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Emergencia del coronavirus Las UCI necesitan con urgencia especialistas, sedantes y respiradores para no colapsar

El Ministerio de Sanidad trabaja con las comunidades autónomas en el traslado de materiales entre las regiones. Los intensitivistas actualizan sus protocolos mientras las UCI de varios hospitales llegan a sus límites.

GRAF3738. MADRID 31/03/2020.- Un autobús del servicio de la Unidad Militar de Emergencias que traslada pacientes con coronavirus llega al Hospital Gregorio Marañón mientras el Ejército ultima la instalación del hospital de campaña cerca del acceso a Urgen
Enfermos de coronavirus autobús del servicio de la Unidad Militar de Emergencias. EFE/JuanJo Martín

beatriz asuar

La amenaza de colapso de las UCI se hizo oficial cuando el Ministerio de Sanidad alertó de este peligro durante el fin de semana. Varias comunidades autónomas se encuentran en situaciones críticas: Madrid, Cataluña, Castilla-La Mancha, Castilla y León, País Vasco, Navarra, Aragón y La Rioja ya tienen más ingresados que su capacidad normal. Todas las regiones han doblado sus camas para estos pacientes críticos, aunque siguen faltando. Pero, sobre todo, los principales problemas que se detectan son la falta de respiradores, especialistas y fármacos

La Sociedad Española de Medicina Intensiva (Semicyuc) apunta a este medio estas carencias: "En cuanto a los principales déficits, sería difícil decir solo uno, y más en este momento. Actualmente los médicos intensivistas están denunciando la falta de equipos humanos, pero también la de equipación y, desde ayer, la de medicamentos para las sedaciones", indican a Público

El Ministerio de Sanidad trabaja con las comunidades autónomas en estas necesidades. Según fuentes institucionales, de momento siguen sin ver próximo el momento de decidir junto a las regiones que comiencen a trasladarse pacientes, aunque se estudia esta medida por si se necesita. Por ahora, se intenta evitar el colapso con los hospitales de campaña y los hoteles medicalizados. Además de haber transformado quirófanos, unidades de reanimación y otras áreas de los propios hospitales para atender a pacientes muy graves, aumentando el número de camas cada día. 

Esto se debe a que, sobre todo, el problema real no es de falta de espacio, sino de garantizar personal y recursos necesarios para cada enfermo. El Ministerio de Sanidad no ha contestado a este medio sobre las necesidades concretas ni sobre los detalles de este trabajo, aunque los expertos avisan que la solución sea trasladar los enfermos, sino trasladar los materiales y el personal

Por esto sí que se han dado los primeros traslados de materiales de unas comunidades a otras y se trabaja en fomentar las iniciativas empresariales que refuerzan este equipamiento indispensable como equipos de protección individual (EPIs) y respiradores. 

Respecto al primer problema, que no hay suficiente intensitivistas, ahora se está intentando formar a médicos de otras especialidades. Sobre todo, los de neumología, anestesia y otorrinolaringología, las especialidades más cercanas a intensiva según apuntan los profesionales.

Pero esta carencia provoca que no funcionen todas las camas disponibles. De hecho, dentro de la desorganización que hay en el macrohospital del Ifema, uno de las faltas es que no tienen intensitivistas. Por esto no han podido poner en marcha las 68 camas de UCI que ya tienen instaladas en el pabellón 9.

El segundo y más conocido problema es la falta de respiradores. Hay ya ejemplos de distribución de recursos. Galicia y Extremadura ya han dado respiradores a Madrid. Otras comunidades, como Andalucía, también se han ofrecido a ello. 

Esto aliviaría las situaciones de muchas UCI. "Las camas las montamos donde podamos, el problema real es que desde hace semanas que no tenemos respiradores", explica una médica del Hospital Infanta Elena. Aquí hace más de diez días que ya comenzaron a aplicar las pautas de Semicyuc sobre la priorización de pacientes y se dejó de intubar a personas con poca esperanza de vida. Según varios profesionales consultados, estos casos correspondían a mayores de 70 años o mayores de 60 con patologías previas.

"No hay otra. Siempre se realizan triajes, pero ahora too es más estricto. Si tuviéramos más respiradores podríamos descargar presión, pero ahora estamos al límite. Si tenemos dos pacientes muy enfermos y solo un respirador no hay que otra que priorizar", insiste la médica. 

Por último, este lunes los especialistas detectaron carencias de medicamento para las sedaciones y lanzaron un documento con nuevos protocolos de sedación en caso de desabastecimiento. El ministro Salvador Illa alegó este martes que no se ha llegado a este punto a nivel nacional ni internacional, aunque la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios también ha alertado sobre esto: "El incremento de la demanda de los medicamentos utilizados en unidades de cuidados intensivos está provocando tensiones puntuales en el suministro en algunos de ellos", indican desde esta institución.

El Grupo de Trabajo de Sedación, Analgesia y Delirium de la Semicyuc ha señalado que la actual pandemia "obliga a considerar otras pautas de sedación no tan habituales" en función de la disposición de fármacos que haya en cada hospital. Según explican desde Semicyuc, empieza a faltar el midazolam (medicamento que se utiliza para la sedación profunda) y el propofol (sedante de menos tiempo que se utiliza también para las más superficiales).

Ante un posible desabastecimiento en los hospitales, los intensitivistas proponen en su guía alternativas con otros fármacos como recurrir al fentanilo, el valium, el diazepam o la ketamina. "Las pautas descritas a continuación no siempre son las más deseables, pero están realizadas pensando en la disponibilidad de fármacos que se tenga en cada hospital", señalan. 

La incógnita que continúa ante todo esto es cuanto tiempo estarán las UCI así pese a que se comience a frenar la curva. Según Sanidad, la media de estancia en cuidados intensivos por coronavirus gira en torno a los 28 días. Por esto es fundamental reducir los contactos con medidas drásticas como la paralización de la actividad económica que no sea esencial: para ralentizar el proceso y que las UCI puedan liberar pacientes antes de que lleguen nuevos ingresos.



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