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La polémica relación con Marruecos, Argelia y el Sáhara vuelve a la agenda de Sánchez esta semana

El presidente del Gobierno comparece el miércoles en el Congreso para dar cuenta de la situación con el país vecino y con los argelinos después del cambio de postura sobre la solución al conflicto saharaui. A la cita se llegará tras una reunión hispano-marroquí a nivel técnico entre diferentes ministerios que se celebra este martes psobre las aduanas en Ceuta y Melilla. 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la cena ofrecida por el rey de Marruecos, Mohamed VI, el pasado 7 de abril en Rabat.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante la cena ofrecida por el rey de Marruecos, Mohamed VI, el pasado 7 de abril en Rabat. Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa

No es un tema especialmente cómodo para Moncloa pero sigue ahí. Las relaciones con Marruecos y sus derivadas que afectan al Sáhara Occidental y Argelia vuelven a estar en el foco durante esta semana. En realidad no han dejado de estarlo nunca desde que el pasado mes de marzo se hiciera pública la carta enviada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al rey marroquí Mohamed VI. Pero esta semana el líder del Ejecutivo volverá a tener que responder sobre el asunto en el Congreso de los Diputados. Además, la comparecencia llega en medio de otros asuntos que sobrevuelan el ambiente político como las aduanas en Ceuta y Melilla, la migración o las aguas territoriales. 

Este miércoles, a partir de las 9 horas, el líder del Ejecutivo comparecerá en la cámara baja para rendir cuenta de dos asuntos. El primero, a petición propia para informar del Consejo Europeo de los días 30 y 31 de mayo. La segunda, para "que explique el nuevo partenariado para el siglo XXI que  estableció en su visita a Rabat y las consecuencias que ello ha ocasionado en la relación con Argelia". 

La petición de esta comparecencia fue registrada por el Partido Popular (PP) el pasado 12 de abril, pocos días después de la visita de Sánchez a Rabat para reunirse con Mohamed VI. Fue apoyada por todos los grupos menos PSOE y Unidas Podemos. De ese encuentro salió un documento conjunto, "Nueva etapa del partenariado entre España y Marruecos", en el que se reafirmaba la apuesta del Gobierno por la autonomía en el Sáhara Occidental. 

En dicho documento el principal anuncio concreto fue la reapertura de las fronteras entre ambos países en Ceuta y Melilla. Algo que llegó el pasado 17 de mayo. También se ha reanudado ya la Operación Paso del Estrecho y este mes se retomarán las conversaciones sobre las aguas territoriales, algo que afecta especialmente a Canarias. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha reiterado en todo momento que el resultado de las negociaciones, paradas durante 15 años, se ajustarán al derecho internacional. 

Pendiente está el establecimiento de aduanas comerciales en las dos ciudades autónomas. Algo que está incluido en el acuerdo y que supondría para el Gobierno una cierta tranquilidad en las aspiraciones históricas de Marruecos sobre ambos territorios. En Ceuta nunca ha existido aduana, sí en Melilla. El asunto provocó algo de revuelo la pasada semana tras unas declaraciones realizadas desde Marruecos que indicaban en un primer momento la negativa del país vecino a implantar estas aduanas. Poco después se rectificó alegando que las declaraciones habían sido malinterpretadas. 

Justo este martes se producirá una reunión bilateral técnica en Madrid entre delegaciones de varios ministerios como Interior, Exteriores o Hacienda de ambos países para avanzar en establecer las modalidades y el calendario de finalización del "proceso de normalización de la circulación de personas y mercancías", según señalan fuentes de Moncloa. Participarán principalmente directores generales en la misma. 

Será la segunda vez que el presidente del Gobierno tenga que dar explicaciones sobre el asunto

No será el único encuentro de esta semana. Este mismo lunes el encuentro se produjo en Rabat. "Los Gobiernos español y marroquí han celebrado en Rabat la XX Reunión del Grupo Permanente Hispano-Marroquí sobre Migraciones, uno de los principales compromisos incluidos en la hoja de ruta acordada el 7 de abril tras el encuentro entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el Rey de Marruecos, Mohamed VI", informó Moncloa. En el comunicado se destacó principalmente la cooperación entre ambos países en cuestiones migratorias. 

El PSOE se ha quedado prácticamente solo en su cambio de postura y así se lo han hecho saber los diferentes grupos parlamentarios en diferentes ocasiones desde que sucediera. Será la segunda vez que Sánchez tenga que dar explicaciones en el Congreso sobre este tema. La primera fue el 30 de marzo, una semana antes de viajar a Rabat. En aquella ocasión defendió que no había giro respecto al Sáhara sino un "paso más". Las explicaciones no convencieron al resto de partido. 

La sombra de Pegasus

Por otra parte, este lunes, El País publicaba unos informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en el que se confirmaba lo que realmente ya se había verbalizado por Marruecos el pasado año. Es decir, la acción ocurrida en Ceuta en mayo de 2021 estaba relacionada con forzar a España a cambiar su posición histórica sobre el Sáhara Occidental. 

El propio Sánchez calificó el 31 de mayo del pasado año como "inaceptable" un comunicado del Ministerio de Exteriores marroquí que apuntaba en este sentido. Curiosamente, justo aquel día, como se ha sabido recientemente, su teléfono móvil fue espiado mediante el sistema Pegasus por segunda vez. La primera había ocurrido justo después del incidente en Ceuta. 

Por estos motivos coincidentes, así como otros espionajes conocidos a la ex ministra Arancha Gonzaléz Laya, así como informaciones que apuntan al uso de Pegasus por Marruecos en otros ámbitos, la sombra del espionaje por parte del reino alauí sobrevuela en todo momento. Pero desde el Gobierno son muy cautos al respecto, más tras la "nueva etapa" en las relaciones con el país vecino. Este lunes el ministro de Interior, Fernando Grande Marlaska, que también fue espiado, calificó de "especulaciones indebidas" estas relaciones. 

Argelia y el Frente Polisario

Tampoco está siendo fácil la relación con Argelia tras este cambio de posición. Las críticas desde el país árabe no han cesado desde entonces. La comparecencia de Sánchez deberá servir también para que los grupos parlamentarios pregunten sobre esta cuestión. En el fondo del asunto se encuentra el suministro de gas, que no ha dejado de ser garantizado por Argelia en ningún momento pese a su malestar patente. 

En este contexto se produjo, en todo caso, una visita oficial del emir de Qatar el pasado mes de mayo. La búsqueda de alternativas de suministro de gas y un fortalecimiento de las relaciones con este proveedor, tras nombrar a Argelia como socio preferente a Italia, serán a buen seguro uno de los temas que pondrán encima de la mesa otros grupos parlamentarios este miércoles en el Congreso. 

Mientras tanto, tampoco se han producido mejoras en las relaciones con el Frente Polisario, representante legítimo del pueblo saharaui ante la ONU. Brahim Ghali, su secretario general, anunció hace ya casi dos meses que rompía relaciones con el Gobierno de Sánchez. Desde Moncloa confiaban en retomar las conversaciones pero no ha trascendido que eso haya sucedido por el momento. Pese a no estar en el título de la comparecencia, la situación en el Sáhara también tendrá su espacio en la cámara baja por las preguntas que puedan hacer los portavoces que interpelen al presidente. 

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