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PP Cs y Vox Las cesiones de Casado y Rivera ante Vox  para conseguir su cuota de poder territorial

Con Madrid se termina de constatar que en aquellos territorios en los que PP, Ciudadanos y Vox sume, habrá acuerdo.

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Pablo Casado y Albert Rivera en el Congreso de los DiputadosEDUARDO PARRA / EUROPA PRESS

La 'popular' Isabel Díaz Ayuso será la próxima presidenta de la Comunidad de Madrid. El PP ha disminuido su poder en la región, ha pasado de ser primera fuerza y cosechar el 33,1 % de apoyos en 2015 a quedar en segunda posición, por detrás del PSOE, con el 22,21%. Pero gracias a los votos de Ciudadanos —que se integrará en el gobierno de la región— y de Vox, que apoyará desde fuera, el PP conservará lo que denominan "la joya de la Corona". Sin embargo, sin los 12 votos a favor del partido de extrema derecha Ayuso no sería presidenta. Tampoco Juanma Moreno Bonilla en Andalucía. Ni Fernando López Miras en Murcia. 

Santiago Abascal, el presidente de la formación a nivel nacional, es consciente de la importancia de su partido para confeccionar estos gobiernos autonómicos —también han sido decisivos en capitales de provincia como Madrid— y ha exigido —tras múltiples órdagos y ruptura de las conversaciones a tres bandas— que sus apoyos se traduzcan en medidas concretas para contentar a sus votantes. El PP se ha mostrado, incluso, partidario de cederles consejerías pero Ciudadanos, que se vende como un partido "liberal" y "centrista", ha tratado de invisibilizar esta alianza de cara a la galería.

En los tres casos —Andalucía, Murcia y Madrid —los de Albert Rivera aseguraban que no habría mesas a tres con la ultraderecha —en el primero de los casos no se produjo— pero sí en las dos últimas negociaciones. También señalaban que estaban dispuestos a ir a elecciones antes que ceder a las exigencias que demandaba Vox. "Mis principios y los de mi partido están por encima de formar Gobierno", decía Ignacio Aguado, portavoz de la formación 'naranja' en Madrid, hace menos de un mes. Ciudadanos no va a llegar a "ningún tipo de acuerdo" con partidos "que frivolicen la violencia machista, que estigmaticen a los inmigrantes o que ataquen al colectivo LGTBI", defendía.

Con Madrid se termina de constatar que en aquellos territorios en los que PP, Ciudadanos y Vox sume, habrá acuerdo

Pero el tiempo corre y 'donde dije veto digo acuerdo' y este jueves Aguado ha aceptado el documento que proponía Vox para apoyar la investidura de Díaz Ayuso y que le convertirá, de facto, en vicepresidente de la Comunidad. "El documento de Vox no es incompatible con nuestro programa", ha asegurado en rueda de prensa el candidato de Cs, evidenciando un cambio de postura respecto a la extrema derecha y cediendo ante sus 15 puntos. No es la primera vez que ocurre, pero con Madrid se termina de constatar que en aquellos territorios en los que PP, Ciudadanos y Vox sume, habrá acuerdo.

Andalucía

Andalucía fue la primera prueba para las tres derechas; a partir de entonces, el acuerdo "a la andaluza" ha sido el término utilizado tanto por PP como por Ciudadanos para referirse a un gobierno conjunto de la mano de Vox, apoyando siempre desde fuera. Las demandas a las que tanto 'populares' como 'naranjas' han concedido a la extrema derecha son diversas: primero en forma de acuerdo para la investidura de Juanma Moreno Bonilla y después en un documento firmado a tres para desbloquear los presupuestos. 

En materia de migración, destaca: "cumplir con la legislación vigente en materia de inmigración, evitando todas aquellas decisiones que puedan favorecer un 'efecto llamada'" —terminología utilizada también por el PP—, "combatir a las mafias que trafican con personas” y "apoyar material, humana y documentalmente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que tienen encomendada la protección de las fronteras, garantizando una inmigración ordenada, legal, respetuosa con nuestra cultura occidental, vinculada siempre al mercado laboral". El actual gobierno también se comprometió a colaborar "con todos los medios a su alcance para prevenir la amenaza del fundamentalismo islámico".

Por lo que respecta al tema social, PP y Cs también accedieron a "eliminar toda convocatoria de subvenciones a personas físicas o jurídicas que no cumpla evidentes fines de utilidad pública y social", la creación de una Consejería de Familia o a "la derogación de la totalitaria Ley de Memoria Histórica" —a la que el PP también se opone—. Destaca la defensa del flamenco, los toros, la Semana Santa y la caza, compromiso compartido por las tres formaciones. 

Murcia

En Murcia y con solo 4 diputados —aunque decisivos— los de Abascal llegaron a votar en contra de la investidura del candidato del PP, Fernando López Miras, ante la dificultad de establecer acuerdos con Ciudadanos. Finalmente, tras meses de negociaciones, Vox ha facilitado el gobierno e introducido diversas propuestas que suponen una victoria simbólica para la extrema derecha: la utilización del concepto violencia intrafamiliar, que el Gobierno tenga control sobre la "educación moral" y destacar la "aportación de España a la civilización".

Aunque Ciudadanos se mostró reticente a sentarse en una mesa a negociar —el diputado nacional Juan Carlos Girauta ironizó en el Congreso cuando trascendió la noticia de la reunión a tres banda, asegurando que las tres formaciones solo se estaban "tomando un café"— al final accedieron ante el bloqueo impuesto por la extrema derecha. Por su parte, Vox cedió y eliminó el punto en el que pedía la derogación de la Ley LGTBI.

Sin embargo, la formación ultra consiguió acordar que el término violencia "intrafamiliar" sustituyese al de "violencia de género", que se acabase con "el adoctrinamiento político en las aulas" y PP y Cs también aprobaron que se informarse sobre el conocimiento de "la aportación de España a la civilización como elemento clave de la Historia Universal". En clave migratoria, Vox consiguió que el nuevo Ejecutivo revisase la creación de nuevos centros para albergar a menores extranjeros.

Madrid

El documento al que Aguado le ha dado su visto bueno este jueves contiene varias medias de corte ultra. Entre ellas, rebajar o eliminar el presupuesto de cooperación al desarrollo, la persecución policial de personas migrantes en situación irregular, la criminalización de la infancia migrante tutelada por la Comunidad Autónoma o la vigilancia y limitación de las subvenciones que reciben las organizaciones que trabajan con personas en riesgo de exclusión, entre ellas, personas migrantes y refugiadas. El partido de ultraderecha renuncia a cobrar la sanidad a los migrantes 'sinpapeles', propuesta a la que el PP accedió, aun consciente de que la Comunidad no tiene las competencias para ello y contradice a la Ley estatal.

En el documento también se incluye la revisión de las "subvenciones con el fin de garantizar que los fondos no van destinados a entidades de carácter ideológico". En el ámbito social, Vox renuncia a la derogación de las leyes LGTBI, pero quiere que se traten "todas las violencias" del mismo modo, obviando los motivos específicos que sufren cada una de las personas, como pertenecer al colectivo LGTBI.

La propuesta de Vox, ratificada verbalmente por PP y Ciudadanos, quiere "introducir mecanismos que garanticen la no injerencia de los poderes públicos en la educación de nuestros hijos" y que se vele por el "derecho de los padres para que sus hijos reciban la formación moral y religiosa de acuerdo a sus convicciones".La formación de extrema derecha —al igual que en Andalucía— pide que se cambie el nombre de la Consejería de Asuntos Sociales y Familia para introducirle "Natalidad".

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