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Elecciones generales 2019 Medio ambiente, cultura y libertades: los grandes olvidados del debate electoral

Los líderes de los partidos profundizaron en cuestiones como la fiscalidad, los servicios públicos o la política territorial, pero no abordaron otros asuntos que incluyen en sus programas electorales, como la memoria histórica o la migración.

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Pablo Casado, Pedro Sanchez, Albert Rivera y Pablo Iglesias, en el debate REUTERS

El primer debate electoral entre los candidatos de las principales formaciones dejó enfrentamientos, propuestas y promesas, pero los partidos se dejaron en el tintero algunos de los temas principales que incluyen en sus programas o que han tratado durante la campaña. Aunque los dirigentes cuentan en estas elecciones con una "doble vuelta", ya que este martes se celebra otro debate, lo cierto es que en el primer cara a cara no se trataron varios asuntos.

El debate de RTVE estaba estructurado en cuatro grandes bloques temáticos que permitían a los candidatos cierta flexibilidad a la hora de hablar de los temas: política económica, fiscal y empleo; política social, Estado del bienestar, pensiones e igualdad; política territorial; y regeneración democrática y pactos poselectorales. Un ejemplo de la flexibilidad de estos bloques es que Pablo Iglesias utilizó parte de su intervención sobre política territorial para hablar de la despoblación de las zonas rurales y de su carencia de servicios básicos.

Todos los partidos llevan en sus programas electorales medidas relacionadas con grandes asuntos, que en el caso de algunas de las principales formaciones han llegado a marcar la agenda electoral. Uno de estos temas es el medio ambiente. A pesar de que coaliciones como Unidas Podemos han dedicado gran parte de su programa electoral y de su campaña a este asunto, en el debate de este lunes apenas se abordaron sus problemas más urgentes y las soluciones de cada partido.

Los de Pablo Iglesias dedican todo un bloque en su programa ("Horizonte verde") a completar con propuestas una transformación industrial que apueste por las energías limpias , la movilidad sostenible y la supresión del oligopolio energético. Sin embargo, en el debate ninguna de las formaciones abordó con profundidad temas como la movilidad sostenible o las energías renovables. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mencionó, casi de pasada, las manifestaciones del movimiento Fridays for Future, pero no profundizó en ninguna medida concreta.

Tampoco la cultura estuvo presente en un debate, que, eso sí, tenía el tiempo limitado. Las formaciones incluyen en sus programas auténticos modelos culturales que arrojan una idea de los valores que quieren fomentar desde sus diversas ideologías. Pero si en la izquierda (PSOE y Unidas Podemos) nadie habló de la precariedad en el mundo de las artes y de medidas como la creación de un Estatuto del Artista, el PP no mencionó su Plan Nacional de Tauromaquia ni la Fiscalía especializada en temas de protección de propiedad intelectual que quieren crear.

El debate sobre las libertades no se asomó al primer cara a cara electoral. No se habló de la ley mordaza ni de delitos como el de injurias a la corona o el de ofensa a los sentimientos religiosos. Tampoco la memoria histórica, ejes principales de los programas de PSOE y Unidas Podemos, tuvo su espacio en la televisión pública.

Solo el presidente del PP, Pablo Casado, habló sobre la migración, para decir que con Pedro Sánchez en el Gobierno, las llegadas habían aumentado un 170%. Ni la derecha, como viene siendo habitual en campaña, alertó sobre la presión migratoria, ni se ahondó en medidas como la protección de los menores extranjeros no acompañados (MENA) o el cierre de los centros de internamiento de extranjeros (CIE).

Los cuatro candidatos de los principales partidos volverán a coincidir en el debate electoral que este martes celebra Atresmedia, momento en el que quizá abordarán los asuntos que se quedaron en el tintero en su primer encuentro.

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