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Coronavirus y derechos de los animales Las protectoras de animales temen una "avalancha" de abandonos tras el confinamiento

La Dirección General de Derechos de los Animales trabaja en una campaña contra el abandono de animales de compañía de cara al inicio del verano y estudia un plan de ayuda para las organizaciones que trabajan velando por el bienestar de perros y felinos.

Una mujer protegida con guantes y mascarilla acaricia uno de los perros que se encuentran acogidos en las instalaciones de la perrera Ribamontes de Cheste, Valencia. EFE
Una mujer protegida con guantes y mascarilla acaricia uno de los perros que se encuentran acogidos en las instalaciones de la perrera Ribamontes de Cheste, Valencia. EFE

La emergencia sanitaria del coronavirus ha potenciado los problemas sociales que ya existían en España; desde la pobreza, hasta los alquileres, pasando por la violencia machista y la precariedad laboral. Así, esta crisis coyuntural en la que se adentra el Estado también podría agravar las situaciones de maltrato y abandono de animales de compañía

"Tememos que venga una avalancha de abandonos", manifiesta Arancha Sanz, portavoz de la Sociedad Protectora de Animales y Plantas (SPAP). La situación, por el momento, se presenta delicada para el centenar de organizaciones que prestan servicios de acogida y cuidado de animales. El estado de alarma ha tenido unas consecuencias cuanto menos extrañas, con un descenso de la actividad de las protectoras, que observan una calma extraña en cuando al número de abandono de animales de compañía.

"Tememos que venga una avalancha de abandonos"

"Estamos un poco perplejos porque realmente la entrada de animales se ha frenado. Es decir, parece que hay menos animales abandonados", explica Sanz. No en vano, los animalistas temen que, tras esta sensación de tranquilidad, haya un efecto rebote, puesto que achacan al confinamiento la falta de denuncias y avisos sobre canes y felinos que deambulan por las calles. "No sabemos exactamente si esto se debe a que está habiendo menos abandono o si, por contra, se debe a que, al haber menos personas en la calle, los casos se ven menos y por tanto hay menos denuncia. Es una calma tensa".

"Puede ser cierto que no se estén visibilizando algunos casos, pero la Policía sigue trabajando y dando avisos si hay casos", señala Sergio G. Torres, director general de Derechos Animales de la Vicepresidencia de Asuntos Sociales del Gobierno, quien señala que se está trabajando en una campaña contra los posibles abandonos que lleguen tras el periodo de confinamiento, los cuales se podrían relacionar también con el inicio del periodo de vacaciones y el incremento de los viajes familiares.

"No ofrecemos adopciones porque entendemos que no es un buen momento"

Uno de los elementos que podría fomentar el abandono es la publicación de bulos que señalan a los animales de compañía como elementos activos en la propagación del virus. De hecho, en algunos lugares del planeta, esta falsa idea, ha dado paso un escenario de abandono masivo y el envenenamiento de mascotas. En cualquier caso, pese al riesgo, en España apenas se han documentado casos relacionados. "No tenemos constancia de que se estén produciendo abandonos de perros o gatos, a causa del miedo de algunas personas a que sus animales puedan contagiarles por el coronavirus", detallan desde la protectora El Refugio.

En ese sentido, los animalistas, así como los colegios de veterinarios señalan a las autoridades sanitarias –la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de Salud Animal (OIE)– que en los últimos días han informado de que no existen evidencias científicas de que los animales de compañía puedan transmitir la covid-19.

La pandemia, que parece haber paralizado los casos de abandono, ha frenado en seco los procesos de adopción en determinadas protectoras debido a un posible brote de "picaresca" relacionado con el uso interesado de animales –sobre todo perros– como salvoconducto para salir a la calle durante el periodo de confinamiento.  "No ofrecemos adopciones porque entendemos que no es un buen momento; otra cosa es que un animal necesite una casa de acogida por un motivo puntual o de fuerza mayor".

La situación todavía no es crítica, pero decenas de organizaciones que trabajan en la acogida y el cuidado de animales desamparados ya han denunciado que las instalaciones, debido a la paralización de las adopciones, se encuentran al borde del colapso, por lo que una oleada de abandono podría ser letal para estas organizaciones que subsisten gracias a la labor de los voluntarios.

La crisis económica del animalismo

La pandemia está teniendo unos efectos devastadores en la economía mundial, en tanto que se espera que el PIB español caiga hasta un 8% y la tasa de parados supere el 20%, según los datos del Fondo Monetario Internacional. Esta realidad afectará a la sociedad y también a las protectoras de animales que ejercen su labor de ayuda gracias a la aportación de socios y voluntarios.

"Se va a juntar la disminución de aportes económicos de los socios con un incremento de solicitudes de ayuda para animales"

Tanto es así, que en algunos casos ya se empiezan a percibir los efectos de la vertiente económica de la pandemia. "Ha habido gente que ya se ha dado de baja por su situación económica. Esto irá a más y se va a juntar la disminución de aportes de los socios con un incremento de solicitudes de ayuda para animales", explica Sanz, que recuerda cómo la anterior crisis de 2008 desembocó en una situación similar. 

Aunque todavía no hay nada encima de la mesa, la necesidad de un plan de choque que permita a las asociaciones animalistas continuar protegiendo a canes y felinos empieza a plantearse. "Estamos pensando en cómo hacerlo, pero la solución debe ser global", argumentan desde la SPAP, en referencia a que se organice un programa de concienciación social que prevenga el abandono.

En ese sentido, desde la Dirección General de Derechos de los Animales informan a Público que ya se está estudiando un plan de ayudas, "sobre todo para las protectoras que realizan una labor de servicio público" y asumen el cuidado de animales de personas enfermas por coronavirus. No sólo se baraja implementar un plan económico, sino que se está tratando de alcanzar un acuerdo para tejer mecanismos de donación de alimentos y materiales que permitan que las organizaciones puedan cuidar a los animales que lo necesiten.

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