. /Europa Press

El Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud de este jueves empezó con mucha tensión. Las autoridades sanitarias han estado trabajando intensamente durante los últimos días en el plan que se ha aprobado y que diseña un marco común de actuación. No hubo, sin embargo, el consenso al que se aspiraba. Euskadi y Madrid se desmarcaron y se abstuvieron. 

El Ministerio de Sanidad temía que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso arrastrara a la abstención o al 'no' al resto de regiones lideradas por el PP. Esto fue lo que ocurrió en el último Consejo Interterritorial ya que, a excepción de Castilla y León, se opusieron a las medidas que previamente había negociado la propia Comunidad de Madrid con el Gobierno central. Pero el documento aprobado ahora, a diferencia del anterior, ya se habían trabajado con las autoridades sanitarias regionales. 

Esto ha llevado a que Madrid sea la única comunidad del PP que se ha quedado sola en la abstención. Fuentes del Gobierno regional dicen que no han apoyado el documento porque "llega cuatros meses tarde": "Tendría que haber estado preparado cuando terminó el estado de alarma. Ese documento tendría que haber empezado a funcionar cuando la alerta en España era baja y no ahora, que marca una alerta roja en media España", afirman.

Además, y aunque otras comunidades sí lo recibieron, aseguran que no tuvieron el último documento definitivo por lo que no pudieron "estudiarlo". 

Pese a esto, el plan ha salido adelante. También hubo un apoyo mayoritario al toque de queda. Castilla La-Mancha lo pidió formalmente en todo el país y, según fuentes conocedoras de la decisión, uno de los motivos que le llevaron a ello es que la transmisión comunitaria descontrolada de Madrid les ha afectado muy negativamente hasta el punto de que tienen un riesgo muy alto, como Castilla y León. Esta última incluso ha criticado al Gobierno porque haya aplazado la decisión sobre el toque de queda. Allí comenzará mañana a partir de las nueve o diez de la noche. Otras comunidades como la Valencia o Andalucía para Granada la implantarán a partir de las doce y once, respectivamente.

En este punto, Madrid tampoco estuvo en la línea de la mayoría. El consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, fue el que lo puso sobre la mesa. Un toque de queda para todo el país, a partir de medianoche y al que quieren recurrir sin el estado de alarma. Hubo diferentes voces sobre esto, pero varias autonomías confirman a que esto no sería suficiente para la situación que hay en la capital. 

"No podemos seguir así. Todas las comunidades limitan la actividad, cierran los bares o decretan cierres perimetrales. Madrid no quiere tomar ninguna restricción", comenta una de las autoridades presente en la reunión. "No se puede plantear como una oposición a Madrid, pero hay un descontento generalizado porque tenían que haber tomado medidas mucho antes", comenta otro. 

En el aire aún están las nuevas medidas que implementará Ayuso cuando decaiga el estado de alarma este sábado por la tarde. Pero ni siquiera está convocada en la agenda de la Comunidad de Madrid la rueda de prensa para dar a conocer la nueva orden en las que se dictará. La intención de Ayuso, como dijo este miércoles en rueda de prensa, es tomar "medidas moderadas" para no seguir dañando la economía. Continuar con los cierres perimetrales por zonas básicas de salud y restricciones para limitar botellones, reuniones familiares o fiestas privadas.

Esto, según varios consejeros autonómicos y expertos, no sería suficiente. Tampoco según el nuevo plan anticovid de Sanidad: Madrid estaría en la fase de alerta cuatro, en la de máximo riesgo. Incluso antes de llegar a medidas como el confinamiento perimetral o el toque de queda, las comunidades y Sanidad han acordado otras medidas que Ayuso no quiere llevar a cabo como el cierre interior de la hostelería.

El documento comenzará a aplicarse "en breve", según ha dicho el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón. Pero no se sabe si será para el sábado. Podría ser que fijara medidas más laxas que comunidades que están en una situación mejor y que se inicie otra batalla entre el Gobierno y la Comunidad de Madrid. Aunque, ahora, las comunidades autónomas también están cansadas de la falta de actuaciones de Ayuso para frenar la pandemia.

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