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Brexit El Parlamento británico aprueba una ley que impide el brexit sin acuerdo

Theresa May se reúne hoy con Merkel y Macron después de que las Cámaras de los Comunes y de los Lores hayan sacado adelante un texto que la obliga por ley a pedir una extensión.

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La primera ministra británica, Theresa May, el 7 de abril de 2019 | AFP/ Adrian Dennis

Las cosas en torno al brexit se han puesto tan feas que aunque a veces parece que todo va muy lento y no avanza, hay momentos en los que no se puede perder ni un minuto,… mal que le pese a Theresa May. Porque lo que ha ocurrido este lunes en el Parlamento británico es un nuevo pulso entre los parlamentarios y la Primera Ministra que se salda con la victoria de los primeros, que han logrado -ahora con todo el peso de la ley de su lado- obligar a May a pedir una prórroga del artículo 50 para evitar que Reino Unido abandone la Unión Europea sin un acuerdo.

Las prisas eran necesarias porque la nueva ha llegado a cuatro días de un brexit abrupto el 12 de abril si nadie lo impedía antes. Pero la maquinaria parlamentaria se ha puesto las pilas y en una sola tarde el texto de lo que comenzó siendo la ‘enmienda Cooper-Letwin’ ha superado todo el procedimiento final necesario para convertirse en ley: la ratificación por parte de la Cámara de los Lores, el visto bueno de vuelta de la Cámara de los Comunes y lo que se conoce como el ‘consentimiento real’.

El texto ha recibido el respaldo de 390 parlamentarios frente a apenas 81 y sólo quedaba la firma de la Reina

De hecho, cuando poco antes de las 11pm en Reino Unido (24h. en España) el texto ha recibido el abultadísimo respaldo de 390 parlamentarios frente a apenas 81 y sólo quedaba la firma de la Reina, la mayoría de ellos se han ido a casa a la espera de que este último trámite llegara durante la mañana del martes. Pero, sorprendentemente, en palacio todavía estaban despiertos y sólo 16 minutos después, a las 11:11pm (00:11h. en España) un miembro de la oficina de la Corona estampaba su firma en representación de la Reina. De que ella misma, o alguien en su nombre, acabaría cumpliendo más tarde o más temprano con este simple formalismo no había ninguna duda porque, aunque se podría negar, ningún monarca lo ha hecho desde el año 1.707.

Así que la laborista Yvette Cooper y el conservador Oliver Letwin han logrado algo sin precedentes en la historia del brexit: poner de acuerdo a un número tan elevado de representantes de todos los partidos; y algo sin precedentes -a secas- en la historia reciente del Parlamento británico: sacar adelante una ley sin el respaldo del gobierno.

El texto, como explicaba después Cooper, pretende evitar “un acuerdo caótico en cuatro días, que golpearía al empleo, las manufacturas, los suministros de medicamentos, la vigilancia y la seguridad”. La laboristas insistía en destacar la importancia de que se haya logrado en un tiempo récord: “Estamos en esta difícil situación porque la Primera Ministra dejó las cosas hasta muy tarde. Esto ayuda a evitar el peor resultado el viernes, pero la Primera Ministra aún necesita crear consenso en torno a una manera viable de avanzar".

Otro día importante para el brexit

Así que el martes 9 de abril vuelve a ser otro día importante en la historia del brexit. Por un lado, Theresa May viaja a Berlín y París para reunirse con la canciller alemana Angela Merkel y el Primer Minsitro francés Emmanuel Macron y allanar el terreno de cara a la cumbre extraordinaria de los líderes de la UE que se celebra el miércoles y en la que pretende solicitar una prórroga hasta el 30 de junio.

Mientras, tras lo ocurrido el lunes por la noche, a la Cámara de los Comunes le toca debatir precisamente sobre los términos de esa extensión del artículo 50; ojo porque lo que aprueben podría ir en contra de los plazos que se plantea May. Aunque la última palabra la tendrían siempre los 27, que no se espera que se pronuncien, como mínimo, hasta el miércoles por la noche.

Por su parte, representantes del gobierno y del Partido Laboristas volverán a reunirse para seguir intentando ponerse de acuerdo en los términos en los que debería producirse el brexit, porque parece que de momento no han llegado a ningún puerto. El líder de los laboristas, Jeremy Corbyn, revelaba el lunes que el gobierno aún no había hecho ningún movimiento en favor de la unión aduanera, que es lo que ellos le han pedido para garantizar un brexit blando.

Los brexiters atacan a May

Y esos encuentros con los laboristas son lo que tiene de los nervios al ala más dura de los conservadores partidarios del brexit, el grupo denominado ‘Comité 1922’, que se estaría planteando forzar una votación contra May. De momento parece que lo que están haciendo es bombardear a la Primera Ministra con cartas en las que le muestran su malestar, pero podrían estar también valorando posibles opciones parlamentarias para desafiarla.

La legislación establece que no pueden presentar una moción de confianza contra ella porque el pasado mes de diciembre ya fue sometida a una y sus compañeros le salvaron el pellejo. Pero, como apuntaba el conservador Mark Francois el lunes a The Guardian: “cuando 117 colegas votaron en su contra, no sabíamos que se metería en la cama con un marxista con la perspectiva de una unión aduanera. Si hubiéramos sabido eso, estoy seguro de que el voto en contra sería mucho mayor. Ahora que todo ha cambiado, creo que es apropiado que se vuelva a preguntar a los compañeros”.

Y para dejar clara su postura y la de quienes están de su lado, añadía: “May ha sido un fracaso como líder de nuestro partido, que ahora ella amenaza con destruir. El suyo es un ejemplo clásico de arrogancia, y después de la arrogancia, viene la némesis ".