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Elecciones 2019 Fernando Colomo: "Los intelectuales tendrían que pringarse más de lo que se pringan en política"

Entrevista con el cineasta (director, guionista y productor desde la Transición) y ahora, también, candidato al Senado por la plataforma de electores Recortes Cero–Grupo Verde en las próximas elecciones generales del 28-A.

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El director de cine Fernando Colomo. EFE/Pablo Martín

Fernando Colomo es un uno de los grandes del cine español. Director, guionista y productor desde la Transición, ha dirigido 28 películas, ha escrito 16, ha producido 12 y actuado en 13 y, más allá de la abundancia de estos números, es el creador de una cierta comedia entrañable que lleva su sello personal.

Ahora, con 73 años y, de repente, se ha metido en política; es candidato a senador por la plataforma de electores Recortes Cero–Grupo Verde en las próximas elecciones generales y, claro, la primera pregunta no podía ser otra:

Fernando ¿cómo te ha dado por ahí?

Pues a ver, que no tengo ninguna pretensión política -como político yo-, pretensiones políticas sí, sociales y todo lo que se quiera. Vamos, que no lo hago para ganarme un puesto en el Senado. 

Ah, ¿no? ¿No era tu sueño de pequeño ser senador?

No, aunque me han dicho que tiene una piscina estupenda. 

Tenía. La taparon.

¡Uff!, pues entonces me voy a dar de baja.

A Fernando lo conozco desde que coincidimos hace más de una década en el FISAHARA, un festival internacional de cine que se celebraba en los campos de refugiados de saharahuis en Argelia. Es un tipo muy simpático y cercano, más allá de su currículum, que siempre que puede colabora con causas humanitarias y bromea aunque dice que ahora la cosa va en serio y, en serio, se explica, en una concurrida cafetería madrileña, bajo la lluvia de abril, con su hablar a borbotones:

Yo me presento para dar visibilidad a esta candidatura. Lo ideal sería que la mía no saliera pero que consiguieran un escaño en el Congreso y que tuviéramos una voz ahí. Eso sería lo perfecto. Creo que el senado no sirve para nada y espero no salir y fue lo primero que pregunté. Hombre, hay pocas opciones y hay dos sustitutos, me dijeron. Bueno, pues vale, les dije yo. 

¿Otra izquierda?

Fernando, te lo pregunto a bocajarro: ¿Necesitamos otra izquierda?

Hombre, todo esto viene de una cierta decepción con Podemos. De pronto la sensación que yo tengo con éstos –que no tienen y va a ser muy difícil que consigan una representación parlamentaria, pero lo estamos peleando mucho– es que tienen las ideas muy claras y están haciendo propuestas concretas. Y en Podemos tienes esa sensación de que a veces parece que sí, a veces no sabes, a veces se pelean, dan imágenes confusas, y parece que es más asambleario y caótico y estos están más organizados. Yo creo que si Podemos hubiera triunfado posiblemente no tendría sentido Recortes Cero–Grupo Verde pero ahora mismo está bien tener a estos que son una especie de Pepito Grillo que buscan acciones concretas. Porque ha habido una especie de bajón, que tiene que ver con las dificultades de articular un movimiento tan grande y diverso y con los ataques de poderes fácticos contra Podemos. […]Los errores de Podemos se magnifican a lo bestia hasta niveles muy disparatados y, sin embargo, se minimizan otras muchas cosas. O sea, la de mierda que está saliendo y que está por salir y que se sigue ocultando. 

Realmente, lo que veo, es que hay unos grupos de comunicación que no son independientes claramente, que responden a intereses muy concretos y muy particulares. Ahora mismo estamos viviendo, con el tema de la crisis, un sometimiento de toda la población y parece normal. Yo creo que aquí hay una cosa clara y es que, salvando a Podemos, aquí todos los partidos tienen una implicación con los bancos. Eso está clarísimo. ¿Por qué en la prensa escrita nadie habla de los bancos? Es cojonudo. Ha habido un rescate, una pasta… Es una cosa de trileros. Se han quedado con un dinero y luego te enteras que cuando se jubilan se llevan unas indemnizaciones fabulosas y no tienen problema en decir “este año hemos tenido no se cuantos mil millones de beneficios”. Pero bueno, ¿por qué tienen estos señores todos esos millones de beneficios y al currante medio nos crujen? Hay una desigualdad brutal y quien no quiera reconocer eso, de una forma clara, está mintiendo.

[…] Y hay toda una corriente de opinión que habla de cosas que no son las que realmente le preocupan a la población. Lo de los bancos es escandaloso pero claro es que están en los consejos de dirección de todos los grupos de comunicación; lo del capital extranjero aquí arrasando; lo de la deuda… Es un lío de tres pares de cojones. No sabemos ni por qué se ha creado esta deuda, ni por qué debemos tanto a los alemanes, a los chinos; de repente, se ha producido una globalización que te das cuenta de que no somos un país soberano […] Y lo que proponen estos, los de Recortes Cero, es votar en conciencia. ¿Que es posible que no se consiga nada? Es posible, pero vamos a intentarlo a ver que pasa. Si no lo intentamos, que es la actitud que hemos mantenido siempre, derrotista, de no se va a poder conseguir, pues no lo conseguiremos.

¿Y no te preocupa que se divida el voto de la izquierda?

Por un lado, no es bueno que se divida la izquierda pero, por otro lado, ante las situaciones creadas y la falta de respuestas claras de la izquierda, a mí me parece que estos al menos dicen lo que piensan, que no están midiendo no vaya a ser que me pase y tal… Y no tienen nada que perder, dicen la verdad y eso es lo que está atrayendo a todo un grupo de intelectuales.

Recortes Cero y a la cultura

Hablemos de eso, ¿por qué crees tú que Recortes Cero-Grupo verde cuenta con el apoyo de mucha gente del mundo de la cultura?

Es que se mueven muy bien y contactan a la gente de la cultura y, lógicamente, les apoyan porque tienen razón y su mensaje es muy concreto y práctico y ha tocado a la gente. 

Y de ahí su mente vuela…

La idea de cultura, que es un poco por lo que yo estoy también. 

Me dice a modo de introducción.

Tenemos esa idea de que la cultura puede esperar. Primero los despidos, los desahucios, la economía… La cultura está bien pero cuando haya dinero. Y resulta que nuestra cultura, que tiene más de 3000 años, es una cosa que podemos rentabilizar. Tenemos un idioma, que es el español, que lo utilizan casi 600 millones de personas, tenemos una relación histórica con el mundo árabe que podríamos reutilizar, o sea, que hay una cosa acojonante, aquí en España. Y cuando se piensa en cultura siempre se piensa en que el Estado dé dinero, que, efectivamente, tiene que dar pero no a fondo perdido. Es como el que invierte. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo. Hablo de hacer una marca España pero de verdad, a lo bestia; no una cosa que no se sabe lo que es y que se llevan el dinero cuatro, los que lo organizan.

En el caso concreto del cine, por ejemplo, el cine francés. Allí cada película, del dinero que gana en taquilla, tiene que pagar un pequeño porcentaje para un fondo de protección del cine. El cine se retroalimenta. Aquí en el franquismo había más medidas de protección del cine español que ahora. Las multinacionales no podían traer todas las películas que quisieran. Por cada película española les daban licencia para distribuir tres o cuatro extranjeras. Y eso se quitó. Y entonces hubo gente, hasta progresista, que dijo: “da igual”, y no da igual. Yo recuerdo que antes había distribuidores de multinacionales que me llamaban y me invitaban a comer para preguntarme qué proyectos tenía y de eso pasé a que les llamaba yo y ni se ponían, porque no tenían ninguna necesidad.

Hablo de reivindicar un poco también la soberanía nacional, es decir, hacer patria. Defender un poco también nuestra cultura. Es que lo que hemos hecho es regalar el idioma. Simplemente con que las películas americanas se pusieran en versión original con subtítulos, las subvenciones se las podían meter por el culo. Eso es lo que hacen con el cine europeo en América, que no te dejan doblarlo. Y sería bueno para toda la población porque empezaríamos a aprender a hablar inglés, como hacen los portugueses, que hablan inglés de puta madre porque no tienen doblaje. Ya hay películas españolas compitiendo con el cine americano al mismo nivel y si fueran, cada una en su idioma, les daríamos sopas con ondas y sin necesidad de ninguna ayuda.

La dificultad de significarse

Fernando, ¿cómo es de difícil para los que trabajáis en el mundo de la cultura posicionaros en política? 

Es un riesgo siempre. Significarte siempre es un riesgo. Te puede quitar público y te puede quitar tal pero hay situaciones en las que creo que tienes que decir lo que piensas, que tienes que ser sincero. Y este es un momento clave, dificilísimo. Y lo sabemos todos. Es que ya no hay vuelta de hoja: o entra la derecha a lo bestia o entra un centro-izquierda, porque tampoco es una izquierda radical en absoluto, los bancos siguen ahí controlando.

Tú te has arriesgado siempre, ¿no?

Bueno, siempre he tenido la sensación de haberme quedado un poco corto.

¿Y ahora también?

No, ahora ya no porque soy mayor y ya si no lo dices ahora cuando lo vas a decir. 

¿Tú crees que los intelectuales tendrían que pringarse en política más de lo que se pringan en estos momentos?

Yo creo que sí porque es que estamos ya en caso de emergencia nacional, si no se pringan ahora, ¿cuándo se van a pringar? 

¿Qué propone Recortes Cero-Grupo Verde?

Recortes Cero–Grupo Verde se presenta al congreso de los diputados en las 52 circunscripciones, con 52 mujeres como cabeza de lista. Es la candidatura que más mujeres ha presentado como cabezas de cartel en toda la historia de España. Sus dos propuestas estrella son: blindar las pensiones en la Constitución y que no haya salarios por encima de 10.000 euros ni por debajo de 1000. Fernando ha rodado este anuncio, como hizo con otros anteriores de la formación, sin equipo, sin medios, por amor a la causa. 

Es que es una apuesta muy valiente y muy trabajada. Solo hay 5 o 6 partidos que se presentan por las 52 circunscripciones. Por ejemplo, Vox no lo hace. Lo que demuestra las ganas que tiene esta gente, su capacidad de trabajo. Y es un voto por la mujer, por la cosa feminista y con hechos no con palabras. Hicimos un mitin con ellas en la plaza de Jacinto Benavente (en Madrid). Son muy peleonas. 

Y me habla de las miserias de hacer una campaña electoral más que austera…

Yo lo pasé fatal. Eso no era hablar en público, era hablar en la barraca de feria. Te pasaba la gente por delante y te miraban. Esta gente está loca, debían pensar. No teníamos ni un estrado ni nada. Cuatro sillas y una carpita y unas pegatinas… 

Volvamos al programa, la redistribución de la riqueza suena muy razonable pero ¿de verdad crees que es posible?

Es que uno lo piensa y dice ¿y por qué no lo está proponiendo esto todo el mundo? Yo desde luego no ganaría nunca más de 10.000 al mes. Nunca. ¿Por qué no se puede vivir bien con eso? Y habrá quien diga que es una cosa muy reduccionista, que hay quien está cinco años trabajando para conseguir algo, etc, pero todo eso, claro, sería estudiable. 

Tienen un manifiesto de apoyo cristiano, ¿y eso?

A mí también me sorprendió y me lo explicaron. Me contaron que la idea de la redistribución es muy también de cristiano progresista. A mí me parece muy interesante que no se vea solo como una cosa marxista, comunista y tal, que realmente es una cosa de sentido común. Es que la posesión de bienes de forma alocada es una enfermedad, es una disfunción que le está pasando a la sociedad. Es decir que estos señores banqueros tendrían que ir al psiquiatra y que les diga: no hombre, si usted puede ser feliz con la décima parte de lo que tiene y si usted reparte con los vecinos le van a querer más, el mundo será mejor… Es una cosa de cajón. Es lo que ha supuesto la ruptura del pacto social…Es que hay una crisis. Ahora os tenéis que joder. Os vamos a bajar a todos y vamos a recortar: cra-cra-cra. Y resulta que se descubre que los millonarios son más millonarios, pues ya sabemos donde está yendo ese dinero. Y llega la recuperación y no revierten. […] Nos están engañando. No hay que ser muy listo para verlo pero no es fácil porque todo el mundo está, de alguna forma, pringado. Todo el mundo está: bueno yo lo mío, yo me mantengo aquí… Pero es que hay una cosa que es evidente: es un robo a la sociedad. Y luego se nos acusará de idealistas pero hay que decirlo. Creo que si lo decimos mucho puede que haya otra solución. Y, con esto, tampoco quiero decir que crea que va a haber una revolución inmediata pero, por lo menos, que no nos tomen por tontos. 

¿Gobierno PSOE–Unidas Podemos–Ciudadanos?

Fernando no estuvo con Recortes Cero desde que empezó en 2014.

La primera vez que me llamaron fue tras elecciones generales anteriores, cuando presentaron un manifiesto a favor de un Gobierno PSOE-Unidos Podemos-Ciudadanos.

Ciudadanos estaba vendiendo otra cosa que lo que realmente era; porque si realmente era un partido nuevo y de centro, era de cajón que tenía que haber formado gobierno ahí con PSOE y con Podemos. Pero claro es todo lo contrario: Ciudadanos nunca va a ayudar a Podemos y ahora ya ni siquiera al PSOE, como una cosa programática.

https://recortescero.es/wp-content/uploads/2017/12/Manifiesto_Cat_1.pdf

Y ahora, ¿tú apoyarías un Gobierno PSOE– Unidas Podemos–Ciudadanos?

Yo, por mi parte, como candidato al senado, digamos, –no quiero hablar por todo el partido–, prefiero al PNV que a Ciudadanos. A mí me hace mucha gracia cuando dicen que no hay que negociar con independentistas y que ellos no están dispuestos a negociar. Si les dieras lo que necesitan no irían allí. Es que les empujan a ir y luego dicen: “mira a dónde han ido”. Es el cinismo total. Se le ha visto más el plumero a Ciudadanos. En las otras elecciones se intuía pero todavía no se había manifestado; ahora sí. Ahora mismo, si no queda más remedio, prefiero eso a que entre la derecha pero antes que con Ciudadanos merecería la pena, por supuesto, intentarlo con los independentistas y con Coalición Canaria, con el PNV y con quien sea.

Y, por último, su peli y su porra 

Antes de despedirnos, después de pedir la cuenta de los tés que compartimos, de
repente, nos acordamos. 

Pero tú estrenas peli ya mismo, ¿no?

“Sí, hablemos de ella algo,  que al final, con esto no le hago la promo que debo”. 

Y me cuenta que se llama 'Antes de la Quema', que la rodó el verano pasado en Cádiz y que es la historia de un chirigotero que trabaja como jardinero en la incineradora central de la droga incautada de Andalucía, que está en la capital gaditana. Durante los carnavales resulta que su máximo fan es un narco que planea atracar la incineradora el día de la final del concurso de chirigotas. Los protas son Salva Reina, Manuela Velasco y Magui Civantos. La presentaron en el Festival de Málaga y se llevó el premio del público y el de actriz de reparto para Civantos. “Es una película muy muy andaluza, no parece que la haya hecho yo. No es nada comedia madrileña”, me dice y añade que es un nuevo género, “la narco-comedia”, un thriler en todo (estructura, fotografía, música…) pero con el mundo de la chirigota de Cádiz, que son unos cachondos mentales y no paran de decir paridas. No se quiere olvidar de nadie: “Contamos con la chirigota de Vera Luque que de los 4 últimos años ha ganado 3, con El Selu, un mítico de las chirigotas; José María Costa, otro crack: Javi Aguilera, otro que está subiendo…” etc, etc. […] Se estrenará, gane quien gane las elecciones, el 7 de junio.

¿Y tu pronóstico electoral?

Yo espero que no venga la derecha, porque además sería la derecha muy derecha. Da miedo y, encima, han declarado la guerra al cine español. Vox ha dicho que el cine no es cultura, que es solo entretenimiento y show business. ¡Que no venga la derechaaaaaaaaaaaa!, me lanza como eslogan final y a los dos se nos escapan risas nerviosas, mientras fuera sigue la tormenta.

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